Nicaragua con plenos derechos sobre Río San Juan

(Por Hedelberto López Blanch, especial para La Voz del Sandinismo) Al confirmar que Nicaragua goza de la soberanía del río se determinó, por lo tanto, que tiene el derecho para dragarlo a fin de mejorar la navegación


(Por Hedelberto López Blanch, especial para La Voz del Sandinismo) Al confirmar que Nicaragua goza de la soberanía del río se determinó, por lo tanto, que tiene el derecho para dragarlo a fin de mejorar la navegación

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya desestimó las pretensiones de Costa Rica para que Nicaragua detuviera el dragado del río San Juan y ratificó nuevamente que esa vía fluvial pertenece al Estado nica.

El río, que en una pequeña porción de su recorrido sirve de frontera común, fue escenario para el reciente litigio entre ambas naciones y cuyo caso fue llevado por Costa Rica el pasado 18 de noviembre a la CIJ, en alegación de que Nicaragua no tenía derecho a dragar parte del río y que estaba ocupando militarmente territorio tico.

El área en disputa es una porción de la Isla Calero, en el sector Caribe, que tanto Costa Rica como Nicaragua consideran suya, en donde los nicaragüenses abrieron un canal para unir el río San Juan con una laguna, ambos de su soberanía como acaba de reafirmar la CIJ.

Los jueces de la CIJ decidieron por “unanimidad” que ninguno de los dos países puede “enviar o estacionar en la zona en disputa”, en el fronterizo río San Juan, personal civil o militar, y que sólo Costa Rica podrá mandar a civiles para “proteger el medio ambiente” cuando sea necesario, para evitar daños a los humedales y solo después de notificárselo a Nicaragua.

La solución sobre el problema relativo a la soberanía sobre un minúsculo pedazo de tierra en la desembocadura del río San Juan tomará de cuatro a seis años, según la Corte Internacional.

Al confirmar que Nicaragua goza de la soberanía del río se determinó por lo tanto, que tiene el derecho para dragarlo a fin de mejorar la navegación. La corte desestimó la alegación de Costa Rica de que las operaciones de dragado de Nicaragua amenazaban con ser perjudiciales en lo que respecta al medio ambiente de la ribera costarricense, concluyendo que las pruebas no sustentaban ese cargo.

Especialistas y observadores en la zona han comprobado que toda la región nicaragüense por donde pasa el cauce del San Juan, existe una abundante vegetación con diversidad de fauna, mientras en la parte tica, ocurre lo contrario por el desinterés de anteriores gobiernos por preservas sus bosques que han sufrido una fuerte explotación.

En declaraciones durante un acto público en ocasión del 8 de marzo, Día internacional de la Mujer, el Presidente Daniel Ortega dijo sentirse satisfecho por el fallo y consideró que beneficia por igual a Nicaragua y a Costa Rica, pero también a toda Centroamérica y a América Latina y el Caribe en su conjunto, porque permite continuar resolviendo la disputa mediante el diálogo y la negociación.

Sin embargo, la Presidenta tica, Luara Chinchilla, pese a que declaró que el fallo favorecía a su país, agregó que mantendrá el litigio con Nicaragua.

Escudriñando sobre viejos tratados, aparece que el 5 de abril de 1940, cuando Nicaragua padecía la dictadura de Anastasio Somoza y era una neocolonia de Estados Unidos, se firmó la Convención Cordero Reyes-Zúñiga Montufar para la canalización del Río San Juan.

En el documento se plasmaba la incursión de Estados Unidos para llevar adelante la canalización del Río San Juan y del puerto o bahía de San Juan del Norte, a fin de que puedan ser navegados por barcos de regular calado.

Y planeaba textualmente: “Las Repúblicas de Nicaragua y Costa Rica declaran, asimismo, que la ejecución de esas obras no implicará de su parte, cesión alguna de territorios, y que una vez concluidas dichas obras, le serán entregadas a Nicaragua para ser usadas y administradas bajo su completa soberanía y contralor, como dueña y soberana del territorio fluvial en que deben practicarse”.

Casi un siglo antes, el tratado fronterizo denominado Cañas-Jerez de 1858, atribuyó la margen norte y el dominio y sumo imperio sobre las aguas del Río San Juan a Nicaragua y la margen sur -a partir de cierto punto- a Costa Rica y le otorgó derechos perpetuos de navegación con objeto de comercio en un tramo del río que va tres millas de El Castillo hasta su desembocadura. En pocas palabras, el río San Juan es totalmente nicaragüense, no es binacional.

Tras la decisión de La Haya, Costa Rica tiene derecho a enviar a la zona del conflicto a especialistas en el tema del medio ambiente, pero en coordinación con la Convención Ramsar (encargada de la preservación de los humedales de importancia internacional) y el Gobierno de Nicaragua.

Ya a Managua llegó una misión de la Convención Ramsar para que haga un recorrido a la parte del humedal que, en el sector fronterizo, se encuentra en disputa.

Nicaragua realizará una reunión con todos los Poderes del Estado, para trazar las estrategias a mediano y largo plazo hasta la solución definitiva del diferendo, que solo será por formas pacíficas.