Opinión

Las claves del golpe en Paraguay

(Por Rubén Díaz, especial para La Voz del Sandinismo) Liberales buscan crear un régimen clientelar para impedir el avance de cambios en la nación suramericana

Golpe de estado en Paraguay
Los paraguayos protestan ante la arbitraria decisión de deponer al presidente Fernando Ludo. | Getty Images

Redacción Central |

Las justificaciones que han dado el Partido Liberal y el Colorado para realizar un juicio político al presidente de Paraguay Fernando Lugo, son excusas baratas y ridículas, porque no están motivadas en la acción del presidente, si realmente la masacre de Curuguaty fuera el motivo, ¿por qué no abrieron un juicio político contra el ministro del Interior?

El pretender que sea el vicepresidente Federico Franco, perteneciente al Partido Liberal, el que se haga cargo del gobierno, cuando saben que él no se va a presentar en las elecciones de abril de 2013, es claramente un intento de apoderarse de todos los resortes del Estado para fortalecer el clientelismo e impedir en un primer momento la elección del candidato progresista Mario Ferreira y en caso de victoria la obstrucción a su gestión de cambios transformadores que el Paraguay necesita.

La destitución del presidente Lugo significará el aislamiento de Paraguay, dado que los países que conforman la Unasur ya han declarado que van a cerrar fronteras con esa nación y la soberanía de un gobierno liberal se va a limitar a su propio territorio.

En toda esta maniobra queda claro como el Partido Colorado, que estuvo en el poder durante 61 años, está utilizando de brazo ejecutor al Partido Liberal para después quedarse con el poder, por lo que harán inviable un gobierno de Federico Franco que convertirá a la nación suramericana en un país ingobernable.

De cara a los comicios electorales de 2013 la primera victoria del Partido Colorado ha sido romper la alianza gubernamental entre la coalición gobernante la Alianza Patriótica para el Cambio, del presidente Lugo, y el Partido Liberal.

Cuando el Partido Colorado se han enfrentado en los comicios generales a un solo candidato, han perdido, pero en cambio históricamente siempre ganan tanto a nivel municipal, gobernativo y presidencia, cuando son tres los candidatos aspirantes.

La actitud golpista de los liberales significa que se tengan que presentar por separado de la izquierda, por lo que los colorados tienen posibilidades de ganar con tan solo alcanzar el 35 por ciento de los votos; no debemos olvidar que por ejemplo el ex presidente Nicanor Duarte (2003-2008), ganó con el 40 por ciento.

Para frenar esta involución democrática, que bajo la falsa apariencia de proceso político no es otra cosa que un golpe de Estado contra un presidente que llevaba adelante cambios transformadores en el país, ahora es necesaria la movilización popular del pueblo paraguayo que deben tomar conciencia de sus derechos como ciudadanos que están siendo pisoteados.

Pero también es necesaria la presión internacional, como está haciendo Unasur, porque la economía paraguaya depende fundamentalmente de las importaciones y exportaciones y el cierre de fronteras le afectaría de manera decisiva.

también te puede interesar