Opinión

ALBA y Nicaragua: Propaganda y la pobreza de la teoría

(Por Toni Solo). Con el artículo de COHA sobre Albanisa es más claro que nunca el enlace directo de fuentes de análisis supuestamente independientes y la propaganda de la oposición nicaragüense financiada por el gobierno de Estados Unidos.

Redacción Central |

(Por Toni Solo) El 13 de agosto pasado, se publicó el artículo “Nicaragua & ALBANISA: The Privatization of Venezuelan Aid””Nicaragua & ALBANISA: The Privatization of Venezuelan Aid” por el Centro de Asuntos Hemisféricos (COHA), una ONG con sede en Washington.

El artículo recicla la misma falsa propaganda de siempre contra el gobierno Sandinista – alegar que es corrupto y anti-democrático. Con el artículo de COHA sobre Albanisa es más claro que nunca el enlace directo de fuentes de análisis supuestamente independientes y la propaganda de la oposición nicaragüense financiada por el gobierno de Estados Unidos.

El artículo tiene el mismo título que una presentación producida por Carlos Chamorro, miembro de la familia oligarca que tiene un casi-monopolio sobre la prensa nacional en Nicaragua, siendo dueños de los tres principales periódicos nacionales del país, “La Prensa” “El Nuevo Diario” y “Hoy”. La presentación se encuentra aquí : http://www.slideshare.net/COLPIN/la-privatizacin-de-la-cooperacin-venezolana-en-nicarag-ua-5158876 . El artículo de COHA se basa en el mismo material, usa los mismos argumentos y comparte los mismos errores que la presentación de Chamorro. La conclusión obvia es que COHA trabajaba estrechamente con Chamorro y sus colegas para desarrollar un ataque coordinado contra el gobierno sandinista y la operación de la Alianza Bolivariana de los pueblos de las Américas (ALBA) en Nicaragua.

El artículo de COHA alega falsamente que Albanisa administra fondos de inversión social a discreción personal de la familia de Daniel Ortega y sus allegados sin los controles adecuados. Al contrario, Albanisa y sus subsidiarios operan dentro del marco institucional comercial de la República de Nicaragua. Importa petróleo y sus derivados comprado de su accionista mayoritaria PDVSA. De acuerdo con su contrato con PDVSA, Albanisa paga 50% del costo dentro de 90 días y entrega 25% del monto facturado para ser manejado directamente por una entidad administrativa de inversión social. Otro 25% se entrega a ser administrado como parte del Fondo Social del ALBA.

PDVSA ha asignado la administración de esos dos componentes de inversión social a la Caja Rural Nacional R.L. (Caruna), una cooperativa de ahorro que ha administrado fondos de varias organizaciones extranjeras por muchos años con un valor de varios millones de dólares. COHA omite explicar que Albanisa y Caruna están sujetos a todas las instancias nacionales de supervisión y control correspondientes. En Nicaragua, en el caso de la empresa privada Albanisa tiene que reportar al Registro Mercantil, a la Dirección Nacional de Ingresos, la Dirección General de Aduanas entre otros. Caruna, además de aquellas instancias nacionales, está sujeto también al control de la Superintendencia de Bancos.

Desde Venezuela, Albanisa está sujeto al control de PDVSA y las instancias nacionales venezolanas relevantes. Caruna también tiene que reportar a PDVSA y, cuando sea relevante, al Banco de Desarrollo de Venezuela. Albanisa ha reportado periódicamente al Comité Económico de la Asamblea Nacional de Nicaragua.

Las políticas sobre el uso de los fondos se definen y se controlan a nivel de las diversas instituciones del ALBA,

* El Consejo de Presidentes (que es la máxima autoridad de ALBA);

* A nivel ministerial el Consejo Político, el Consejo de Programas Sociales, el Consejo de Complementación Económica, el Consejo de Mujeres

* El Consejo de Movimientos Sociales;

* La Comisión Política y la Coordinación Permanente del ALBA

* Las mesas técnicas del ALBA

Es completamente falso y absurdo sugerir que los fondos de inversión social del ALBA se manejan de manera discrecional sin control. El mismo artículo de COHA nota un caso de estafa que fue auditoriado por PDVSA y procesado por el sistema de justicia de Nicaragua. Pero desinforma sobre el caso alegando que causó la destitución del vice-presidente de Albanisa, Francisco López. Eso es una calumnia falsa. López nunca fue destituido y sigue en su cargo.

Las falsedades y errores del artículo de COHA no son tan interesantes como su contexto y significado. Las y los estrategas del Departamento de Estado han logrado insertar sus temas propagandísticas entre gerentes culturales que dirigen la producción intelectual en Norteamérica y Europa de una manera que cubre todo el espectro político, por ejemplo en Estados Unidos, desde el Wall Street Journal, hasta McClatchy News, hasta Counterpunch. Se trata de una red que funciona por medio de una ósmosis orgánica de clase.

Una consideración del enlace entre COHA y CINCO sirve para ver cómo la propaganda y la desinformación sobre Nicaragua – y, por extensión, sobre Irán, Palestina, Colombia – funciona en la práctica para promover los intereses de las poderosas élites que dominan los países de Norteamérica, Europa y sus aliados del Pacífico. Los gobiernos de los países del ALBA han combinado para proteger los intereses de sus pueblos contra el dominio corporativo extranjero promovido por los gobiernos de Estados Unidos y sus aliados. ALBA ha permitido el gobierno sandinista de Nicaragua liberarse un poco del control de los poderes imperialistas. Entonces, hay una constante y tremenda ofensiva propagandística contra el gobierno del Presidente Daniel Ortega y contra ALBA.

