Opinión

La segunda ola del correo electrónico

Una de las formas de comunicación más eficientes también evoluciona. El mercado y la tecnología obligan

Redacción Central |

David Cuen

BBC

Cuando Ray Tomlinson oprimió el botón en su computadora, desconocía los cambios que esta simple acción desencadenaría.

Era 1971 y había enviado el primer correo electrónico. Era un mensaje de prueba y su autor no recuerda que escribió aunque sugiere que sólo eran caracteres aislados. Había logrado enviar un mensaje de una computadora a otra diferenciado al usuario “Fulanito de Tal” de la computadora “Servidor” con una simple arroba ([email protected]).

Desde entonces muchos correos se han enviado y muchos datos se han consumido. En 2008 había 1.300 millones de usuarios de correo electrónico en el mundo. En 2012 la cifra se elevó a 2.200 millones.

Sin embargo, desde hace algún tiempo se viene advirtiendo que a sus poco más de 40 años, el correo electrónico tiene sus días contados dado que el volumen de tráfico que genera y las visitas que recibe están disminuyendo.

El correo electrónico pasó un par de décadas en circuitos militares y académicos antes de que su popularidad se ampliara al circuito comercial en la década de los noventa. A través de clientes como Eudora, Netscape y Outlook la gente comenzó a intercambiar mensajes corporativos.

Pero fue la llegada del correo web en 1994-1995 la que amplió su espectro. Sitios como Rocketmail o MailCity (ahora Lycos) atrajeron a miles de personas. Algunos peces grandes comenzaron entonces a comerse a los pequeños -Yahoo compró a Rocketmail y Microsoft a Hotmail- con lo que, a pesar de la proliferación de los servicios, sólo unos cuántos jugadores disfrutaron los beneficios de la fiesta.

Yahoo Mail (Correo Yahoo! en español) y Hotmail después, dominaron el mercado hasta la primera década del siglo XXI. Ahora Yahoo ocupa el tercer lugar a nivel mundial con unos 281 millones de usuarios únicos, poco más de 70 millones de ellos provienen de Estados Unidos, según cifras de comScore.

Hotmail fue rebautizado como Outlook.com cerrando así la puerta a un servicio que ha sido popular por décadas pero que siempre ha sido blanco de bromas por considerarse que su diseño se quedaba atrás. “Nadie menor de 40 años debería usar Hotmail o Internet Explorer en forma voluntaria”, dice un chiste que circula en el ciberespacio.

Pero más allá de las percepciones, el servicio se mantuvo como el correo electrónico en la web más utilizado en el mundo. En la actualidad cuenta con 286 millones de usuarios únicos que en su mayoría lo usan desde Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Brasil y México.

Sin embargo, Hotmail perdió la corona del servicio más popular en octubre de 2012 cuando comScore confirmó a Gmail (el servicio de Google) como el proveedor de correo electrónico más grande del mundo. Cuenta con 288 millones de usuarios únicos y una andanada de seguidores móviles.

Y son justamente esos seguidores que ahora usan el correo electrónico en la palma de su mano, los que le están dando un nuevo aire a este servicio.

El cambio de Hotmail a Outlook no es casual. Microsoft busca dar a su servicio de mensajes el mismo “look” que la aplicación de correo de Windows 8, su Windows Phone o si programa de escritorio Outlook, que sigue siendo el más usado en el mundo, por mucho. La empresa quiere asegurarse que sus usuarios no noten la diferencia entre una y otra plataforma.

Y aquí es donde Yahoo cojea. Es el único de los tres grandes que no cuenta con un sistema operativo y depende de que el usuario -por elección propia- instale su aplicación en el teléfono.

Google -al igual que Microsoft- requiere que cada usuario que activa alguno de sus teléfonos cuente con un correo electrónico en su servicio. Algunos han dicho que esto equivale a competencia desleal, similar a la de tener un navegador instalado por defecto en una computadora. Pero del dicho a la demanda no ha habido nada.

En realidad como varias empresas hacen lo mismo -exigir la creación de una cuenta con ellos- lo más seguro es que esto se vuelva una norma y no un problema.

Por ahora, cada que se registra un nuevo usuario móvil en alguna de estas plataformas, se activa una cuenta de correo electrónico.

Es verdad que las visitas a los sitios web de correo están bajando, pero al mismo tiempo se están incrementando los mensajes desde teléfonos celulares.

ReturnPath, una agencia de análisis de correo electrónico, asegura que desde finales de 2012 se leen más correos electrónicos en dispositivos móviles que en programas de escritorio o correo web. Según la consultora cuatro de cada diez correos se abren en la palma de la mano por tres abiertos en el escritorio y tres en la web.

El comercio electrónico, ciertos trámites y servicios aún requieren que el usuario cuente con un correo electrónico. Es una norma universal que reemplaza a la dirección postal. Por ahora ni en Facebook ni en Twitter, ni en otro medio se avecina algo que pueda reemplazarlo.

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