(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) Los gobernantes centroamericanos tienen una gran oportunidad desde este martes, en ocasión de la cita por el XXV aniversario de los acuerdos Esquipulas II, para reorientar el desarrollo económico de la región sobre bases internacionales
Los presidentes de Centroamérica tienen una gran oportunidad desde este martes para ponerse de acuerdo en una estrategia común de desarrollo para todos los países de la región, en ocasión de la cita por el XXV aniversario de los acuerdos Esquipulas II, que logró la pacificación del área y que fue la base de una nueva etapa para el área.
En la cita se tiene planteado un examen de los nuevos retos para el desarrollo de la región en el que no solo se pasará revista al proceso de pacificación regional, sino al desarrollo económico, que es lo que se impone en estos tiempos, caracterizados por dificultades financieras internacionales, pero que se presentan con muchas posibilidades para Centroamérica, porque existe un mejor precio para rubros alimenticios y un turismo internacional creciente hacia estas áreas, así como la consolidación de manifestaciones culturales en cada región.
El encuentro es promovido por la Fundación Esquipulas y la embajada de Francia a partir de la fecha en que fue firmado en Guatemala, el 7 de agosto de 1987, el Procedimiento para establecer la paz firme y duradera en Centroamérica, conocido como Esquipulas II. Acuerdo que toma ese nombre por iniciarse en esa localidad guatemalteca las conversaciones iniciales para la paz regional, lo que quedó registrado como Esquipulas I, con la asistencia de cinco mandatarios del área.
En Esquipulas II quedó definido un número de medidas para promover la reconciliación nacional en cada uno de los países y establecer elecciones libres, así como poner término a toda asistencia para las fuerzas irregulares que se encontraban en combate con los gobiernos, lo que significaba poner fin a la hostilidades y establecer control sobre las armas y el auxilio a los refugiados.
Esa etapa ya pasó y ahora se presenta otra, en la que es necesario acabar con la pobreza y la extrema pobreza regional, por lo que se impone establecer una nueva estrategia común y avanzar juntos, como un solo bloque, hacia un área de progreso socio-económico, para bienestar de todos, porque cuando eliminemos la extrema pobreza se le acaba la posibilidad a los narcotraficantes y truhanes de utilizar a la población necesitada de recursos para vivir, de ser utilizada para acciones indecorosas.
Posibilidades para el desarrollo regional existen, pues son muchas las similitudes de nuestros países centroamericanos, entre ellas productores de alimentos y un turismo que atrae a ciudadanos de otras latitudes, como son las playas, el de aventuras en medio de una naturaleza virgen y ciudades que tienen un toque histórico. No se puede olvidar el triunfo que tuvo en Nicaragua el campeonato mundial de surf, una modalidad que requiere de grandes olas marinas y que en esta área es muy común.
Además, los acuerdos comerciales con Estados Unidos y Europa permiten establecer en Centroamérica grandes industrias que proporcionan a nuestros ciudadanos la posibilidad de empleo y mejorar la vida de los nuestros, lo que implica la eliminación de condiciones para que truhanes de grupos narcotraficantes y otros sectores de la delincuencia internacional tengan posibilidad de contratar a personas, sobre todo jóvenes, a involucrarse en acciones fuera de la ley.
Además, existe un turismo creciente en Nicaragua y puede ser igual para otros países centroamericanos, porque somos una región con características comunes y que podemos acordar un tour regional, con visitas a ciudades y lugares de interés para los vacacionistas, pero ello requiere de un trabajo en conjunto, como debe ser, entre centroamericanos, porque al fin somos todos muy iguales.
Así sucede también en cuanto a nuestras producciones agropecuarias, porque tenemos áreas muy afines y con una colaboración muy bien ajustada y beneficiosa para todos podremos estar en un mercado internacional con mayor fuerza, con la presencia de un bloque que puede competir con otros, no solo por su cantidad de productos, sino por su competitividad, con valor agregado en los rubros que se venden.
Además, todos los gobernantes, sin excepción, deben ponerse de acuerdo para lograr que cada país del área, sea como Nicaragua, una nación con el máximo de seguridad ciudadana, algo que exigen no solo los turistas, sino los que se deciden a invertir y poner sus industrias en esta parte de la geografía continental.
En este aspecto es mucho lo que pude ofrecer la experiencia nicaragüense, pues ha dado muy buen resultado el sistema que se efectúa en esta nación, no solo con la acción policial contra los que delinquen, sino con una labor social preventiva, en la que la familia, como núcleo fundamental de la sociedad, tiene una gran importancia, porque son los padres y familiares los que mejor pueden aconsejar a los jóvenes y evitar que estos se involucren en acciones penadas por la ley.
Es hora de reaccionar como centroamericanos, todos podemos ser, juntos, grandes en este continente y en el planeta, basta de falsos argumentos y abracemos la bandera del desarrollo económico en beneficio para todos, es hora de tener para nuestros ciudadanos una vida más decorosa y con un porvenir mejor, porque existen posibilidades y no podemos dejar que pasen, porque al final solo mejorarán nuestras familias.