Opinión

Oposición está muerta y enterrada

(Por Juan Maltés) Sin triunfalismo, pero con honda convicción, el Frente Sandinista continúa trabajando, hombro con hombro, con el pueblo

Redacción Central |

(Por Juan Maltés) “No vengo a elogiarlo, vengo a enterrarlo”, Marco Antonio, en los funerales de su mentor, protector y amigo, el emperador romano Julio César.

Marco Antonio, estratega militar, sabía que al elogiar a Julio César era enterrarlo, porque el pueblo romano lo odiaba. No obstante, su gran admiración por el emperador, lo obligó a elogiarlo al pronunciar la célebre frase antes mencionada, sabedor que con eso, lo enterraba.

Proporciones guardadas, eso está ocurriendo en Nicaragua, a pocos días que se realicen las elecciones presidenciales.

La pastoral emitida por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), la semana pasada, demanda al pueblo nicaragüense no votar por los candidatos presidenciales que apoyan abiertamente el aborto.

Los obispos no fueron subliminales en esta ocasión, sino que directamente apuntaron a Edmundo Jarquín y Fabio Gadea, del MRS-PLI, quienes abiertamente han declarado que están en favor del aborto, es decir, de la muerte. Todo lo contrario del Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo, quienes están en favor de la vida, es decir, en contra del aborto.

Ese pronunciamiento de los obispos, fue un golpe mortal para Gadea y Jarquín, puesto que la inmensa mayoría de los nicaragüenses está en contra del aborto y eso se reflejará en las elecciones presidenciales, que castigará al MRS-PLI por estar en favor de la muerte.

EMBAJADOR CALLAHAN LOS ENTERRO

Si los obispos de la CEN le dieron el golpe mortal a las aspiraciones de Gadea y Jarquín, el exembajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, los vino a enterrar.

Callahan es un conocedor de la política y los políticos nicaragüense, sobre todo de la derecha recalcitrante y los oportunistas del MRS-PLI como Gadea, Jarquín, Hugo Tórrez, Dora María Téllez y otros de la misma “fauna”.

Desilusionado, partió Callahan de Nicaragua, al ver que en los partidos llamados de “oposición” sólamente campea el oportunismo y los intereses creados, y no los intereses de la patria.

Es por eso, que tajantemente declaró que los “opositores” no tenían ninguna oportunidad de ganar las elecciones presidenciales del próximo seis de noviembre y que el Frente Sandinista tenía seguro el triunfo, y dio sus razones, todas verdaderas.

Dentro de esas razones, que se vio obligado a reconocer, están las siguientes:

1)—La “oposición” está totalmente fragmentada.

2)—Desde hace mucho tiempo, la “oposición” está enfrascada en una lucha de poder, ambiciones, y protagonismos personales.

3)—Se comprobó que la “oposición” fracasó en sus políticas neoliberales, que les ha valido el rechazo generalizado de la gran mayoría de nicaragüenses.

CALLAHAN RECONOCE EL BUEN GOBIERNO SANDINISTA

Muy a su pesar, tal vez, el embajador Callahan también reconoce el buen gobierno del Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo, al declarar lo siguiente:

a)—Buena gestión económica del Gobierno Sandinista que ha impulsado políticas macroeconómicas prudentes y ha mantenido la paz laboral, lo cual beneficia a los negocios, que ha conducido al país a un auge económico.

b)—Diversos sectores económicos y sociales del país, han reconocido el esfuerzo del mandatario nicaragüense al impulsar una política de alianza entre el Gobierno, empresarios y trabajadores, que ha generado la estabilidad necesaria para la atracción de inversiones y la generación de fuentes de trabajo.

c)—Gran apoyo que tienen el Presidente Daniel Ortega y la Primera Dama, Rosario Murillo, debido a su administración responsable y a favor de la restitución de derechos de los nicaragüenses.

Después de estas apabullantes declaraciones del embajador Callahan en contra de los “opositores” y en contra de sus propios deseos, en los cuarteles del MRS-PLI, según nuestras fuentes periodísticas, continúan los pleitos de gatos y perros y todos se echan la culpa en un ambiente de derrota total.

Y es cierto, pues ya los obispos les habían dado al MRS-PLI un golpe mortal, pero las declaraciones contundentes del embajador Callahan, los enterró por completo. Alea jacta est.

Si los obispos y Callahan mataron y enterraron al MRS-PLI, donde campea la desesperación, en los cuarteles del Frente Sandinistas, sin triunfalismo, pero con optimismo y convicción, se continúa trabajando hombro con hombro con el pueblo nicaragüense, para entregarle lo que les pertenece: La restitución de sus derechos que les fueron conculcados por la derecha recalcitrante durante tanto tiempo.

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