Opinión

Sé feliz, si querés

Los humanos estamos diseñados para buscar la felicidad, y la mayor aspiración de todo individuo es encontrarla

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Sonrisa |

Redacción Central |

Proponemos cinco claves para aquellos de nuestros lectores –¡todas y todos!– que deseen ser felices, aprovechando que se cumple el Día Internacional de la Felicidad, una efeméride que se celebra desde el 2013, cuando la ONU instauró la fecha del 20 de marzo para reconocer el papel que tiene este sentimiento en la vida de las personas.

Vamos a partir del hecho de que los humanos estamos diseñados para buscar la felicidad, y la mayor aspiración de todo individuo es encontrarla porque, ya sabemos, la dicha no tiene entrega a domicilio y, por otra parte, hay que merecerla.

Ocurre que en ocasiones, puede que muy frecuentemente, no lo hacemos bien y cometemos errores, más o menos graves, a la hora de intentar ser felices porque no basta con el deseo, se requiere cierto know how como el que presentamos pero antes, busquemos un poco dentro de nuestros corazones a ver qué nos dice.

Uno de estos aspectos que proponemos consiste en llevar esta idea al extremo y pensar que esta emoción debe acompañarnos a perpetuidad sin percatarnos de que forzar a que sea así, de todas todas, produce aún más insatisfacción y, por el contario, podemos concluir que permitirnos ser infelices de vez en cuando nos hace más felices.

Según un estudio de la revista británica Nature, una de las más prestigiosas del planeta, hay un aspecto puramente genético en esto de la felicidad, pero existen a la vez muchos otros factores que influyen en este estado.

Algunos de estos factores no los podemos controlar, en cambio sí somos capaces de modificar los hábitos para llevar una vida más positiva y más saludable para nuestra mente. Por ejemplo, sonreír es un hábito que aporta muchos beneficios

Nuestros cinco claves para ser un poco más feliz son las que siguen:

SER TOLERANTE CON UNO MISMO

Según un psicólogo de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, Tal-Ben Sahar, una clave importante para ser más feliz es aprender a perdonar nuestros propios fracasos. Nos dice que es imposible vivir sin emociones negativas y hay que aprender a aceptarlas. Si nos obsesionamos con las emociones positivas, negándonos a las contrarias, no seremos capaces de disfrutar de la vida y nos adentraremos en un mar de baja autoestima y depresión. Una vez que aceptamos que hay momentos mejores y peores, disfrutaremos más de los mejores y nos frustraremos menos en los peores, así de simple.

PASO A PASO, UNA COSA A LA VEZ

Ir por pasos es otra actitud que puede cambiar nuestra vida a mejor. Es positivo saber concentrarse en una cosa concreta y poner nuestra energía en ella para después pasar a la siguiente. No es recomendable tratar de ocuparse de todo a la vez o pretender hacerlo, porque resulta agobiante y nos somete a mucho estrés. Se trata, pues, de saber desconectar de lo que en ese momento no somos capaces de hacer y de ocuparnos de solo una cosa a la vez, la más importante o urgente.

DEPORTE Y MEDITACIÓN

Según este experto, hacer deporte y meditar puede tener muchos beneficios para la salud mental y para ser más feliz. No hace falta exagerar con el gimnasio, sino practicar suficiente ejercicio como para producir más endorfinas. Además, hacer deporte ayuda a sentirse autorrealizado, descarga estrés y hace que no se piense en los problemas. Meditar, por su parte, contribuye a escoger perspectiva ante los retos de la vida, a superar las crisis y a tener más fortaleza interior.

ASERTIVIDAD

La asertividad es otro punto importantísimo en la vida de las personas. Muchas veces no sabemos cómo comunicarnos con los demás, cómo decir que algo nos ha molestado o cómo pedir lo que necesitamos sin crear un conflicto. La cuestión radica en que es necesario comunicar nuestras necesidades y nuestros límites para sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás. Además, es esencial que sepamos identificar lo que en verdad necesitamos y hasta dónde podemos llegar a fin de lograrlo. De lo contrario, nos estaremos reprimiendo y renunciando a nuestros derechos. Ahora bien, hay que decir las cosas desde la calma y la tranquilidad, sin atacar a los demás y hablando antes y siempre de nosotros mismos y de cómo nos sentimos, sin apuntar al otro con el dedo acusador.

ESCUCHAR MÚSICA

Escuchar música que nos guste también reporta mucha felicidad y activa nuestra energía. En casos de tristeza, por igual viene bien para desahogarse y aceptar nuestro dolor, para después superarlo con más fuerzas.

Luego de estos cinco aspectos, cabe preguntarnos: ¿Ha pasado por alto algunos momentos en la vida en que ha sido feliz sin percatarse de ello y ahora no puedo volver atrás?
mem/hl

 

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