La importancia del Estado

El Gobierno es quien dirige en general el Estado. Por eso es tan importante ganar elecciones y tomar el Gobierno, porque se cambia la dirección de las políticas, se cambia la dirección de los beneficiarios

Cuando usted y yo nacimos, cuando nuestros padres nacieron, nuestros abuelos… cuando habíamos nacido, ya teníamos encima un montón de obligaciones; nos habían inventado un montón de normas, de leyes, de instituciones que mandaban sobre nuestra voluntad, que forzaban nuestra voluntad, que condicionaban nuestros deseos. Y uno siempre se pregunta… ¿Y de dónde salen estas leyes, de dónde salen estas normas, de dónde sale este Estado, por qué tengo yo que obedecerlo?

El Estado como tal, esa institución que muchas veces decimos nosotros ¿qué cosa es el Estado? Eso que está formado por leyes, por normas, por instituciones como el Gobierno, como los Diputados, la Asamblea Nacional, como los Jueces, la Corte Suprema de Justicia, el Ejército, la Policía, esa cosa que se llama el Estado, surgió a partir de la guerra ¡imaginen ustedes! Hace muchos, muchos años, surgió a partir de la guerra, porque los vencedores, para poderle quitar las cosas a los vencidos y para poder tener ellos más derechos que los vencidos, necesitaban un instrumento… inventaron el Estado y después eso fue evolucionando de muchas maneras.

¿Cuál es lo fundamental de un Estado? Quién lo dirige y qué intereses defiende. El Estado, históricamente está definido como algo que oprime a unos para beneficiar a otros. Y las leyes, las instituciones, en ningún país del mundo son ingenuas; es decir, las leyes no se hacen por la buena voluntad de sus Diputados, las leyes se hacen con un objetivo y responden a determinados intereses.

En Nicaragua, el andamiaje jurídico, ese montón de leyes que tenemos en Nicaragua, muchas de ellas han sido elaboradas con el objetivo de que los ricos opriman a los pobres, de tener mejores condiciones para sacarle más partido, para seguirse enriqueciendo, para impedir que se rebelen, para impedir que algún día alcancen la Justicia Social.

Esas leyes todavía no las hemos podido cambiar, porque, entre otras cosas, necesitamos una mayoría suficiente en la Asamblea Nacional… la mayoría que vamos a conseguir en el 2011. Pero mientras tanto, tenemos que convivir con esas leyes. Lo importante, repito, es la dirección de ese Estado. Y el Poder Ejecutivo, es decir el Gobierno, es quien dirige en general el Estado, por eso es tan importante ganar elecciones y tomar el Gobierno, porque se cambia la dirección de las políticas, se cambia la dirección de los beneficiarios.

Y eso es lo que ha ocurrido en los últimos casi 3 años. Al asumir el Presidente Ortega la dirección política del Gobierno y con ello del Estado, ha cambiado la orientación. Durante 17 años, nosotros sufrimos al Gobierno, sufrimos al Estado; nos oprimió terriblemente porque creó condiciones para la restauración del capitalismo salvaje, para que los ricos tuviesen toda la cancha para poder seguirnos explotando a diestra y siniestra y sin derecho a protestar.

Fíjense cómo cambian las cosas. Por ejemplo, les decía ayer, aquí en Nicaragua durante el régimen neoliberal no habían derechos, habían mercancías; al restablecer, al restituir los Derechos Sociales al pueblo, de alguna manera implica el cambio de la orientación política, porque si vos le restituís los Derechos Sociales al pueblo nicaragüense significa que, de alguna manera, resultan perjudicados los derechos que le habían usurpado los ricos que dirigían el Gobierno. Ese es un ejemplo de los Derechos Sociales.

Pero hay otros ejemplos… cuando despiden a un trabajador, habitualmente ¿qué hacía el Minis-terio del Trabajo? Favorecía al patrón; cuando cerraban la zona franca y se iban los capitales golondrinas, dejaban colgada a la gente, como aquella vez, allá por Mateare, aquella gran zona franca, o como ocurrió en Sébaco, como ocurrió también en San Marcos, ¿lo recuerdan? Pero bueno, ahora eso ya no ocurre, porque hay un Ministerio del Trabajo que se encarga de velar por los intereses de los trabajadores, porque se respeten sus derechos. Es decir, está al servicio de la Justicia Social y no al servicio de los patrones.

Esa es la importancia de tener el Gobierno, esa es la importancia de ir transformando el Estado, con un objetivo: el favorecer a las masas empobrecidas, a esa gran cantidad de gente que vive en la extrema miseria.

Te doy otro ejemplo: en el neoliberalismo la vivienda es una mercancía, sólo el que tiene dinero puede comprarla. En este Gobierno, hay un programa social de vivienda, ya se superan las 10 mil viviendas construidas en los últimos 3 años. ¿Saben cuántas construyeron para la gente pobre, los regímenes neoliberales…? ¡Ninguna! Eso implica un cambio de la orientación política y social del Estado nicaragüense y no para el Gobierno.

Otro ejemplo: la Policía. ¿Cuántos muertos ha habido en manifestaciones políticas o sociales, a manos de la Policía, en estos casi 3 años de Gobierno? ¡Ninguno! ¿Y se acuerdan todos los muertos que había cuando Bolaños, Alemán y Toño Lacayo le ordenaban a la Policía disparar contra el pueblo? Más aún, el Presidente Ortega lo ha dicho público en innumerables ocasiones: no pueden dispararle al pueblo, utilicen en extremo el garrote, decía, o quizás lo último, las bombas lacrimógenas, ¡pero nunca las balas contra el pueblo! No ha habido un solo muerto.

En cambio, ¡vean Honduras! Protestas callejeras para restablecer la Democracia… muertos todos los días. Eso es otra expresión de cómo cambia la orientación política, cuando hay una fuerza cuyo principal interés son las clases más pobres, cuyo principal interés es que los explotados dejen de serlo alguna vez.

Lo ideal en el mundo es que el Estado desa-parezca; si hay Estado es porque quiere decir que hay dos fuerzas en la sociedad que tienen intereses que no se pueden conciliar, y alguien tiene que conciliarlos, ayudar a conciliarlos. Antes, en esos 17 años de neoliberalismo, lo que hacía el Estado era favorecer a los patrones; en este Gobierno, lo que hace el Estado es favorecer los intereses de las masas, los intereses de las grandes mayorías empobrecidas… ¡ese es su objetivo político principal!

Les decía: ¡lo ideal es que alguna vez no haya Estado! ¿Cuándo va a ocurrir eso? Cuando exista realmente la Justicia Social, cuando todos seamos iguales ¡pero de verdad! que no importe cuánto tengamos, sino cómo somos, lo que sentimos, lo que pensamos, lo que necesitamos. Que eso sea lo importante, no que cuánto tenés, cuánto acumu-laste, porque al fin de cuentas, cuando te morís… ¡ni las ratas quieren el dinero!

Una última cosa… un abrazo a Daysi Torres, nuestra Alcaldesa de Managua; el lodo que le tiran no puede jamás ensuciar el diamante que encierra Daysi Torres.

Recuerden, la lucha es el más alto de los cantos y si nos unimos… ¡somos invencibles!