Opinión

¿Qué clase empresarial es el Cosep?

En el COSEP lo que hay son políticos disfrazados de empresarios

Moisés Absalón Pastora4
¿Qué clase empresarial es el Cosep? |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Moisés Absalón Pastora

El Gobierno de Nicaragua sostuvo el pasado 30 de octubre una reunión de cierre con la misión del Fondo Monetario Internacional en el marco de la reunión bilateral de Nicaragua y ese organismo financiero, que visitó el país. En su estadía, el FMI sostuvo reuniones con diversos agentes económicos del sector público, privado y de otras entidades nacionales e internacionales.

En un comunicado de salida el FMI señala, a pesar de los acontecimientos que ya todos conocemos, que representaron un impacto profundo para nuestro desarrollo, que hay signos positivos en la economía, expresando que “los esfuerzos de las autoridades para apoyar el mantenimiento de la liquidez en los bancos comerciales son encomiables. Las medidas para contener la expansión del gasto público para compensar parcialmente el déficit de ingresos fiscales debido a la contracción económica también son positivas”.

Igualmente nos deja la observación de que “el principal desafío para el 2019 y los años siguientes es preservar la estabilidad macroeconómica y financiera. Abordar los desafíos fiscales a mediano plazo y emprender reformas estructurales —que son inevitables para salvaguardar la sostenibilidad fiscal— y que este requiere de obtener un amplio apoyo”. La misión realizará la siguiente consulta del Artículo IV durante la primera mitad de 2019.

Al margen de que hay cosas buenas en medio de tanto de malo que nos hicieron el Fondo Monetario Internacional vino a decirnos lo que ya sabíamos, lo que tenía que resultar como efecto de la más cobarde canallada producida por el terrorismo desde su fallido golpe contra el estado de Nicaragua y lo más doloroso es que en ésta visita que nos acaban de hacer, que estaba programada desde comienzos de éste año, que por este tiempo, si todo hubiese andado en la paz que teníamos antes del 18 de abril, Nicaragua hubiera perfilado romper los cinco puntos de crecimiento, pero lamentablemente los números, gracias en gran medida al gran capital y a sus empleados en el COSEP, las cosas no son así.

Hablo del COSEP como brazo ejecutivo del gran capital de forma institucional porque debo separar de él, aunque aún sean parte de ese gremio, a aquellas empresas que dentro de sus respectivas cámaras tienen visiones distintas de cómo ven las cosas sus líderes visibles.

Nadie crea que el COSEP es lo sólido que dice. Muchos de sus miembros están enardecidos porque a nombre de una causa, que jamás fue legítima, los condujeron casi a la quiebra o a casi la quiebra y para ellos que han sido letalmente afectados lo peor no es estar así, sino que ahora que se han dispuesto a surgir en medio de las cenizas siguen escuchando de boca de José Adán Aguerri posiciones políticas absurdas que no corresponden al rol empresarial y que están en la línea de seguir desbaratando más al país y tienen mucha razón y por eso ya hay empresas que decidieron salirse de ahí e ir a buscar techo y sombra a las pequeñas y medianas empresas, que con mucho acierto lidera Leonardo Torrez porque en el COSEP lo que hay son políticos disfrazados de empresarios que no tienen nada que perder porque no tienen ni siquiera un canasto de jocote que vender.

Platicaba sobre éste tema con un alto empresario que hasta antes del 18 de abril crecía como la espuma, pero que ahora está prácticamente en la calle, viendo qué hacer para pagar a los bancos y con la presión de los que fueron sus empleados que reclaman sus prestaciones y a los que tuvo que despedir porque no tuvo con qué pagarles y me decía con un enorme y visible malestar que el gran capital, el COSEP y sus representantes metieron y siguen metiendo las patas porque aquello que pudo tener algo de razón y que empezó con lo del INSS se convirtió en otra cosa y lo peor es que se les salió de las manos y que por soberbia no quieren reconocer un error que no es tan simple después de todo porque llevaron a la quiebra a muchos de sus agremiados por los que supuestamente deben velar, sino que además lo que ocasionaron al país no tiene nombre y que de su parte, aunque en nada cambiará su situación, varios de estos del COSEP y del gran capital deberían estar presos y sus bienes confiscados para que respondan aunque sea simbólicamente pues no es posible que habiendo estado tan bien hasta el 18 de abril en tres meses se haya destruido lo que en 11 años nos tomó levantar para beneficio del todos.

