Opinión

Será Managua capital centroamericana esta semana durante cumbre del SICA

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) La reunión cimera del organismo regional servirá de escenario para que nuestro país traspase la presidencia pro-témpore a Costa Rica, que la retendrá durante los próximos seis meses

Redacción Central |

Managua.- Managua será nuevamente esta semana la capital centroamericana al celebrarse en esta ciudad el miércoles y jueves próximos la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), en la que se hará un informe del período de presidencia pro-témpore de esta nación y pasar el mandato a Costa Rica, que lo ejercerá por un período de seis meses, como establece la agrupación.

El mandatario de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega, asumió la presidencia del Sica el pasado 29 de junio, durante la cual se han realizado numerosos esfuerzos por una mayor integración regional, para lo cual se efectuaron reuniones de diversos sectores sociales y económicos de los países miembros, fundamentalmente para cumplimentar el objetivo de lograr la seguridad y soberanía alimentaria en Centroamérica.

La semana pasada se desarrolló, también en Managua, una mini-cumbre de El Salvador, Honduras y Nicaragua, en esta ocasión para tratar sobre el Golfo de Fonseca, donde los tres países tienen presencia, planteándose la creación de una comisión trinacional, encabezada por los cancilleres, para solución, de forma pacífica, a los problemas que se presenten en esa zona y encaminarla hacia el desarrollo, para bien de los tres Estados y, fundamentalmente, de la población que vive en ese espacio geográfico, con grandes posibilidades de pesca y un enorme potencial turístico.

Precisamente, según se ha planteado, en esta Cumbre del Sica se aprovechará para crear dicha comisión, para lo cual cada canciller llevará las propuestas de especialistas nacionales para integrarlos en dicha comitiva.

Es oportuno recordar que el Sica es quizás el proceso de integración más antiguo de nuestro continente y hoy día pertenecen Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, con una extensión territorial de 576 mil 949 kilómetros cuadrados y unos 51 millones de habitantes, quienes han creado un marco de interconexión terrestre, eléctrica y portuaria, como parte del esfuerzo conjunto de unidad.

La región, incluyendo República Dominicana, cuenta con 46 puertos. En el Caso de Nicaragua posee un puerto en el Pacífico, pero carece de uno de aguas profundas en el Caribe, el cual está proyectado construirse en la zona de Monkey Point.

El Producto Interno Bruto a nivel regional en el 2011 marcó 224 mil millones de dólares, con ciertas disparidades entre uno y otros países, estando al frente la República Dominicana, Guatemala, Costa Rica, seguidos de Panamá, Honduras y Nicaragua. Belice no se consideró en esta ocasión. Para el presente año las proyecciones son que la región crezca un cuatro por ciento, pero aun no se tienen cifras oficiales sobre este tópico.

Las exportaciones registraron en 2011 un considerable ascenso, al llegar a 84 mil 472 millones de dólares, luego de la caída del 2009 cuando registró 64 mil 380 millones de dólares. En el presente año este índice debe ser aun mayor, pero como diciembre no ha terminado solo se podrá saber durante el mes de enero.

Las importaciones en 2011 fueron por un monto de 105 mil millones de dólares, tras la recuperación de la crisis del 2009 cuando marcó 75 mil 580 millones de dólares.

En cuanto a la Inversión Extranjera Directa, la región es muy atractiva pasando del 2009 de poco más de seis mil millones de dólares a más de 10 mil millones en la actualidad.

Como reflejan estos índices económicos, esta área tiene una tendencia alcista, pero falta mucho aun por hacer para combatir la pobreza, así como la seguridad y soberanía alimentaria, para lo cual se requiere de continuar haciendo esfuerzos en esa dirección.

Este combate contra la pobreza hay que afrontarlo en medio de uno de los flagelos que más golpean al mundo de hoy, el narcotráfico y el crimen organizado, cuyos líderes se aprovechan de la difícil situación económica de estos países para ofrecer recursos financieros y ganar adeptos, más aun cuando Centroamérica se encuentra entre el sur productor de drogas y el norte que es el mayor consumidor de estupefacientes, por lo que resulta un paso obligado por nuestros países.

En ocasión de asumir la presidencia pro-témpore del Sica, el presidente Daniel Ortega planteó que, a su consideración, ese es el mayor problema que tenemos que vencer en Centroamérica, incluso en la región mesoamericana, incluyendo el Caribe, porque la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado debe ser permanente.

El presidente Ortega señaló también que en este combate contra el narcotráfico, el crimen organizado y la pobreza hay que afrontarlo con medidas enérgicas, pero no solo coercitivas, sino también con medidas culturales, sociales, educativas y con el trabajo, proporcionando posibilidades a las familias de obtener los recursos necesarios para vivir mediante un empleo formal, estable.

El canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, anunció la semana pasada que viajará a Managua para recibir la presidencia pro-témpore del Sica, en representación de la presidenta de su país, Laura Chinchilla, debido al litigio que mantienen ambas naciones y que fue presentado en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya.

Es una lástima perder esta oportunidad de un posible encuentro entre las máximas autoridades de ambas naciones centroamericanas, porque el presidente nicaragüense ha manifestado, en más de una ocasión, su disposición de reunirse con su homóloga costarricense para analizar esta situación y resolver los problemas entre países hermanos, sin necesidad de terceros. Hay quien ha expresado que podría ser ahora un poco tarde, porque el litigio ya está en la CIJ, pero todo intento en este sentido es válido y sería una acción más de confianza entre países que se integraron para lograr, unidos, el desarrollo socio-económico de los pueblos de la región.

Nicaragua recibió la presidencia pro-témpore de manos del presidente hondureño, Porfirio Lobo, y ahora Daniel Ortega la entregará, seis meses después, a la mandataria Laura Chinchilla, o su representante, de Costa Rica.

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