Opinión

Estados Unidos y la “manito” política al Estado Islámico

Washington se niega a reconocer a los yihadistas como una organización independiente y los mete en el mismo saco de Al Qaeda

obama_estado_islamico
|

Alejandro Guevara |

Si por un lado el discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, plantea de forma más abierta y decidida que se debe enfrentar y liquidar al autodenominado Estado Islámico, la actuación de la diplomacia de Washington dispara no pocas interrogantes.

Este jueves, en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el gigante del norte vetó la propuesta de Rusia para reconocer al Estado Islámico como una organización terrorista independiente con la cual se debe lidiar según esta categoría.

Adujeron los representantes de la Casa Blanca que el Estado Islámico es una de las “denominaciones de Al Qaeda en Irak”, y no puede tratársele de otra forma, cuando el grupo yihadista ha dejado bien claras sus intenciones desde que comenzaron a fortalecerse el pasado año.

Un funcionario ruso citado por la televisora RT, apuntaba este jueves que no es secreto que el Estado Islámico es, en cierta medida, un rival de Al Qaeda. Y tiene razón. De la organización que dirigió durante años Osama Bin Laden casi no se habla, porque el EI “se robó el show” con las múltiples atrocidades cometidas en Irak y Siria, donde controlan no pocos territorios.

Acaso esto no es fortuito. Los “alqadeanos” quedaron relegados a un segundo plano cuando los Navy Seals mataron a Bin Laden el 2 de mayo de 2011. Con ello moría al pretexto para la guerra en Oriente Medio porque su símbolo más perseguido pasó a otro plano de vida —luego le seguirían la mayoría de los propios Seals que lo mataron—.

Fue por entonces cuando aparecieron las primeras noticias de un Estado Islámico de Irak y el Levante, a lo que el propio Estados Unidos no prestó atención, según reveló el pasado agosto Michael Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés).

Recordemos además que Washington estaba envuelto en revoluciones de colores en toda la zona, donde los gobiernos cayeron como naipes, a excepción del sirio, el cual ha resistido una guerra desigual, donde los mercenarios han causado un inmenso dolor al pueblo y pasaron luego a una situación de terror con el Estado Islámico.

Con el tiempo los yihadistas se quedaron solo con el nombre de Estado Islámico —en un gran movimiento de marketing— y fortalecieron sus posiciones a base de guerra, matanzas y destrucción de no pocos lugares y objetos Patrimonio de la Humanidad.

¿Por qué Estados Unidos ha permitido todo esto? ¿Por qué los halcones imperiales no quieren reconocer al Estado Islámico como independiente?

Simplemente, porque se sienten avergonzados y les conviene a la vez. El Estado Islámico es el fruto de las ayudas enviadas por Washington en armas y otros pertrechos. Es además la respuesta ultra fundamentalista a los atropellos que los gobiernos de los presidentes Bush (padre e hijo), han llevado a esa región del mundo.

Política y mediáticamente, Estados Unidos necesita que Al Qaeda siga “viva”, porque ya no es una, sino que se ha ido “ramificando” con el EI. Estas podrían ser algunas de las causas para que Washington tienda una “manito” política a los yihadistas.

también te puede interesar