Cuánta razón tiene este pobre hombre y lo digo literalmente porque está prácticamente en la calle y buscando un hueco donde enterrarse porque ya no sabe qué decir a sus acreedores y mientras vive su drama y su tragedia, los que fueron sus “líderes” en el COSEP siguen jugando irresponsablemente a que los culpables de la economía que tenemos hoy, de la pobreza, del desempleo y de la polarización causada por el odio del que son parte sustancial fueron otros y no ellos y para proyectarlo salan con cara de preocupados en las fotos reaccionando entristecidos a las observaciones del Fondo Monetario Internacional y además dictando cátedra de lo que se debe hacer.

Yo me pregunto: Si los empresarios privados son los que se preocupan por el pueblo y son los buenos de la historia como quieren pintarse en todo este melodrama, porque ellos, diciéndose Arcángeles y Querubines, llaman a paros nacionales, a paros de consumo –por demás ridículo- y son los que realmente con sus actitudes han deteriorado la situación económica de sus agremiados, del trabajador, del país y hasta del mismo capital, que, aunque sienta un pellizco, hasta ellos se rascan.

Contrariamente cómo entender que el gobierno, que desde el lente politiquero empresarial del COSEP es el malo, sea el que hable de paz, de reconciliación, de no a los paros, de sí a la estabilidad, de reactivar los sectores económicos, de generar condiciones para garantizar la empresa, el trabajo y la inversión en todas las esferas que potencialicen el desarrollo económico integral del país a través de campañas, proyectos, actividades en cada departamento y en todo municipio de tal manera que el pequeño, mediano y grande empresario pueda vender su producto, hacer su dinerito para llevar el plato de comida a sus hogares, mientras los empresarios de maletín, que nada tienen que perder, son quienes se oponen, pero además, lo que ya es el colmo y chorrea sangre de indignación es que se van a decir fuera de Nicaragua que aquí nada está normal y que se está corriendo a los inversionistas y hasta personajes como Lucy Valenty, se alegra cacareando que no vino un crucero y se calla el pico cuando vienen 10 cuando sabe que al mentir, igual que lo hacen el resto de sus socios en el COSEP, que al que afecta no es al gobierno, sino a sus agremiados en el turismo a los que dice representar.

¿Si esto es así quienes son los buenos y quiénes son los malos, quienes desataron la violencia y quienes llamaron a la cordura y a la responsabilidad?

¿Son Angelitos aquellos que llaman a deteriorar la economía para que la gente no tenga con qué alimentarse y que hacen lo impensable y lo indecible para sabotear todo esfuerzo que nos lleve a la normalidad total o son malos los que quieren reactivar la economía, montando proyectos, yendo hacia adelante sin mirar atrás tratando de recuperar todo lo que el odio nos arrebató?

Yo creo que hay que perfilar una lista, aunque ya he mencionado algunos nombres, para que cada vez que el nicaragüense sienta la mengua de su economía personal o familiar vayamos donde estos empresarios de maletín del COSEP, así como sus gárgolas lo hacen para pedir paros hasta de consumo, que es lo más ridículo y patético que he visto, para ir a sus casas a exigir que cesen su agresión contra Nicaragua y sus ciudadanos que esta navidad no tendrá ni cena ni juguetes para sus hijos ni el próximo año uniformes ni libros porque eso y otras cosas más la arrebató el odio del COSEP.

Hay muchas cosas más que le debemos al COSEP y a los cabecillas de este que siguen politiqueando. Muchas gentes han perdido casas, otras no tienen como seguirlas pagando y tampoco para alquilar porque están desempleados y ahora no saben qué decir a los tábanos bancarios que no les importa el drama de nadie, solo saben que les deben y tienen que cobrar.

Hay productores, uno de ellos a llanto partido me comentó que gracias a los tranques, apadrinados por el COSEP, los que Michael Healy decía que eran inamovibles y que la economía no era importante sino que se fuera Daniel, perdió toda la cosecha de melones que no le fue posible extraer de una finca de 400 manzanas y ahora por diez mil dólares está a punto de perder y saben que el gobierno no es culpable de esto, lo son los malos nicaragüenses que nos dañaron e insisten en continuar haciéndolo porque es el guion que tienen que cumplir para seguir recibiendo la mesada del imperio que el final será pan para hoy y hambre para mañana porque cuando los terminen de usar serán lo que siempre fueron, bagazo para la basura.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.
mem

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