Salud

La enfermedad del amor

Un amor sin límites, una confianza desmedida y una extroversión al borde de la incomodidad, es lo que ocasiona este extraño síndrome que afecta a cinco personas por cada 10 mil

Síndrome de Williams
Síndrome de Williams |

B. García |

Es un trastorno genético producido por un exceso de oxitocina –la hormona del amor- que hace que las personas sean exageramente amorosas y confíen ciegamente en todos los que los rodean.

Mientras que para algunos el concepto puede ser jocoso, las personas con esta enfermedad enfrentan grandes conflictos sociales puesto que no saben reconocer con certeza cuándo se encuentran en peligro porque quieren a todos los que le rodean.

Algunos lo conocen como lo contrario al autismo puesto que mientras que el autista vive en su propio mundo y generalmente teme al exterior, la persona que vive con síndrome de Williams se siente en extrema confianza con todos los que tiene alrededor.

La gran mayoría de los que padecen este trastorno comparten ciertas características físicas que los hacen fáciles de reconocer, como es el Síndrome de Down.

Por ejemplo, en el caso del Síndrome de Williams, tienden a tener cara elfina, mejillas estrechas, orejas prominentes, narices antevertidas, pómulos protuyentes y ojos sobresalientes.

Esta enfermedad fue descubierta por John Williams –de ahí nace su nombre- un cardiólogo de Nueva Zelanda.

En medio de sus análisis, se dio cuenta que las personas que padecían de una enfermedad cardíaca llamada “estenosis supravalvular aórtica” (que causa un estrechamiento de la aorta específicamente en el tracto ventricular izquierdo), compartían características muy similares de comportamiento y de estructura facial.

Los que viven con el síndrome están en riesgo constante, puesto que no miden los límites “normales” de la sociedad en cuanto a las normas básicas de convivencia. Confían en todos y quieren a todos. Uno de los peligros más desgarradores de criar a un niño con Síndrome de Williams, es que su hijo le quiere con intensidad y de forma incondicional, pero siente lo mismo por un conductor de autobús.

Además de la condición de querer y confiar en todo el mundo -que ya representa un riesgo para su seguridad- tienen en su cuerpo una serie de complicaciones de salud:

-Discapacidad mental leve o moderada: generalmente tienen un coeficiente intelectual que oscila entre los 60-70 (cuando lo mínimo normal es más de 80). No todos los casos son iguales, algunos presentan más dificultades motoras, otros en el lenguaje, etc.

-Problemas cardiovasculares: el 75 por ciento presenta un estrechamiento de los vasos sanguíneos y de la aorta supravascular, también las arterias de los pulmones se ven comprometidas.

-Dificultades oftalmológicas: la mayoría de los casos presentan estrabismo, también es común la miopía y el iris estrellado.

-Dificultades corporales: tienden a sufrir de estreñimiento crónico, bajo tono muscular, lesiones en la columna, debilidad muscular, por lo que son muy propensos a lesiones.

El síndrome se produce por una deleción genética que afecta alrededor de 26 y 28 genes del cromosoma 7 y no hay manera de detectarlo, prevenirlo o tratarlo.

Más allá de las dificultades físicas del síndrome, la parte más complicada es la adaptación a la sociedad. Si bien son personas extrovertidas y cariñosas, no todas las culturas aceptan ese tipo de afecto inmediato, además de que representan un problema para su misma seguridad.

Los individuos con el Síndrome de Williams no tienden a ser buenos a la hora de leer señales sociales. No saben cuándo quieren poner fin a una conversación o marcharse. También, al ser tan amorosos tienden a decepcionarse rápido puesto que no les gusta abandonar ni separarse de sus seres queridos, aunque los hayan conocido hace pocos minutos.

Para ellos el mundo es un lugar muy amable y hay un desajuste entre su cordialidad extrema y su incapacidad para entender las reacciones de la gente, lo cual puede generarles ansiedad, aislamiento social y soledad.

Mel/Bga

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