Salud

Estirarse ¿es incorrecto o conveniente?

Un hábito humano muy criticado, sin embargo beneficia la salud

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Maneras de estirarse en el trabajo | Arthritis

Redacción Central |

Investigaciones realizadas por entidades de salud en torno al hábito humano de estirarse han revelado que calificar ese acto como mala costumbre -sobre todo si se hace en público- es un criterio erróneo, porque resulta un ejercicio necesario para la salud.

Especialistas en cultura física tanto de países desarrollados como en vías de desarrollo recomiendan retomar el hábito de estirarse, como lo hacen los animales, porque es altamente beneficioso para nuestro organismo.

Agregan que el hombre debe dedicar un par de horas a la semana por lo menos a hacer tablas de estiramiento, ya que es de las actividades más efectivas para mantener y preservar nuestra salud.

Galenos y practicantes de los ejercicios yoga, por ejemplo, confirman que esta es una práctica magnífica que tiene su base en el estiramiento y que sus beneficios están fuera de toda duda.

No es tan difícil lograr estirarse, simplemente con tratar de recordarlo en un principio, después se convierte en una costumbre agradable y cómoda que, con el tiempo, nuestro cuerpo reclama.

No hay que pensarlo. ¡Comencemos cuanto antes! Desde que nos levantemos por la mañana hay que desperezarse, luego cuando estiramos los brazos hacia arriba y hacia los lados nos sentimos más entonados.

Los especialistas señalan que no hay que tener miedo a exagerar, podemos repetirlo las veces que nos apetezca. Se realiza a lo largo del día, y depende de las posturas que adoptemos en el trabajo o  la escuela, que es donde estirarse se agradece más.

Algunas posturas beneficiosas

Por su parte, programas y publicaciones especializadas que tratan sobre el tema  recomiendan que después de estar sentados varias horas frente a la computadora, en la mesa de trabajo o de pie, tratemos de dedicarle un tiempo al estiramiento.

Entrenadores y profesores en cultura física indican atender primero la columna vertebral, tirando de la nuca hacia arriba, como si quisiéramos crecer o tocar con la coronilla el techo.

Ese gesto, si se mantiene durante unos segundos nos hace crecer realmente y colocar el cuerpo en la postura ideal.

La postura erguida que mantenemos los humanos va cargándose de peso y a lo largo del día las vertebras se comprimen, así como el resto de las articulaciones que tienen que soportar el peso del cuerpo, tanto que medimos unos centímetros menos por la noche que al levantarnos, afirman los especialistas.

También es útil para el estiramiento, después de arquear la espalda, llevar los codos hacia atrás por encima de la cabeza, pues ayuda a mantener una postura erguida y un movimiento joven.

Se ha comprobado que entre dos personas de la misma edad, la diferencia es enorme, si una mantiene la postura y otra deja su cuerpo inactivo. El resultado no aparece de golpe, sino que el tiempo se encarga de que nos demos cuenta, cuán útil hubiera sido esa actividad.

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