Opinión

Nicaragua, protagonista de la paz en el mundo

No había puesto un pie en suelo patrio el Secretario General de las Naciones Unidas, cuando los “profetas” del desastre ya daban por ciertas sus propias falacias

Ban Ki–moon
La presencia del señor Ban Ki–moon es “el reconocimiento de un país que poco a poco ha venido encontrando su camino de progreso, su camino de unidad, su camino hacia la prosperidad” | César Pérez

Edwin Sanchez |

La delegación de la ONU podrá darse cuenta “in situ” lo que son capaces de prefabricar desde sus odios los voceros de la extrema derecha con solo saber de la llegada del señor Ban Ki-moon.

Le descalifican desde “irresponsable visita” por venir a nuestro país sin avisar de su reunión con el Presidente Daniel Ortega, hasta “alguna preocupación debe haber a nivel mundial y lo que se me ocurre es el acercamiento con Rusia y China”. Cualquier cosa para tratar de crear un ambiente convulso similar a la zona conflictiva del Medio Oriente.

Sí, no había puesto un pie en suelo patrio el Secretario General de las Naciones Unidas, cuando los “profetas” del desastre ya daban por cierto sus propias falacias. Tal es la “altura cívica” del ala extrema derechista.

La presencia del señor Ban Ki–moon, como dijo la Compañera Rosario Murillo, es “el reconocimiento de un país que poco a poco ha venido encontrando su camino de progreso, su camino de unidad, su camino hacia la prosperidad”.

Nicaragua vuelve a generar la atención mundial no por la guerra sino por ser protagonista activa de la paz, la estabilidad, el diálogo intersectorial y la inclusión social que le ha valido despuntar entre las economías del subhemisferio.

La visita del dignatario se realiza 27 años después de la que realizara, por primera vez, el más alto representante del máximo foro de la Tierra, Javier Pérez de Cuéllar. Fue el 19 de enero de 1987, justo en el propio día del cumpleaños del diplomático peruano, al punto que el Presidente Daniel Ortega, en medio de la agresión armada y el bloqueo económico, tuvo el detalle de felicitarlo en Managua.

Pérez de Cuéllar vino como parte del Grupo de los Diez, integrado por los cancilleres de Contadora (México, Colombia, Venezuela y Panamá), de Apoyo (Argentina, Brasil, Perú y Uruguay) y el Secretario General de la OEA, entonces Joao Baena Soares. Los mejores latinoamericanos buscaban una salida negociada frente a las hostilidades abiertas y encubiertas del gobierno de Ronald Reagan.

El diario español “El País”, cuando la materia prima de sus informaciones eran los acontecimientos, no la agenda política de alguna oenegé, relata que Pérez de Cuéllar pudo ver en las calles de la capital cómo más de diez mil nicaragüenses recibían a la delegación, coreando “¡queremos la paz!”.

30 años después

Pese a la publicación de falsedades cotidianas para exportar un país “dividido” por la “intolerancia política”, como pretenden hacer creer los más extremistas, entre los operadores políticos, hoy, gracias a Dios, lo que demandaban aquellos ciudadanos hace casi 30 años es tangible: hay paz.

Si no existe una Nicaragua enfrentada ¿cuál es el interés de cometer un fraude contra la realidad de 6 millones de pacíficos nicaragüenses?

Es lamentable la masacre del 19 de julio, perpetrada por bandas criminales, como indicó el Jefe del Ejército Nacional, General Julio César Avilés. Sin embargo, ocupar ese trágico acontecimiento para colocar a Nicaragua a la par de Irak es demasiado irresponsable. Obviamente, ya no hablamos de periodismo.

El jefe de la institución castrense fue categórico: “Esta es una nación en que el Ejército no está en las calles. Es tan buena la seguridad nicaragüense, a diferencia de otros lugares, como México, o incluso en algunos países europeos, (donde) el Ejército sí está en las ciudades”, (La Primerísima).

El problema del Frente Sandinista, por el que los operadores políticos de la extrema derecha y sus medios le critican hasta la forma en que se iza la bandera, es que asume la paz casi en su sentido bíblico, el Shalom: bienestar, seguridad, salud entre la gente y los mismos estados nacionales.

El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, en su reciente visita dijo: “Son muchos los avances que hemos notado en los últimos años aquí, no solamente la calidad de proyectos…Recuerdo haber llegado a Nicaragua, la primera vez como presidente del BID hace más de 8 años, y en ese momento la mitad de este país no tenía energía y la poca que tenía no estaba 24 horas al día, 7 días a la semana y era costosa, pero sobre todo no era energía limpia”, (El 19 Digital).

Sin duda, hay quienes tratan de dañar a nuestra nación hasta donde les dé el odio, solo porque detestan que sea un gobierno inspirado en el general Augusto C. Sandino, el que haya alcanzado tantos logros reconocidos por personalidades, instituciones internacionales y medios prestigiosos.

Atractivos

La revista Forbes destaca, con la firma de Pierre-Marc René: “Las políticas impulsadas por el gobierno de Daniel Ortega continúan atrayendo aún más inversiones e interés por parte de las empresas internacionales, especialmente chinas, rusas y estadounidenses. El sector de materias primas, energético, turístico, de la construcción y de infraestructura, está en un momento de crecimiento y los proyectos actualmente en curso en todas estas áreas siguen impulsando a la economía nicaragüense”.

El Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) José Adán Aguerri es certero cuando dice que “Nicaragua hace algunos años no aparecía en los indicadores mundiales… en cambio hoy estamos nuevamente en los mapas, en los radares compitiendo y logrando acortar la distancia que tenemos que acortar con los otros países”.

Otra figura importantísima que respiró el ambiente de paz fue Jodi Bond, al frente, como ella dijo, de la Federación más grande de Negocios en el Mundo, representante de cerca de 3 millones de empresas.

“En muchos aspectos, esta cámara de comercio comparte la visión del Gobierno de Nicaragua, sobre todo en temas de desarrollo económico, reducción de la pobreza…”, aseguró la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, quien llegó en la misma semana que visitó a Nicaragua el presidente de la Federación de Rusia, Vladimir Putin.

El Presidente Daniel Ortega, reflejando el espíritu integracionista, al referirse al tema de la Alianza Transpacífico, adelantó que al Sistema de Integración Centroamericano le interesaría, “creo”, “darle seguimiento, incluso observar”.

“Tenemos que trabajar…Centroamérica y República Dominicana, plantearle a los Estados Unidos que como tenemos con ellos el Acuerdo de Comercio, que se nos dé la facilidad de participar como Observadores de esa Alianza…”, señaló.

La entusiasmada respuesta de la señora Bond a la solicitud del Comandante describe la verdadera historia que construye Nicaragua, además de la hermandad con las naciones vecinas:

–¡Brillante, brillante…!

Nada de lo anterior sería posible sin una Nicaragua en paz, bendecida por Dios.

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