Salud

Pelusas de maíz contra afecciones urinarias

Su efecto diurético ayuda a combatir la cistitis, inflamaciones de la vejiga, retenciones de líquido y los cólicos nefríticos

Maíz
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Redacción Central |

Con un linaje asentado en pueblos ancestrales, que lo presentan en miles de formas necesarias a la vida humana, el maíz es uno de los cultivos de mayor presencia en la Tierra, donde se aprovechan sus beneficios alimentarios y terapéuticos.

Esta planta originaria de América que se emplea como alimento, bebida, golosina y medicamento, de acuerdo con estudios de laboratorios es rica en vitaminas, sales minerales, proteínas y fosfatos.

Por ello es útil para tratar a personas con afecciones en las vías urinarias, inflamación de la vejiga y dolores nefríticos, además que se le atribuyen propiedades cardiotónicas e hipotensoras, dada su ausencia de toxicidad.

El maíz produce mazorcas de granos amarillos que son las partes de más amplío empleo, pero tiene unas barbas o hebras largas, que salen de sus flores femeninas, muy importantes desde épocas antiguas por sus cualidades terapéuticas.

Se ha probado que el maíz produce efectos que sirven para curar varias enfermedades, y que sus pelusas poseen un fuerte efecto diurético que contribuye a eliminar problemas renales.

Entre las acciones curativas de las pelusas están combatir la cistitis, inflamaciones de la vejiga, retenciones de líquido y los cólicos nefríticos porque su efecto diurético produce el aumento de la orina.

De acuerdo con la tradición popular, el cocimiento preparado con pelusas hace orinar abundantemente, porque es apropiado para la limpieza de las vías urinarias y es recomendable para tratar los edemas de los pies a causa de la retención de líquido.

Según especialistas, está documentado en la medicina alternativa que el efecto diurético de los pelos de maíz proporciona una vía eficaz, en el tratamiento de las dificultades para orinar que se atribuye a sus elementos constitutivos.

La medicina tradicional para combatir la retención de líquido recomienda preparar una tizana para tomarla como diurético, utilizando 3 cucharadas de pelusas en un litro de agua que se debe cocinar de 5 a 10 minutos.

Luego se cuela y se deja reposar. La tizana debe tomarse tres veces al día durante una semana, preferiblemente después de cada comida.

Especialistas en urología advierten que si la dificultad que se presenta para la micción es consecuencia de una infección de la próstata, no se debe administrar el cocimiento de pelusas de maíz porque agravaría la afección.

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