Salud

La edad escolar media

Esta etapa del desarrollo se llama con razón ¨la plena niñez¨. Entre los 9 y los 12 años de edad, el niño alcanza en su desarrollo el estadio que nos parece característica y típicamente infantil

Ninos nicaragüenses
| Unicef

Redacción Central |

Esta etapa del desarrollo se llama con razón ¨la plena niñez¨. Entre los 9 y los 12 años alcanza el niño en su desarrollo el estadio que nos parece característica y típicamente infantil. Desde todos los puntos de vista (físico, psíquico y espiritual) se completa la personalidad infantil en esta fase importantísima del desarrollo.

Muchos niños atraviesan a los 9 años y a veces a los 10 años de edad, por una corta fase de desajuste o de excitación. Se observan períodos de exagerada inestabilidad y de excitabilidad exagerada siempre que el niño se encuentre frente a una nueva etapa de su vida.

Tiene la vivencia de encontrarse ya en esa etapa futura y comienza a imitar las formas de rendimiento y de conducta típica de ella. De este modo entra algunas veces en contradicción y en relación tirante con el medio. En ocasiones carece de condiciones físicas o psíquicas necesarias para los nuevos modos de conducta y esto origina sentimientos de descontento consigo mismo.

Es típico también que el niño no perdure en sus juegos, se obstina con rapidez, se pone de mal humor con facilidad, comienza a hablar sin parar diciendo toda clase de disparates.

Puede verse en situaciones que le hacen pensar que no sirve para nada y ocurre también con frecuencia que los padres no saben adaptar las demandas que hacen a sus hijos, a los conflictos internos en que éstos se debaten.

Los padres ven a sus hijos como si fueran todavía unos ¨bebitos¨, lo que, como es natural, provoca en estos irritabilidad.

En el curso de su vida hasta el momento el niño se ha desarrollado en el seno de su medio natural y social y se ha creado una imagen del mundo que le basta para formar su vida. Esta vuelto hacia el mundo y en gran medida abierto a las cosas y los fenómenos de su medio circundante.

En sus relaciones sociales, surgen las condiciones para incorporarse a ¨grupos secundarios¨. Los ¨grupos nosotros¨ se convierten en el centro de la vida social del niño. Se prepara el proceso de independización de la familia.

Estos grupos se forman con relativa rapidez y se caracterizan por la especialización de los papeles y el ordenamiento jerárquico. En la vida del grupo se observará la tendencia a la separación de los sexos. No por ello se puede cometer el error de hablar sobre su futura preferencia sexual y jamás se le podrá exigir un grupo para que se desarrolle, esto queda completamente a su disposición, él es creador y por sí sólo sabrá donde permanecer en el decursar de su vida.

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