En Nicaragua, Carlos Chamorro ocupa el ONG Centro de Investigación de la Comunicación (CINCO) que él mismo dirige, como un paraguas que cubre varias organizaciones y actividades asociadas directamente con su familia y con sus allegados políticos de la oposición nicaragüense. CINCO recibe apoyo del gobierno estadounidense por medio de Dyncorp, la contratista militar multinacional. Casals y Asociados, un subsidiario de Dyncorp, dirige Camtransparencia, un programa que interviene directamente en la política interna de los países donde opera para promover la ideología del gobierno estadounidense.

La colaboración de COHA con CINCO consolida el ciclo de retroalimentación desinformativa que inicia con temas identificados por el Departamento de Estado estadounidense. Los temas se elaboran con detalle local en reportajes publicados por los medios opositores en Nicaragua. De allí se trasmiten a los medios corporativos internacionales, (CNN, BBC, Washington Post, New York Times, Le Monde, El País, the Guardian, por ejemplo).

Entre los temas de propaganda principales del Departamento de Estado y sus dependencias para la región latinoamericana son que :

* ALBA desestabiliza la región

* El gobierno de Hugo Chavez es incompetente, corrupto y antidemocrático

* El gobierno de Daniel Ortega es incompetente, corrupto y antidemocrático

* Cuba es una dictadura al borde del colapso

* Un fuerte despliegue militar estadounidense en la región promueve la estabilidad

Una vez difundidos a nivel internacional, la desinformación basada en estos temas vuelve a Nicaragua como “análisis independiente” para completar el circuito infinito de retroalimentación propagandística. Este sistema de reproducción masiva de la desinformación ha logrado alimentar no solamente los sectores siempre fieles al capitalismo corporativo sino también el sistema de producción intelectual de los sectores progresistas y hasta radicales.

Quienes publican material basado en propaganda antisandinista de la oposición nicaragüense financiado por el gobierno de Estados Unidos y sus contratistas como Dyncorp, efectivamente funcionan como sus cómplices. Artículos muy similares a lo de COHA han aparecido en NACLA, Counterpunch, ZNet y otros sitios aparentemente progresistas o radicales. Esta realidad no es sorprendente si uno considera el papel práctico de las clases gerenciales que controlan la producción intelectual progresista en Norte América y Europa. La tendencia entre ellas es de suponer que son dueños de legítimas normas globales de la democracia, de la justicia, de los derechos humanos y del buen gobierno en general.

Siguen siendo muy relevantes las palabras de Malcolm X a una audiencia en Accra, hace cuarenta y cinco años:

“…sólo intento enfrentar el hecho tal como es de verdad y vengo a esta reunión como una de las víctimas de América, una de las víctimas del Americanismo, una de las víctimas de la democracia, una de las víctimas de un sistema muy hipócrita que hoy corre por todo este mundo proyectándose como si fuera calificado a orientar a los otros cómo dirigir su país, cuando ni siquiera pueden lavar los trapos sucios en su propio país…” (1)

El ejemplo de la propaganda de COHA contra el gobierno sandinista en Nicaragua y contra ALBA en la región contiene elementos que contradicen algunas versiones sobre cómo funcionan los procesos de desinformación a nivel global. En una nota reciente de Jean Bricmont, el escritor observa ” es un consuelo de cierta manera pensar que existen manipuladoras conscientes quienes, por el hecho de dirigir el mundo, sepan en qué dirección el mundo va. Desafortunadamente, hay bastante relaciones de poder, de mentiras y de sesgos ideológicos, pero no hay ningún piloto en el avión.” (2)

No es fácil entender exactamente qué es lo que Bricmont quiere decir aquí. Es absurdo sugerir que las y los estrategas del Pentágono, del departamento del Estado, de la Reserva Federal y sus homólogos en Europa y Japón no intentan controlar o manipular los acontecimientos globales. Tienen diferentes agendas pero tienen un objetivo común: dominar las mayorías empobrecidas para garantizar el control de las élites corporativas de sus países.

Las estructuras que apoyan el aparato disponible a las élites están compuestas de muchos individuos que actúan para promover lo que ellas y ellos perciben ser sus propios intereses. Contra los esfuerzos revolucionarios de individuos como Augusto Sandino o Fidel Castro actúan individuos como Henry Stimson o George Herbert Bush. Marx observó que las personas hacen su propia historia aunque no en las circunstancias que ellas y ellos eligen. Sin embargo las clases que tienen control de la distribución de la producción intelectual sí eligen las circunstancias en que hacen su historia y se ponen de un lado o del otro en la guerra en América Latina. Es una guerra de los pueblos contra el terrorismo imperialista, contra sus narco-aliados, contra sus golpistas, contra sus amenazas y provocaciones militaristas, contra su chantaje económico y comercial, contra su cínica manipulación de la cooperación para el desarrollo.

En el caso de Nicaragua, varios individuos que controlan la distribución de la producción intelectual progresista han promovido la propaganda anti-sandinista. El artículo de COHA es un ejemplo reciente. Las personas que apoyan a Carlos Chamorro y CINCO apoyan una organización de propaganda financiado por Dyncorp y USAID porque esas personas tomaron la decisión política e ideológica de hacerlo – no porque algún avión sin piloto les llevó a hacerlo.

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