Opinión

Triunfa el gobierno sandinista en disminuir la desnutrición infantil

(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo) En el último quinquenio se adoptaron medidas sociales que han posibilitado la disminución de la malnutrición en niños menores de cinco años

Redacción Central |


(Por Antón Rius, especial para La Voz del Sandinismo)
En el último quinquenio se adoptaron medidas sociales que han posibilitado la disminución de la malnutrición en niños menores de cinco años

Managua.- informes oficiales del país, estudios internacionales e instituciones religiosas nicaragüenses coinciden que los programas sociales incidieron en la disminución de la desnutrición en niños menores de cinco años y en mujeres en edad reproductiva, quienes son los más vulnerables de la sociedad, con éxito en los últimos cinco años, debido al esfuerzo del gobierno presidido por el Comandante Daniel.

Estas informaciones realmente no son novedosas, pues tanto médicos como la misma población conocen de estos éxitos, porque la mejor alimentación y peso corporal no sucede de un día para otro, sino de semana en semana, mes tras mes y año tras año, lo que se ha convertido en un triunfo más para conmemorar felices y con muchas más esperanzas el trigésimo tercer aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, el 19 de julio de 1979, contra la dictadura de los Somoza.

Esta situación se sabía de antemano, porque los Registros de Consulta que lleva el Ministerio de Salud señalan que la desnutrición crónica ha disminuido en el período comprendido del 2006 al 2011 en niños de uno a cuatro años que asisten a los controles que lleva el MINSA, los cuales reflejan que la baja fue de 50 mil 872 en 2006 a 20 mil 580 en 2011, para una reducción del 40.46 por ciento, con tendencia a la caída total.

Los documentos del MINSA señalan que en los niños desnutridos menores de un año también se muestra una reducción del 2006 al 2011, al disminuir de 13 mil 476 niños controlados a siete mil 267, para una baja del 56.6 por ciento.

Pero ocurre que la población es la protagonista principal de estas disminuciones en índices tan vitales para los nicaragüenses, por lo que no solo el personal médico sabía de esta situación, sino también los padres y familiares cercanos de los pequeñines, pues ellos se alegran de ver a sus hijos salir de esa categoría nada atrayente.

El gobierno sandinista heredó de los neoliberales una situación muy difícil en cuanto a la miseria, pero fundamentalmente en las personas catalogadas en la categoría de miseria extrema.

Pero lo más increíble de ello es que la gran mayoría eran personas que viven en zonas rurales, donde tienen la posibilidad de producir los alimentos para su autoconsumo y ser proveedores de los mercados de la localidad, por lo que se crearon una serie de programas para iniciar la solución en el menor tiempo posible de estos casos, porque la única forma de eliminar la hambruna es mediante la liquidación total de la pobreza.

Y así empezaron a surgir programas gubernamentales, entre ellos hay dos que tratan directamente sobre la producción de alimentos. Uno de ellos, el Plan Cristiano, Socialista y Solidario, más conocido como Crissol, tiene el propósito de cambiar la vida en el campo mediante la entrega recursos a familias pobres, muy necesitadas, para que pudieran cultivar granos básicos y obtener otros productos, como los cárnicos y leche con la cría de animales, el cual ha dado muy buen resultado.

El otro es conocido como el Bono Productivo Alimentario, que se extiende a familias con patios en zonas urbanas y suburbanas, con fines muy parecidos.

En ambos casos los beneficiados, no solo han logrado satisfacer sus necesidades alimentarias, sino que también se han incorporado a la venta de excedentes en el mercado local y con esas ganancias satisfacen otras necesidades.

La compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, anunció el pasado mes de junio que el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional continuará el apoyo de los pequeños productores de granos básicos y así garantizar la Política de Seguridad Alimentaria y Nutricional.

Anunció que el Plan Crissol este año incorporará a 50 mil 800 pequeños productores y se habilitarán 101 mil 600 manzanas para la siembra.

Para garantizar el desarrollo de dicho programa, los productores son visitados por técnicos agrícolas para la distribución del financiamiento en el modelo asociativo de grupos solidarios y orientar técnicamente la siembra de diversos rubros para lograr buenas cosechas, lo que va a permitir abarcar a mas beneficiados mediante el método de responsabilidad compartida, quienes asumen sus compromisos y garantizan la recuperación para poder financiar a más personas al cultivo de alimentos.

