Opinión

Rosario Murillo y su mensaje, hace diez años

Nada mejor, al iniciar en este hemisferio el “Equinoccio de Primavera”, que recordar las palabras de Rosario, hace diez años (el 19 de julio de 2003) que son un canto de amor, a la lucha; a la esperanza. A las flores y la vida. Reproducimos este emotivo, impactante y revelador fragmento.

Redacción Central |

Nada mejor, al iniciar en este hemisferio el “Equinoccio de Primavera”, que recordar las palabras de Rosario, hace diez años (el 19 de julio de 2003) que son un canto de amor, a la lucha; a la esperanza. A las flores y la vida. Reproducimos este emotivo, impactante y revelador fragmento.

“…Vengo a hablarles, desde este espíritu, que trato de cultivar todos los días, y desde este corazón que a la vez es, nudo y flor; nido y golondrina, susurro y esperanza…

Hace 24 años, con el alma en un hilo, entrábamos a la plaza, en un camión de bomberos; estábamos apagando el fuego de una dictadura y una guerra; estábamos clausurando una época de sangre, miseria y desolación.

Hace 24 edades, un día como hoy, yo mujer de 28 años, con los ojos anegados de lágrimas, y el cuerpo demasiado pequeño para entender la grandeza del momento, entré aquí, puse los pies sobre esta tierra verde, sagrada, con la esperanza invicta y extendida, verde y azulada; esperanza y horizonte expandiéndose, entonces, frente a mis ojos; esperanza y horizonte hoy, en mi corazón y en mi memoria; esperanza y horizonte, hoy y mañana aquí, en mi conciencia, como pasión, como compromiso, como camino invariable.

Pertenecemos a una o a varias generaciones que tuvimos el privilegio y el honor de ser llamados para escribir los poemas más extraordinarios, con las manos limpias y el corazón ardiente; han sido y son los más bellos poemas de amor, a Nicaragua, al mundo, a la Humanidad! Siento la piel brillante; hablo de la experiencia viva de un pueblo, y me confieso llena de orgullo y alegría, de haber puesto una vocal, una coma, en este Canto de Vida y Esperanza, que fue y es, la Revolución Popular Sandinista.

Con fuerza y valentía afirmo que soy de los nicaragüenses que hemos venido juntando pedacitos de sueño y fantasía; que hemos seguido reuniendo las tiras y cosiendo la colcha que nos arrope, y nos mantenga caliente el corazón, y encendida la llama, de la rebeldía, de la acción, de la visión.

Hemos sido y somos, ciudadanos de un mundo que seguimos afirmando posible; ese mundo ancho, hermoso, humano, repleto de luz y posibilidades, para todos… Ese mundo mejor que tenemos que empujar, entre todos, porque, como decía David McFields, poeta, negro, costeño, amigo… “A huevo, hermano, tiene que amanecer!”

Hace 24 años, en un cuartito de León,

Tomas

Jaime

Daniel

Marcelo

-no sé si Omar –

yo

en la oscuridad, en el silencio, escuchamos el rugido de un avión, y luego otro, y nunca voy a olvidarme de la voz tuya, Tomás …

ese es Somoza…

que se va…

jodido !!!

Y nunca voy a olvidarme de todos, y cada uno de nosotros, y de nuestras sombras, esa noche apiñados frente a la ventana, interrogando al cielo, a la oscuridad, a las estrellas… sobre los techos de teja, de la ciudad de León. Fueron seguramente nuestros corazones los que movieron los campanarios de todas las iglesias, porque, como milagro, se alzaron, vigorosos, al viento…

juntos, en un coro, juntos, en los tiempos, como una sola voz, inapagable, eterna, anunciando sol y futuro.

Era Somoza, al fin… ?

Era Somoza que huía ?

Era el fin de la pesadilla

y de la noche ?

Éramos hombres y mujeres libres

como la luz del día…?

Sí ! Era Somoza y su pandilla de delincuentes, surcando por última vez, a esa hora, estos pedazos de cielo, escamoteándose en la oscuridad aparente de la madrugada; Éramos nosotros, en nuestra Nicaragua, Nicaragüita, ya libres, y liberados, ya Nicaragua libre, ya Patria libre, y vida, y canto y esperanza…

Era Somoza que salía de la historia, y era el Frente que seguía haciendo historia…

Muera Somoza, ladrón y asesino

Viva la Patria de Augusto Sandino !

Las enlutadas desfilaban por la calle Candelaria, llegando al Parque Central, y yo, chavala de 5 ó 6 años, de la mano de mi padre, seguía la desesperación en los rostros, la asfixia en las pancartas, los cantos, los corazones marchitos…

BASTA YA, NO MAS SOMOZA

Muera Somoza, ladrón y asesino

Viva la Patria de Augusto Sandino”…

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