Opinión

¿Asediado el Imperio?

La política exterior norteamericana debe de tener en claro que las murallas de los pueblos soberanos están sustentadas en ladrillos de corazones dignos, en piedras de fuego

Redacción Central |

“Asediado el embajador de Estados Unidos en Nicaragua” sentenciaba un medio escrito el pasado fin de semana, como fiel artificio mediático de la derecha, convirtiendo al victimario de políticas injerencistas en sacrificado por un pueblo enardecido, que busca la justicia social y exige la no intromisión en su destino.

Y me pregunto a que se referían con ese asedio, porque si mal no recuerdo y lo corrobora el discurrir de la historia, han sido los pueblos en búsqueda de liberación los que han vivido el asedio constante de la intervención norteamericana a lo largo de todo el mundo.

Asedio que se ha manifestado en las múltiples intervenciones militares norteamericanas, asedio patentizado en la instalación de bases estadounidenses en países soberanos, asedio en la dominación cultural emprendida por el Imperio, asedio a la naturaleza marcado por el consumismo enfermizo, asedio en la imposición de reglas económicas contrarias a las necesidades de nuestros pueblos, asedio político, militar y económico a naciones que han decidido sistemas de gobierno con sentido humanista, socialista, revolucionario, asedio a los inmigrantes de países del Sur en las persecuciones y humillaciones a los que someten a nuestros compatriotas.

Asedio también para impedir nuestra propia definición de las reglas democráticas y la manera de relacionarnos, asedio en la forma de imposiciones comerciales, desiguales y desventajosas, asedio en la administración, uso y control de nuestros recursos naturales, asedio mordaz a la inocencia de los niños(as) en naciones hermanas como Afganistán, Irak, asedio, asedio, asedio es lo que siempre han querido recetarnos a los pueblos del mundo para mantenernos sometidos. Y ahora un titular de periódico vocinglero los victimiza ante la manifestación espontánea de un pueblo que, con encono digno, reacciona porque se han metido en sus decisiones soberanas.

Para continuar con la redacción de este escrito y argumentarlo mejor me he ido a investigar que significa asedio y he procurado hacer una analogía a la luz de los acontecimientos y de los hechos históricos en los que se visualiza, de forma muy clara, quienes han sido las víctimas del asedio, que no han sido más que los pueblos oprimidos y explotados por la fuerza imperial.

Según el diccionario el concepto es:” Un asedio es un bloqueo militar prolongado de una fortaleza, que suele ir acompañado del asalto de la misma, con el objetivo de su conquista mediante la fuerza o el desgaste”.

Considero que, hasta este momento, podemos hacer una vinculación con la política exterior norteamericana y más que la política como una manifestación de la naturaleza nefasta del imperio con la forma de conducción del mismo, el cual ha sustentado su poder en base, precisamente, a la táctica del asedio, bloqueos económicos, tácticas de desestabilización política y militares.

El ejemplo concreto de asedio es el bloqueo desde hace 50 años a la hermana nación de CUBA, el cual ha sido prolongado, despiadado y permanente y lo que persigue es la rendición para poder asaltarla, ya sea mediante la aplicación de la fuerza ( aquí se debe de considerar los incontables intentos de penetración e invasión en suelo cubano) o el desgaste que han incitado en la población como técnica del mismo asedio.

Otro ejemplo de asedio fue el protagonizado en Nicaragua en el primer período revolucionario (años 80), período durante el cual lo que predominó fue la guerra de agresión, el asedio económico, político y militar en contra de la “fortaleza” que era su pueblo con espíritu libertario, conducido por el FSLN como vanguardia de vida y de revolución. Entonces señores(as), ¿quiénes son los que han empleado esta táctica sórdida del asedio?

Señores de la derecha, no asocien ni adjudiquen algo que es parte de su forma inmoral de actuar, a los que siempre han sido atormentados: los pueblos dignos y soberanos del mundo, por el rugir de sus cañones, por el rugir de su asedio.

