Hablemos del escenario electoral...

Hay millones de razones para votar por el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional: hay 4 millones 200 mil ciudadanos, que en Nicaragua, viven en la pobreza y, más de 2 millones 200 mil en extrema pobreza... más de 1 millón, en el analfabetismo... 2 millones de niños desnutridos... y, 1 millón de niños fuera de las escuelas.

Ahora que estábamos preparando, con un equipo al cual le agradezco todo este esfuerzo, estaba hojeando unos datos del Banco Central y ¿qué dice el Banco Central?: Dice que, del año 1990 al 97, Nicaragua creció en un promedio del 0.70%; que del año 2000 al 2005, va para un 4% el promedio de crecimiento.

Y se podrían hacer pronósticos más optimistas sobre el crecimiento...5%, 6%... pero, allí mismo admiten que, a ese ritmo de crecimiento, de acuerdo con el modelo que se ha impuesto en este país desde 1990, tendrían que pasar... ¡60 años! para poder combatir la pobreza... ¡60 años!... ¿Podrá esperar este pueblo 60 años?

Pero es que además, no dicen que cuando agarran el PIB y hablan del crecimiento y, distribuyen ese Producto Interno Bruto entre todos los nicaragüenses...¡no dicen que están manejando unas cifras que no se corresponden con la realidad! Es correcto el crecimiento del PIB, pero, lo que no es cierto... ¡es la distribución! No se distribuye la riqueza, equitativamente, en nuestro país. La riqueza se concentra en unos pocos y, es la pobreza la que se multiplica en Nicaragua.

Estamos, por lo tanto, frente a un modelo que tiene ya 16 años de estarse aplicando en Nicaragua y cuyos resultados son estas cifras que les he dado: 4 millones 200 mil nicaragüenses en la pobreza, de los cuales, 2 millones 200 mil... ¡en la extrema pobreza!

Se supone que los que están en la pobreza, sobreviven con dos dólares al día; y, se supone que, los que están en la extrema pobreza, sobreviven con un dólar al día... ¡otra falsedad! porque, ¡no es cierto!... Hay muchísimas familias que no llegan a tener ¡ni un dólar al día! para poder alimentarse, para poder comprar medicamentos.

Más de 1 millón de nicaragüenses ya trabajan en el exterior. ¿Cuántos hijos nicaragüenses no podrán abrazar a su madre, pasado mañana, porque tuvieron que irse...? Millones de jóvenes meditan esa opción de supervivencia... hablo del doloroso y forzado destierro, que desintegra a las familias, y que nos trae más pérdidas en valores culturales y, en el esencial terreno de los valores humanos.

¿Qué país es ese que no puede mantener unidas a sus familias...? ¿Qué país es ése...? ¿De qué país hablamos, si somos incapaces de unir y arraigar a nuestros ciudadanos, en nuestra propia Patria, asegurando sus legítimas oportunidades de desarrollo...?

En estas condiciones... ¡Nicaragua no tiene futuro...!

Sin embargo no podemos dejar de reconocer la nobleza y el sacrificio de tantos compatriotas que, lejos de su tierra y sus afectos, trabajan muy duro para ayudar con sus remesas a sus familias aquí en Nicaragua.

A ellos y sus familias también los vamos a ayudar. Vamos a establecer un mecanismo para traer esas remesas, sin cobros, para que a cada familia le llegue el 100 % de lo que envían sus familiares del exterior. Como Estado vamos a asumir ese porcentaje para que no se les quite ni un centavo.

Adicionalmente, vamos a ayudar a legalizar la situación migratoria de miles de nicaragüenses que han ido a trabajar a otros países en busca de un futuro mejor.

Solidarios con la Humanidad Migrante

Nuestro futuro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, se solidariza con los millones de hermanos y hermanas latinoamericanos, a quienes, la injusticia y el hambre han lanzado a la emigración, y al doloroso abandono de sus hogares, familias, valores, y costumbres.

Nos solidarizamos, igualmente, con los millones de familiares de emigrantes que, en toda la América nuestra, sufren la ausencia de sus seres queridos y ven afectados sus vínculos naturales, su integración y unidad, como núcleo esencial de nuestras sociedades y culturas.

Al condenar las causas profundas de esta lacra de la llamada modernidad, denunciamos, igualmente, el trato indigno que sufren nuestros hermanos latinoamericanos, emigrantes a la fuerza, particularmente en los Estados Unidos, donde, además, viven perseguidos y bajo la amenaza de expulsión.

Desde este Congreso, nos unimos a las millones de voces hermanas que hoy recorren las calles de Estados Unidos de América, exigiendo ser reconocidos como seres humanos.

Con ellos, decimos que sí se puede construir un mundo solidario, justo, y mejor, donde las leyes, las instituciones, los organismos, y los adelantos propios de la Civilización, sirvan a la mujer y al hombre; sirvan para salvar la Tierra; y dejen de promover muerte, destrucción, y dolor.

¡Abajo el muro de la discriminación, de la ignominia! ¡Abajo la militarización de la frontera y la persecución, cárcel y muerte, de los hermanos emigrantes!

