Las encuestas asustan a la derecha

(Por Félix Navarrete) Los resultados de las últimas encuestas políticas tienen en jaque a la mal llamada oposición en Nicaragua. La luz roja se ha encendido en las casas de los partidos de derecha y en el despacho del señor Robert Callahan hay pánico y desesperanza

(Por Félix Navarrete) Los resultados de las últimas encuestas políticas tienen en jaque a la mal llamada oposición en Nicaragua. La luz roja se ha encendido en las casas de los partidos de derecha y en el despacho del señor Robert Callahan hay pánico y desesperanza.

Hubo encerronas de emergencia y planes con los Medios de Comunicación de la derecha para interpretar estos resultados y manipularlos a su favor. Pero perdieron.

Pese a los ángulos en que pretendieron mostrarlas y los matices que quieran inventar, las encuestas -fotografías instantáneas de la realidad- afirmaron categóricamente que hay Daniel Ortega para rato y eso los tiene en coma.

Según Borge y Asociados, empresa de opinión costarricense que ha pronosticado de manera oficiosa varias victorias de la derecha nicaragüense, si hoy fuesen las elecciones presidenciales, el presidente Daniel Ortega obtendría el 37 por ciento de los votos, porcentaje suficiente para ganar tranquilo en la primera vuelta, sin complicaciones.

Igualmente, en la misma encuesta, el presidente Ortega ha llegado a un 58 por ciento de opinión positiva, un repunte nunca visto en ningún sondeo para ningún mandatario a quien le hace falta solamente un año para terminar su gobierno, y que ha tenido los desgastes naturales e inevitables propios del ejercicio de su cargo.

Pero vayamos a otra encuesta. Veamos otra fotografía, hecha con la misma cámara y con los mismos procedimientos. M&R, de facturación nacional, afirmó que si hoy fuesen las elecciones presidenciales, Daniel hubiera obtenido el 43.3 por ciento de los votos, resultado que coloca al Frente Sandinista como el virtual ganador de las elecciones de noviembre de 2011, aunque la mal llamada oposición se uniera y los Medios de Comunicación de derecha duplicaran su dosis diaria de veneno.

Definitivamente que algo está pasando en Nicaragua. La derecha no logra explicarse, porque no es computable en sus esquemas mentales, cómo el Presidente y su Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional no solamente han mantenido su piso fiel e histórico del 40 por ciento de votantes, sino que lo ha incrementado llevándolo a un peligroso 45 por ciento, cuando aún falta un año para las elecciones y muchos programas sociales por ejecutarse.

Me pregunto: ¿Qué está pasando? ¿Será que estas firmas encuestadoras no están haciendo bien su trabajo, o es que la realidad, tan compleja y dinámica, rica en lecciones, está mostrando nuevos escenarios sociales?

Lo único que sé es que lo que es bueno para el ganso, es bueno también para la gansa. Y si ayer estas mismas empresas auguraron con bombos y platillos la victoria de la derecha en las elecciones de 1990, 1996, 2001 y 2006, ¿por qué no creerles hoy a sus vaticinios? Porque, a decir verdad, las credenciales de estas firmas encuestadoras son conocidas.

Borge y Asociados y Cid Gallup han asesorado por muchos años a la derecha centroamericana y sé que no tienen ningún empacho en decirlo. En lo que respecta a M &R, siempre ha mantenido un discurso antisandinista en sus opiniones, muy similar al del Movimiento de Sergio Ramírez (MRS).

Aunque quizás lo más grave sea que el resultado de estas encuestas no cuadra con las noticias que a diario divulgan dos diarios, una emisora y un canal de televisión al vendernos una Nicaragua que no involucra a la mayoría de los nicaraguenses.

No es posible que mientras las encuestas, señalan que Daniel sigue aumentando su caudal de simpatizantes, estos Medios de la derecha se afanen en ignorar los logros del gobierno y presenten una situación de calamidad y de desesperanza? No entiendo por qué los dueños de estos Medios de Comunicación pretenden engañar al pueblo, manipulando encuestas e interpretando al revés las cifras presentadas, cuando los resultados de las encuestas hablan por sí solas, como fieles fotografías, de lo que está pasando en el país. En estos casos, cualquier interpretación dizque periodística o dizque estadística sale sobrando.

Las encuestas tienen una sola interpretación, pero diversos matices y ángulos. Son como fotografías que describen la inmediatez, el momento, y captan la intención, el deseo y la finalidad de los encuestados. Los datos de una encuesta son objetivos, difíciles de manipularse. Se encuesta el presente y te permiten acariciar el futuro con tus manos. Por cada pregunta, hay una respuesta reveladora y una mirada llena de futuro. Este es el secreto social de las encuestas. De ahí que los resultados de las mismas sean fotografías instantáneas de un escenario político y social que favorece a unos y desfavorece a otros.

Esta vez las fotografías son claras, antagónicas a la mancha oscura que nos presentan los medios de la derecha: un Presidente que ha venido fortaleciendo su liderazgo en estos años de gobierno pese a la guerra mediática que le hace la derecha; un conjunto de programas sociales que han venido cambiando la percepción y situación social de miles de familias en la ciudad y el campo, un gobierno que con poca ayuda internacional tradicional, ha construido casas, ha distribuido miles de techos, ha repartido miles de títulos de propiedad. Todo esto está en las fotografías que muestran Cid Gallup, M & R y Borge y Asociados. Y por más que la derecha quiera borrarlos de las encuestas, allí están como protagonistas y no como fantasmas.

Lo demás es burda manipulación de los datos, intereses mezquinos de clase, politiquería barata y guerra mediática. Lo cierto es que la gran encuesta apenas comienza. Vendrán más encuestas, y por ende, más fotografías que comentar. El escándalo que han dejado estas encuestas es apenas la punta del iceberg. Así sea.