Opinión

Cuando Minguito transforma a Managua

El considerado patrón de Managua, Santo Domingo de Guzmán, es venerado desde su aparición en Las Sierritas en 1885. Las Fiestas Patronales en su honor hacen vibrar a la capital de finales de julio al 10 de agosto

 Fiestas Patronales de Managua
Fiestas Patronales de Managua | Vianica

Alejandro Guevara |

Cuando el campesino Vicente Aburto encontró la diminuta imagen de Santo Domingo de Guzmán en el hueco de un árbol quemado en Las Sierritas de Managua, un día de 1885, quizá nunca imaginó que iniciaría una de las tradiciones más arraigadas en la cultura y fe religiosa de Nicaragua.

La familia y vecinos de Aburto se congregaron para admirar la estatua luego del descubrimiento, y viajaron a la ciudad para conocer de quién se trataba. En una iglesia que se ubicaba en el centro viejo de Managua, hoy desaparecida, les informaron que se trataba de Santo Domingo de Guzmán.

Tras volver a Las Sierritas, la gente de Aburto se encontró con una sorpresa: la estatua diminuta estaba en el mismo sitio donde había sido encontrada. Sorprendidos, volvieron donde el padre a relatar el suceso. El párroco, incrédulo, les comentó que era imposible, pues la estatua seguía en la iglesia. Pero la imagen ya no estaba.

El hecho misterioso llevó al sacerdote a considerar que el santo quería permanecer en Las Sierritas. Propuso a sus visitantes que construyeran una ermita (que luego evolucionó a la parroquia actual) en el sitio del descubrimiento, y que cada año trajeran a Santo Domingo con bailes y alegría a visitar Managua. Se eligió honrarlo del 1 al 10 de agosto, pues según el calendario católico el día de Santo Domingo es el 4 de ese mes.

Este místico acontecimiento inició una tradición que fue creciendo con el tiempo y llevó a involucrar no sólo a la gente de Las Sierritas, sino a toda Managua.

Los habitantes de la capital acogieron con fervor a Santo Domingo, o Minguito, que desde un inicio comenzó a interpretarse como hacedor de milagros, y con el pasar de los años ese festejo fue llenándose de mucho colorido, entusiasmo efervescente y una cantidad creciente de participantes, hasta llegar a convertirse en las Fiestas Patronales de la ciudad.

Un hecho interesante es que Santo Domingo de Guzmán no es, aún en la actualidad, el patrono oficial de la capital.

El nombre colonial de Managua es el de “Leal Villa de Santiago de Managua”, y por lo tanto su santo patrono es en realidad Santiago. Ese santo era festejado con alegría en la ciudad a finales del mes de julio, sin embargo, acontecimientos como el terremoto de 1931, que derrumbó los edificios de adobe de la época, incluida la Iglesia de Santiago, provocaron que la tradición también sucumbiera, y fuera sustituida por las celebraciones de Santo Domingo de Guzmán.

Folcloristas e historiadores, indica la web de Vianica.com, han investigado sobre el origen y desarrollo de esta tradición. Consideran los estudiosos que el surgimiento y éxito de las fiestas de Santo Domingo están estrechamente ligados a una antigua celebración indígena local con la que las fiestas actuales tienen mucha similitud.

Según información documentada en relatos escritos por los colonizadores españoles que llegaron a la zona, los indígenas de la región de Managua realizaban una alegre celebración al dios Xolotl. Entre el mes de julio e inicios de agosto, todos los indígenas que participaban en la del maíz, lo hacían según sus normas con mucha austeridad de placeres.

Al concluir ésta, realizaban una masiva celebración con la que se liberaban de todas las prohibiciones de la temporada de “tapizca” (como el licor o las relaciones sexuales). Los pobladores buscaban al dios Xolotl en su templo y lo transportaban en una procesión sobre una canoa hasta las costas del Lago de Managua, en donde lo hacían navegar.

Las fiestas fueron canceladas por los colonizadores españoles. Pero los estudiosos señalan que permanecieron en la memoria cultural del pueblo, y que el descubrimiento de Santo Domingo trajo de vuelta estos recuerdos y dieron vida y forma a las fiestas actuales como una herencia de los nativos de esta tierra.