Un Gobierno de las Familias Nicaragüenses

Todos lo sabemos... después de 16 años, sólo nuestro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, el Gobierno de la Gran Familia Nicaragüense, es capaz de superar la crisis económica, social, cultural, ambiental y de seguridad, en todos los aspectos;

... Después de 16 años de desempleo, falta de crédito y depresión económica... Después de 16 años de deterioro y comercialización de la salud y la educación;

... Después de 16 años de Progreso y riqueza sólo para unos pocos, dejando al resto del país en el más absoluto abandono;

... Después de 16 años de gobiernos insolidarios... finalmente, hermanos, ha llegado la hora de elegir un Gobierno comprometido con todos, un Gobierno que defenderá los intereses de todas las familias nicaragüenses, sin excepción... Y, nosotros todos, somos esa familia; vos madre, vos padre, vos hermano, hermana... la familia, ¡a quien tanto queremos, y que tanto nos importa...!

El Programa del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional... no es un programa político. Es un Programa cultural. Es un Programa ético. Es un Programa económicosocial.

Y votar por este Programa no es votar por un Partido Político... es votar por soluciones a la desesperante crisis económicosocial.

El país tiene, con este Programa, un camino de salida. Nuestro Gobierno tiene, con este Programa, una ruta. Y los nicaragüenses pueden tener la certeza absoluta de que vamos a trabajar incansablemente...con todas nuestras familias, con todas nuestras fuerzas, cada día de los cinco años, para hacerlo realidad.

Debemos también decir que, no basta un Programa inteligente, o la férrea voluntad de llevarlo a cabo: es necesaria la Unidad de todos los nicaragüenses para levantar Nicaragua...! Aquí nadie sobra. Tenemos que cerrar filas, hombro con hombro, todos. Reconciliados y en Paz, porque el hambre y la pobreza ¡ya no pueden esperar más!

Y, entonces, y en primer lugar, tenemos que rogarle a Dios que nos dé la fuerza, la sabiduría y la paz de corazón, para emprender, todos unidos, esta Cruzada.

Una opción preferencial por los pobres

Jesucristo, el Salvador, siempre tuvo una prédica muy clara a favor de los pobres, a favor de los débiles, a favor de los humildes. Somos un país humilde, sencillo... ¡Señor, acuérdate de nosotros en esta hora, para que tu pueblo vea la Luz!

Antes de entrar al detalle de las acciones y medidas que proponemos para los diferentes frentes, quisiera señalar algunas premisas básicas en torno a las cuales, se articula este Programa.

Esta Premisa Básica es, que se define como un proyecto ético, de valores, y de justicia económica-social. Y es así, porque en ese universo está la herida, la gran carencia y las necesidades del pueblo nicaragüense.

Lo definimos como un Programa Ético, de Valores, y de Justicia Económica-social, porque, como decía nuestro gran Rubén Darío:

Nicaragua está hecha para la Libertad!

Nuestro Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, se compromete a trabajar incansablemente para construir la Paz, con Justicia y Solidaridad; la Reconciliación, como garantía de vida y porvenir, para Nicaragua; y, el Progreso, desde la integración y unidad verdadera de los nicaragüenses, que caminaremos juntos hacia un futuro diferente.

Sabemos que sólo UNIDA, NICARAGUA TRIUNFA, porque el reencuentro de todos sus hijos, es lo que garantiza que nunca volverá la guerra; que nunca volverá el Servicio Militar; que veremos fortalecida la Constitución de la República, y que las Instituciones Nacionales trabajarán, armoniosa y diligentemente, para servir a su pueblo.

Vamos a vencer la pobreza; vamos a convocarnos todos los nicaragüenses a trabajar juntos para ejecutar, desde el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, este Programa, que nos asegure llegar a ser un país con –y, gracias Lula, por la idea : ANALFABETISMO -CERO, DESEMPLEO - CERO, Y HAMBRE - CERO.

Desde la indispensable transformación de la educación, y la incorporación de nuestros valores culturales propios; desde el respeto y la promoción de todas las libertades (religiosas, de expresión, de información, organización, etc.) y, de los derechos de todos los ciudadanos; desde la garantía de la propiedad privada y su ordenamiento definitivo, con indemnizaciones cuando sean necesarias; sin confiscaciones, ni expropiaciones o intervenciones, ni ocupaciones de propiedades, que afecten la seguridad de la familia nicaragüense.

Hemos dicho que, a las demandas justas que tienen miles de nicaragüenses para una vivienda digna, para un lote; o campesinos que demandan un pedazo de tierra... a todos ellos les vamos a dar respuesta, de forma ordenada, dentro del marco de las leyes, pero... ¡sin ocupar propiedades, sin expropiar y sin confiscar!

Desde el respeto y promoción de una vida que haga realidad la sagrada Constitución de la República, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, diversificará y optimizará el uso de todos nuestros recursos y potencialidades, y dispondrá la formidable riqueza de Nicaragua, para el desarrollo nacional, con justicia y equidad.

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