Opinión

Grandes Latinos en las Grandes: Denis Martínez

Imposible olvidar su juego perfecto el 28 de julio de 1991

Denis Martínez
Denis Martínez |

Redacción Central |

Entre los mejores, está nuestro Denis Martínez. La historia, sus números, el hábito de ganar, los deseos de ir por más, de hacer suyo el montículo avalan su extraordinaria trayectoria deportiva. Derroche de ímpetu, valentía, esfuerzo. Nos colocó en el panorama profesional del béisbol y hoy día nos mantenemos. Tal vez sus huellas se conservan frescas en el camino.

Corría el año 1976 cuando hizo su debut en la Gran Carpa. Los dirigentes de los Orioles de Baltimore lo colocaron en la “lomita de los suspiros” ante los Tigres de Detroit sin conocer que un día el nacido en Nicaragua se convertiría en el lanzador latino más ganador dentro de la MLB.

Ello fue la antesala de buenos y malos momentos, como su despido de los Orioles a causa de una fuerte crisis de alcoholismo, o las más de 45 sonrisas alcanzadas en sus primeras tres temporadas.

Sin embargo, tal y como solo suelen hacer los grandes, Denis resurgió como ave fénix y volvió a demostrar su manía de grande justo en el instante cuando los Montreal Expos confiaron en su talento en 1987. Hasta 1993 les regaló salidas de calidad, dominó a los mejores y encaró a los consagrados sin gota de nerviosismo.

Su ecuanimidad a la hora de lanzar siempre lo distinguió. Limpieza en su accionar que lo llevó a cuatro apariciones en Juegos de Estrellas, tres Series Mundiales y 23 temporadas en la liga de pelota más competitiva del planeta. Selecciones como los Indios de Cleveland, Marineros de Seattle y Bravos de Atlanta igualmente gozaron de sus expresiones corporales, de esos gestos sui generis, de su recta cortada y su constante ajetreo en el círculo de los envíos.

No se debe olvidar que Martínez resultó determinante en la clasificación de los Indios a su primera final en más de 40 años en 1994, después de obtener marca de 26 victorias y 15 derrotas.

Pero entre los segundos cumbres de unos años repletos de sensaciones casi indescriptibles están aquellos del 28 de julio de 1991. El nica logró una hazaña que solo 15 hombres en el devenir histórico de esta disciplina han alcanzado. Lograr un juego perfecto no es una tarea titánica, más bien resulta una quimera, una idea quijotesca. No obstante, los elegidos no entienden (pobre de ellos por desparramar tanta felicidad) la palabra utopía. No existe el término imposible y Denis lo demostró.

Ni una mancha a su expediente llegó ese día ante los Dodgers de los Ángeles, cuando vestía la franela del equipo canadiense. No existió margen de error ni desespero… el out 27 cayó y él entró, de golpe y porrazo, en el grupo de los inmortales.

Ganador de 100 juegos en cada liga, 30 blanqueadas, 122 duelos completos, tres mil 999 entradas y dos tercios lanzadas, 23 series, 245 triunfos, 193 descalabros y un retiro a los 43 años de edad son estadísticas y datos que se leen demasiado rápido a esta altura. En algún momento un rostro se llenó de sudor, una mente de sentimientos encontrados, un estadio de fanáticos, una familia de orgullo, una franquicia de dólares, un país de amor y un pitcher, Denis Martínez, de gloria.

también te puede interesar