Siguiendo con la analogía y el análisis del concepto de asedio este dice:”Tiene lugar cuando un atacante se encuentra con una ciudad o fortaleza que rechaza la rendición y no puede ser tomada fácilmente mediante un asalto frontal”. Y en esto debe anotar la resistencia de nuestros pueblos por no dejarse imponer la fatalidad de una intervención, no se refiere a la resistencia de los dispositivos de seguridad administrativos en unas instalaciones en forma de “castillo moderno”, que lo único que hacen es cumplir con un trabajo por el cual les pagan, se trata de una convicción profunda con carácter, hábitos, acciones, palabras, pensamientos, sentimientos, antiimperialistas, nacionalistas, internacionalistas.

Dentro del concepto continúa diciendo el diccionario: “Normalmente conlleva el rodeo del objetivo y el bloqueo de las líneas de abastecimiento, normalmente ayudado con maquinaria de asedio, bombardeo de artillería y la construcción de túneles subterráneos para reducir las fortificaciones”.

A partir de esta conceptualización me surge otra interrogante y es saber quien le ha cortado a la representación norteamericana en Nicaragua sus líneas de abastecimiento, quien les ha bombardeado con artillería, si han sido ellos los que han bombardeado poblaciones civiles, en Irak y Afganistán en nombre de la lucha contra el terrorismo. Son los representantes del gobierno norteamericano los que han desarrollado maquinaria sofisticada de asedio, en los diversos frentes económicos, tecnológicos e industriales.

Cuando vi ese titular me dio lugar a una reflexión más y es que si al gobierno “más poderoso” se le percibe como asediado es porque responde a que, efectivamente, está perdiendo poder, o a que quizás tenga temor porque no sirven sus trincheras, ni las murallas, ni los búnkeres que han inventado para detener la fuerza moral y combativa de un pueblo que no está dispuesto a que se metan en sus decisiones soberanas. Otra reflexión responde a que esta publicación del diario chingastero, es parte de una estrategia mezquina en la guerra mediática, para su victimización ante la opinión pública y ganar subrepticiamente un poco de fuerza.

Es importante que recordemos que los asedios clásicos ya no existen, la guerra se ha trasladado a otros planos y ha habido cambios en los medios de guerra. La política exterior norteamericana debe de tener en claro que las murallas de los pueblos soberanos están sustentadas en ladrillos de corazones dignos, en piedras de fuego libertario como las de Andrés Castro, en madera con arraigo patrio y en la combinación de estos materiales desbordantes de vitalidad en el ejemplo de patriotas como el General de Hombres y Mujeres Libres Augusto C. Sandino, el Comandante de la Revolución Carlos Fonseca Amador, y en el ejemplo de lucha inclaudicable, continua y audaz del Comandante. Daniel Ortega.

El asedio lo ha protagonizado y encabezado siempre quien ahora aparece como víctima de la furia popular, porque en lugar de construir han destruido, han financiado la hecatombe, han “capacitado” para la destrucción de la vida feliz de los pueblos, los injerencistas, los intervencionistas. Porque no les es posible ver una flor hermosa, una Nicaragua hermosa, que con su injerencismo descalifiquen y quieran destruir, para que el colibrí no beba de su néctar de liberación.

Con su asedio señores injerencistas quieren propiciar la rendición, para encerrar, para atrapar, para diezmar la rebeldía, para que supliquemos clemencia, para humillar.

Bien deben de saber los dirigentes norteamericanos, que toda causa tiene un efecto, y bien me ha dicho mi abuela, quien dice lo que no debe, escucha y recibe lo que no quiere. Sus asedios funcionan por períodos prolongados pero no para siempre, si bien destinan grandes recursos para que se extiendan en el tiempo, favoreciendo la desmoralización como táctica para la rendición. Nunca podrán contener la ola que seguirá creciendo en conciencia, en afán de liberación.

Este artículo tiene objetivo contestatario y una afirmación natural:

Los pueblos unidos contra el injerencismo jamás serán vencidos!!

Los pueblos unidos contra el injerencismo jamás serán vencidos!!

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