Opinión

Un apoyo esencial

La decisión de las autoridades de respaldar a las jóvenes embarazadas para que continúen sus estudios, demuestra una voluntad resuelta hacia el empoderamiento de la mujer en la sociedad nicaragüense

Estudiantes
Estudiantes | César Pérez

Nivaldo Cantero Sardiñas |

Si un sector de la sociedad nicaragüense actual ha recibido una alta prioridad dentro de los programas gubernamentales de apoyo a esferas menos favorecidas dentro del país, ese ha sido el femenino, donde el Gobierno Sandinista ha desplegado múltiples iniciativas en aras del empoderamiento de las mujeres dentro del proceso Cristiano, Socialista y Solidaria que emprende hoy la nación.

En los últimos ocho años, las mujeres nicaragüenses, fundamentalmente las más humildes y olvidadas por los desgobiernos neoliberales que mal gobernaron al país durante 16 años, han recibido el beneficio de diversos programas, dirigidos todos a la autoestima y a ofrecer posibilidades de desarrollo y crecimiento, ayudados por contribuciones, préstamos o ayuda directa, en dependencia de la condición de cada familia.

En medio de ese contexto y como una medida que puede calificarse de un gran alcance humano y solidario, el Ejecutivo nacional ha anunciado el inicio de una Campaña en apoyo a jóvenes estudiantes que salen embarazadas, para que no pierdan sus estudios.

¿Podemos imaginarnos algo con más sentido solidario que esta propuesta? ¿Acaso no es una demostración más de las cualidades del gobierno que hoy dirige nuestros destinos?

Durante muchos años, el analfabetismo y el subdesarrollo hicieron mella en las maneras de comportamiento de las personas tanto en las zonas rurales como en la ciudad. La llegada en el 2007 de Daniel y Rosario al poder, significó no solo el regreso de las políticas sociales que disfrutamos, sino que devolvió a muchos de los olvidados de antaño su espacio para la realización personal y profesional, sin importar las posiciones económicas o políticas.

Es en esa dirección donde se inserta esta nueva política del gobierno, pues nada más sensato que ofrecer alternativas a quienes en edad estudiantil quedan embarazadas, y por tanto desprotegidas y propensas a no concluir su preparación en el grado que cursa.

Por ello tiene un alto significado que las autoridades se ocupen y ofrezcan alternativas para aquellas muchachas que se encuentren en esa situación, puesto que lo que se trata de asegurar con esta Campaña es el futuro, entendido como la posibilidad de que el embarazo no sea un impedimento para el estudio, la superación y por ende, la posibilidad de tener un oficio, alcanzar un grado escolar determinado y tener una preparación adecuada para enfrentar la vida en lo adelante,  pero ya con un incentivo adicional, haber tenido un bebé.

La compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, en una reciente intervención llamaba, “a apoyar a las Familias de las jóvenes estudiantes que resulten embarazadas, y desde la comunidad educativa apoyar para que, de ser posible no abandonen los estudios. Que no sea porque lo prohíbe la escuela, sino más bien porque sea su voluntad no seguir en clase; pero promover que concluya el año. Ese es nuestro trabajo”.

Debemos valorar, entonces, en su amplio sentido, esta buena nueva que nos anuncian las autoridades sandinistas, siempre con el pensamiento puesto en los más desprotegidos, en los más vulnerables, quienes reciben, así, un apoyo esencial para sus vidas. Otra razón más de la justeza del gobierno del pueblo, puesta la mira siempre hacia los más humildes y desfavorecidos, en el camino hacia una sociedad más justa y plena para todos.

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