Varias similitudes con las fiestas del dios Xolotl son las que dan pauta a esta aseveración. Una de ella es que la estatua del santo está acompañada de un pequeño perro, al igual que la imagen del dios indígena era acompañada también por uno, llamado Xulu. Otra similitud es que Santo Domingo era antiguamente transportado en una canoa, la cual se sustituyó con el tiempo por el barco que se usa actualmente en sólo un trayecto del recorrido.

Una más, es la algarabía de estas fiestas, la cual fue heredada por sus primeros celebrantes. Todas éstas, junto con la similitud en las fechas de ambas celebraciones, parecen indicar que si las fiestas actuales no nacen exactamente como reencarnación de las indígenas antiguas, al menos sí retomaron evidentemente muchos de sus elementos.

El alma cultural y centro tradicional de las Fiestas Patronales de Managua es la alegre procesión de Santo Domingo, la cual surge y es mantenida por la devoción religiosa y el apego sentimental de miles de personas hacia el santo.

Minguito, quien permanece todo el año en la Parroquia de Las Sierritas, es sacado en procesión el primero de agosto de cada año, lo que se conoce como la Bajada del Santo. Esto se debe a que la parroquia en Las Sierritas está ubicada a mayor altura que el centro viejo de la ciudad. También la gente nombra a las procesiones “la traída”.

Y aunque las fiestas comienzan el primero de agosto, hay dos fechas previas que preparan el camino de Minguito. El 22 de julio se realiza la Roza del Camino, tradición nacida hace un siglo cuando los pobladores de Managua quitaban la maleza que en la vía crecía para que pasase el santo.

La otra fecha, el 31 de julio, corresponde a varias actividades simultáneas en Managua. Se realiza una misa en la Parroquia de Las Sierritas, oficiada por el Arzobispo de Managua, mientras en la alcaldía se bendice el Barco de Santo Domingo, donde el santo es llevado en procesión por esos días.

Este mismo día se lleva a cabo el concurso del Palo Lucio en la rotonda de Cristo Rey, se adorna el Arco del Mercado Oriental y finalmente, en la noche se corona a la India Bonita y la India Chiquita de las fiestas, dos especies de monarcas escogidas de entre varias candidatas.

El día de Bajada del Santo comienza en la madrugada, con una misa solemne, y luego una multitud de promesantes bailan y alaban a Minguito en su camino a Managua.

Otra fecha importante es la del 4 de agosto, cuando la imagen es sacada por cargadores a recorrer por hasta por diez horas algunos barrios cercanos y el populoso Mercado Oriental, donde comerciantes y compradores se animan a bailar con el ambiente alegre que acompaña el recorrido del santo.

El 9 de agosto la Iglesia de Santo Domingo es visitada por una enorme cantidad de devotos y promesantes, mientras la fiesta popular continúa. Ese día también se realiza una vela al santo, en la que participan muchas personas.

En la Rotonda Cristo Rey vuelve a realizarse el Palo Lucio y en el Mercado Oriental se efectúa otra vez la vela del Arco, ambos eventos con el mismo ambiente de festejo.

Finalmente, el 10 de agosto, tras una misa solemne, inicia la alegría con el son de chicheros. Santo Domingo sube sobre sus cargadores y baila en el interior de la amplia iglesia, rodeado por la gente. Luego es sacado y danza un rato más, para después ser montado al Barco que lo lleva seguido por la multitud hasta Gancho de Camino. Aquí es bajado y entregado de nuevo a sus cargadores.

Minguito realiza un “tope” con Santo Domingo de Arriba que también está de visita en la ciudad (este otro es una imagen del mismo santo celebrada, aunque en menor dimensión, en Managua y en comunidades ubicadas al este, en Ciudad Sandino).

Ambos santos, llevados por sus respectivos cargadores, bailan en medio de la multitud. Después, Santo Domingo de Arriba se aleja hasta la Iglesia de la Merced, y Minguito es llevado en su procesión a Las Sierritas, a donde llega al final de la tarde, para concluir así las fiestas patronales de la capital.

Otro componente de las Fiestas Patronales de Managua es el desfile hípico y de carrozas que se realiza en un sector de la ciudad, y que se repite cada año los días primero y 10 de agosto. Aunque en realidad no está ligado a la devoción por el santo, forma ya parte de la celebración general y a él asiste otra enorme cantidad de personas entusiasmadas por el ambiente de fiesta.

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