Salud

Sufrimiento y trastornos mentales

El dolor mental es menos dramático que el dolor físico, pero es más común y también más difícil de soportar

Enfermedades mentales
Enfermedades mentales |

B. García |

Una gran parte de los trastornos mentales se originan en el sufrimiento, concretamente en el significado que le otorgamos a este estado emocional. Lo más interesante de este planteamiento es que no se trata de una elaboración teórica, sino de una técnica psicológica conocida como la logoterapia. Esta se centra en el significado de la existencia humana, así como en la búsqueda de dicho sentido por parte del hombre.

Hay una gran variedad de trastornos mentales, cada uno de ellos con manifestaciones distintas. En general, se caracterizan por una combinación de alteraciones del pensamiento, la percepción, las emociones, la conducta y las relaciones con los demás.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tratamientos eficaces contra los trastornos mentales son las medidas que permiten aliviar el sufrimiento que causan. Señala que la prevalencia de los trastornos mentales continúa aumentando, causando efectos considerables en la salud de las personas y graves consecuencias a nivel socioeconómico y en el ámbito de los derechos humanos en todos los países.

Una de cada cuatro personas sufrirá a lo largo de su vida algún problema de salud mental. La salud mental es entendida como una forma armónica de relacionarse con uno mismo y con los demás, manteniendo una buena inserción social y una calidad de vida de acuerdo con la etapa y las expectativas de cada persona.

Los conflictos vitales o las reacciones a situaciones dolorosas que el transcurso de la vida nos depara no deben entenderse como enfermedades, salvo que estas situaciones se prolonguen en el tiempo o su intensidad sea muy grande.

Los determinantes de la salud mental y de los trastornos mentales incluyen no solo características individuales, tales como la capacidad para gestionar nuestros pensamientos, emociones, comportamientos e interacciones con los demás; también contienen factores sociales, culturales, económicos, políticos y ambientales, como las políticas nacionales, la protección social, el nivel de vida, las condiciones laborales o los apoyos sociales de la comunidad.

Otros factores que pueden causar trastornos mentales son el estrés, la herencia genética, la alimentación, las infecciones perinatales y la exposición a riesgos ambientales.

Hay enfermedades que se presentan con la misma frecuencia en casi todas las culturas y países, mientras que existen otras que están más ligadas a las condiciones sociales y familiares, culturales, socioeconómicas, etc. Además, hay factores genéticos que predisponen a determinadas enfermedades y también factores ligados al género.

Sin embargo, cuando el daño en la salud mental es muy significativo, es debido a que se está produciendo mucho sufrimiento, el cual está modificando la manera de vivir, percibir y de entender en la persona.

Tenemos que tener presente que cualquier persona puede, en algún momento de su vida, y sometida a algunas circunstancias, sufrir una alteración emocional y un gran dolor que puede afectar directamente al curso de su vida.

No obstante, para que aparezca la enfermedad mental es usual que se necesite la presencia de otros factores de orden biológico, psicológico o social, actuales o pasados.

Mel/Bga

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