Pero la labor del gobierno sandinista no se detiene solo en la ayuda a producir alimentos, sino en la educación de las madres, fundamentalmente las más jóvenes, para la alimentación, atención y cuidados desde la etapa del embarazo y después del nacimiento de los bebés, mediante el programa Amor para los Más Chiquitos.

Para ello una comitiva integrada por especialistas de varios sectores, entre ellos nutrición, educación y de salud, visitan a las gestantes y también después del parto. Durante el 2011 se visitaron a los niños de esos núcleos familiares casa a casa, con el propósito de ofrecer información y capacitación a los que viven con el menor sobre educación en edades tempranas, de forma integral.

Una encuesta publicada el pasado mes de junio realizada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global señala que los programas sociales del gobierno han tenido un impacto positivo en la reducción de la pobreza extrema y pobreza en general del país. ´

El estudio fue realizado durante los últimos tres años en mil 730 hogares, de ellos 874 en zona urbana y 856 en áreas rurales, el cual dio como resultado que la pobreza se redujo del 9.7 en el 2009 hasta 8.2 por ciento en el 2011.

La encuesta subraya en sus conclusiones que hay una tendencia hacia la reducción de la pobreza y el incremento del bienestar de los nicaragüenses en todos los sectores económicos.

En el campo, puntualiza, se debe al aumento del trabajo en el campo, lo que implica mayores ingresos en las familias de este sector, el envío de remesas y el impacto de los programas sociales que el Gobierno impulsa para la restitución de derechos.

Asimismo indica que la encuesta arrojo que un 85 por ciento de los hogares respondieron que su mejoría se debe al aumento del ingreso familiar y otro 28.4 por ciento respondió que están en mejores condiciones por ser protagonistas de programas sociales del gobierno.

Un aspecto importante sobre los beneficiados de los programas sociales es que son elegidos por la comunidad para recibir los bonos correspondientes, sin distingos de raza, credo religioso ni posición política, porque lo único que interesa es su situación social y necesidades para satisfacer las necesidades alimentarias.

Una entrega reciente de 500 paquetes alimentarios se efectuó el sábado 13 de julio a familias de escasos recursos en 12 barrios del distrito V de Managua, entre ellos el Pablo Úbeda, Georginito, Fanabasa, Macarali, Jardines de Veracruz, Barrio 11 de Mayo y 13 de mayo, los cuales fueron entregados mediante la Promotoría Solidaria. Esta asistencia alimentaria contiene frijoles, azúcar, arroz, cereales y aceite.

El reverendo Omar Duarte Pérez, pastor general de la Iglesia Ríos de Agua Viva, aseguró recientemente sobre esta ayuda humanitaria que los programas sociales que desarrolla el gobierno están a la vista de todos, por lo que nadie puede dudar de su existencia ni de los propósitos que persiguen de paliar las necesidades urgentes de la comunidad más pobre del país.

Duarte habló en ocasión de la campaña de oración y ayuno que realizó la iglesia evangélica en todo el país, para que Dios continúe bendiciendo a Nicaragua.

El gobierno tiene en su programa económico la creación de nuevas plazas para continuar la disminución del desempleo mediante el incremento de la producción en los más diversos sectores, así como la mayor diversificación de las exportaciones y el incremento de otros sectores, como es el de la industria del turismo, todos con grandes perspectivas.

Los nicaragüenses están conscientes que para eliminar totalmente la desnutrición es necesario que cada familia tenga suficientes recursos para adquirir los alimentos necesarios y ello se logrará con la desaparición del desempleo y dejar las ayudas humanitarias solo para personas que por diferentes razones no puedan ocuparse en labores productivas o de servicios.

Cada año son mayores las inversiones directas y se incrementan las producciones de alimentos y otros rubros para el consumo nacional y exportaciones, porque la disminución del desempleo conlleva la eliminación de la pobreza y de la malnutrición, por lo que, sin lugar a dudas, este es un triunfo más del gobierno sandinista, una victoria en la lucha por la dignificación de nuestra sociedad y una razón más para celebrar en grande el trigésimo tercer aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista contra la dictadura de los Somoza, lograda el 19 de julio de 1979.

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