Opinión

Henry Duarte, somos mejores gracias al Gobierno y al pueblo

El técnico de la Selección Nacional de fútbol dialogó con un medio de prensa cubano durante el tope amistoso entre ambos países hermanos hace apenas unos días

Henry Duarte
Henry Duarte, director técnico de la Selección Nacionalde Fútbol |

Redacción Central |

Antes de este 2015, decir Nicaragua en materia de selecciones de fútbol a nivel internacional era casi sinónimo de nada. Nuestro equipo nacional se ubicaba en enero en el escaño 173 del escalafón del orbe. Lejos, muy lejos, de los mejores de la región. Una situación que paulatinamente cambió con el transcurrir de los meses, y al escribir estas líneas nos acomodamos por primera vez en la historia en un lujoso asiento dentro del top-100 del ranking universal.

En la actualidad figuramos en el puesto número 95. Una utopía antes, una realidad hoy. El ascenso se debe en gran medida a la actuación del equipo pinolero en la eliminatoria rumbo a la Copa del Mundo Rusia 2018. Una clasificación donde fuimos de menos a más, y al final quedamos con esa sensación agridulce de que se podía avanzar.

Esto último no lo esconde el DT Henry Duarte, ese que trabajó sin cesar pizarra en mano y con sudor en el rostro para ganarnos el respeto de muchos en materia de goles y gambetas. Él, junto a varios elegidos, viajó a Cuba hace unos días para par de encuentros amistosos.

Durante su estancia en la mayor de las Antillas, el estratega costarricense dialogó con la Emisora Provincial COCO-CMCK en la grama del estadio Pedro Marrero, de la capital de esa Isla. El tope entre las naciones hermanas y la salud actual del fútbol nica fueron los temas abordados.

Expresó su satisfacción de jugar otra vez a nivel internacional. Un elemento indispensable en el deporte contemporáneo si el deseo es aumentar la calidad, alcanzar fogueo competitivo y ganar en oficio. Además –dijo- una manera interesante de darse vista ante los elencos que conforman la élite de una disciplina tan exigente.

Agradeció a la Federación Nicaragüense de Fútbol y al Gobierno Sandinista por brindar esa importante opción de llevar a suelo caribeño a una selección pinolera que crece diariamente, que maneja conceptos y que gracias a topes como esos se sacan experiencias trascendentales para, por ejemplo, cerrar espacio en el terreno, algo que costó ante Jamaica en la clasificatoria.

El avezado adiestrador significó además la manera en que Nicaragua crece en este “arte”, por lo que Cuba resultaba un ambiente sano para continuar en la ruta adecuada. La presencia de un público conocedor, que no machaca, y de futbolistas que se entregan al máximo eras algunos detalles a nuestro favor, esgrimió el tico.

Duarte se mostró en extremo modesto ante el comentario de que es el eje fundamental de los logros alcanzados, y evidenció su gratitud inmensa al apoyo del Buen Gobierno, de la afición, por la mentalidad de ir siempre hacia delante y organizar ligas locales en pos del progreso. Vamos creciendo, gracias al apoyo de todos, sentenció.

Sobre el equipo cubano categoría sub-23 años que enfrentó, dijo que tiene un juego diferente, de toque, con pases por el pasto, jugadores rápidos, organizados en la salida y que dieron un partido muy bonito a pesar de la victoria de los visitantes (Nicaragua) un gol por cero en el duelo inicial.

Finalmente, 48 horas después, ambas escuadras empataron a una diana y sellaron así dos cotejos históricos. Nunca antes –que este cronista recuerde- en un año natural, Cuba y nuestro país habían topado en béisbol y fútbol en solo unos meses.

Así, comienza un nuevo transitar de la escuadra nacional. Gestiones seguras para no rebotar y perder espacio. La ofensiva debe ser letal. Caer ante los jamaicanos no resultó un fracaso, más bien es una experiencia. Lo atractivo es tomar lo positivo y no quedarnos indefenso ante los elementos a pulir.

El camino es largo, pero menos corto que antes. Nicaragua se ha hecho de un nombre en el panorama foráneo. Emociones como las patentizadas en el camino a Rusia harán que diversos países deseen enfrentarnos. Un privilegio que antes no existía.

Reza un conocido y viejo refrán que “todos los caminos llevan a Roma”. Sin embargo nuestro interés no es ir a la capital de Italia. El pueblo ya piensa diferente, sueña en grande, y su ilusión es observar pasos seguros y victoriosos que conduzcan a Qatar, sede del mundial del 2022. Esa es la meta. ¡A por ella!

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