(Por Wilfredo Soto) A la agresión respondió con la proclamación del carácter socialista de la Revolución y la apertura de nuevos capítulos en la historia del Continente y del mundo, marcados por la resistencia sin concesiones al Imperio y la solidaridad fraternal con los pueblos
» La Batalla de Girón (Primera Parte)
Cuba vive días de recordación emocionada de uno de los momentos gloriosos de su proceso revolucionario que resultó de trascendente incidencia, particularmente, para la historia de América Latina.
Hace medio siglo, incapaz de aceptar el nacimiento de una Revolución a 90 millas de sus costas con la cuota de independencia y soberanía que ello representaba para Cuba, Estados Unidos decidió aplicar la misma estrategia que le había servido anteriormente para aplastar a otros movimientos populares nacientes en la región.
A la oleada de atentados terroristas desatada contra la isla con el costo de muchas vidas y la destrucción o afectación de instalaciones e industrias vitales para su economía, se unió finalmente la orden de la agresión armada a fin de tratar de liquidar el proceso naciente.
Tras intensos entrenamientos, con el suministro de modernos armamentos y el apoyo logístico de las fuerzas armadas norteamericanas, salió desde Puerto Cabezas la llamada Brigada 2506, compuesta en su mayoría por mercenarios o antiguos represores de la dictadura derrocada en Cuba y despedida en nuestro territorio por el representante de la tiranía somocista.
Para allanar el camino, un 15 de abril fueron bombardeados aeropuertos cubanos en La Habana y San Antonio de los Baños, zona occidental del país y en Santiago de Cuba, al extremo oriental, por aparatos pintados con insignias de la pequeña fuerza aérea cubana con el fin de inutilizarla para que no pudiera enfrentar la invasión.
No todos los aviones cubanos fueron destruidos y los pocos que quedaron, a pesar de su pésimo estado técnico, combatieron valerosamente y derribaron a algunos de los aviones atacantes tras el desembarco de la brigada atacante el 16 de abril.
La respuesta fue dada, en nombre del pueblo cubano, por el Comandante en Jefe Fidel Castro al proclamar, en el sepelio de las víctimas, el carácter socialista de la Revolución y la decisión inquebrantable de vencer al enemigo.
En menos de 72 horas, a pesar de la estela de muerte y destrucción dejada por los combates, el heroísmo de los revolucionarios se impuso al poder imperial que respaldaba el ataque y más de mil 500 invasores se rendían y suplicaban por sus vidas.
Cinco décadas más tarde la lucha continúa para el pueblo cubano que sigue enfrentado al inhumano bloqueo económico, comercial y financiero que, inútilmente, ha tratado de vencerlo por hambre y dificultades mientras los terroristas e invasores siguen siendo protegidos por Estados Unidos.
En Girón, Cuba propinó la primera gran derrota militar al imperialismo en América Latina y abrió nuevos capítulos en la Historia del Continente y del mundo, marcados por la resistencia sin concesiones y la solidaridad fraternal con los otros pueblos del planeta.