Opinión

Consejo del FMI a pueblos hambrientos: Acostumbrarse a alimentos caros

(Por Wilfredo Soto) Los altos costos son cambios estructurales irreversibles en la economía mundial, agrega, y recomienda a los pobres del mundo esperar muchos años para ver si algo cambia

Crecimiento de los precios de los alimentos
El mundo deberá acostumbrarse a alimentos caros, afirma el FMI. | Internet

Redacción Central |

(Por Wilfredo Soto)La fórmula que el Fondo Monetario Internacional (FMI) suministra a los pueblos hambrientos con pocas posibilidades de acceder a los alimentos más imprescindibles es sorprendente: “Acostumbrarse a los alimentos caros”.

Tal vez esa solución, incluida en un comunicado del Fondo, no moleste mucho a los enriquecidos del mundo capitalista, a quienes amasan grandes cantidades de dinero obtenido todo tipo de formas o a los altos ejecutivos con salarios inimaginables de los organismos internacionales.

Ellos seguramente no protestarán porque las exquisitas comidas que consumen cuesten un poco más caras, pero la mayoría de los habitantes del planeta pueden hasta sentir indignación por tal recomendación del Fondo.

¿Cuáles son los argumentos del FMI? Explican o tratan de explicar que las alteraciones climatológicas son las que influyen en el precio de los alimentos pero a continuación son claros al apuntar que”se debe ante todo a cambios estructurales irreversibles en la economía mundial”.

Añade, nada menos, que existe una relación entre el alza en la factura de la comida que apenas pueden obtener los sectores más vulnerables del planeta, con las “tensiones políticas” de las últimas semanas en el Medio Oriente y el norte de Africa.

Es realmente muy optimista por u parte, calificar de “tensiones políticas” a la lluvia de bombardeos a Libia para tratar de derrocar al gobierno de ese país e incluso eliminar físicamente a su dirigente.

También incluye como tensiones políticas a la verdadera rebelión de pueblos africanos y árabes contra monarquías y regímenes aliados de Estados Unidos y otras potencias, que los atropellan desde hace muchas décadas y que, al reaccionar violentamente contra manifestaciones y protestas con saldo de abundantes muertos y heridos, no reciben en cambio la lluvia de bombas que se abate diariamente sobre Libia en nombre de la democracia.

Al final de su planteamiento, el FMI quiere dejar espacio para una esperanza, una pequeña luz en el túnel para los pobres del mundo:

“Cabe esperar que a la larga el aumento de la oferta reaccione, como ha hecho en otros periodos ante los nuevos precios y alivie las presiones en los mercados de alimentos, pero esta reacción tomará años, no meses”, indicó. Por supuesto, será necesario ver si los famélicos hambrientos del orbe llegan con vida al fin de ese largo plazo augurado por el Fondo Monetario Internacional.

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