Opinión

John Maisto y sus programas especializados en golpes

“Estamos hablando de un programa, un proyecto golpista que tiene a sus cuadros especializados…”

Redacción Central |

En sus andanzas en el laberinto de la diplomacia latinoamericana del Departamento de Estado, el actual embajador de Estados Unidos en Honduras, Hugo Llorens, disfrutó las enseñanzas de John Maisto, el máximo experto yanqui en materia de golpes de estado que reconoció su participación en el asesinato del Che Guevara.

Llorens y Maisto colaboraron en varias circunstancias, la más notable siendo en el momento del golpe de estado contra el presidente venezolano Hugo Chávez, en el 2002.

El primero se encuentra entonces de Director de Asuntos andinos en el Consejo Nacional de Seguridad, encargado precisamente de Venezuela, y el segundo de Asistente Especial y Director Superior de Asuntos del Hemisferio Occidental para la Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice.

Ambos nombrados, por supuesto, por la voluntad de George W. Bush.

En un amplio análisis del personaje, titulado “El Maestro Maisto y la muerte de Che”, publicado por el sitio web Rebelión, el investigador Juan Bolipaine cuenta detalladamente cómo, años atrás, el “Maestro” reconoció su participación en el asesinato (de Ernesto Che Guevara) durante una reunión “realizada en una sala de las oficinas de una ONG patrocinada por el gobierno de EE.UU, ubicadas en la calle 15 de Washington, DC, un par de pisos más abajo que la Fundación Nacional por la Democracia [NED], frente al periódico pro-gubernamental The Washington Post y a unas tres manzanas de la Casa Blanca”.

Según Bolipaine, Maisto confesó su crimen ante un grupo compuesto de “gente del Departamento de Estado, USAID, y la OEA, pero la mayoría pertenecía a ONG financiadas por el gobierno de EE.UU., como Transparencia Internacional, y DAI, el contratista de USAID en Venezuela”.

Maisto tenía mucho que contar. En estos días de 1967, era nada menos que el “‘encargado adjunto de asuntos culturales’ en la Agencia de Información de EE.UU. (conocida en aquel entonces como “U-CIA”) en Cochabamba, Bolivia “que manejaba las comunicaciones con el cuartel general CIA de Langley”.

¿Una nueva Constitución? No, repetía Llorens

En el contexto de la presente crisis hondureña, hace falta señalar que tres semanas antes del golpe militar, el embajador estadounidense Hugo Llorens ya se encontraba metido de lleno en el debate político interno de Honduras.

En un artículo titulado “Uno no puede violar la Constitución: Llorens”, publicado el 4 de junio último por el diario La Prensa de Tegucigalpa, se reporta como el diplomático afirma que no se puede “violar la Constitución” para “crear otra Carta Magna” porque “eso sería como vivir en la ley de la jungla”.

Cuenta el rotativo de extrema derecha, que el diplomático habló entonces, en conferencia de prensa, “sobre democracia”,

“Lo único que yo diría sobre ese asunto, es que es un tema hondureño, es un tema delicado de comentar como un diplomático extranjero” empezó Llorens.

“¿Honduras necesita una nueva Constitución?” repitió, “Uno no puede violar la Constitución para crear una Constitución, porque si uno no tiene Constitución vive la ley de la jungla”.

“Entonces, que se haga dentro de la ley, dentro de la Constitución las reformas que piensen que se hagan dentro de la ley. Ésa es la posición de Estados Unidos y es muy clara”.

Siguió el representante del Departamento de Estado con la actual “solución” norteamericana de la negociación entre la oligarquía y el pueblo, orientando: “un diálogo maduro, constructivo, sereno”.

Pasaron unas semanas y un golpe militar: la misma propuesta de “dialogo” viene ahora directamente de la Casa Blanca.

Un proyecto “que tiene a sus cuadros especializados”

El “maestro” de Llorens, John F. Maisto, nació en 1938 en Braddock, Pennsylvania, EE.UU. Obtuvo en 1961 una licenciatura en ciencias en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown, cantera del servicio exterior donde también estudia Llorens.

Como John Maisto, el embajador Llorens pasó la mayor parte de su carrera en América Latina, con la excepción de una estancia en Filipinas.

En las notas biográficas que publica de su representante, el Departamento de Estado omite – de manera inusual – ‘precisar su lugar y fecha de nacimiento, así como la fecha exacta de la mayoría de sus misiones.

Su estancia prolongada en Filipinas, llama la atención. Se encontraba ahí, oficialmente, de simple funcionario consular. Sin embargo, se señala que además del inglés, del español y de “un poco de francés”, se expresa en tagalo, el idioma filipino.

El doctor José Luis Méndez Méndez, especialista del tema y autor de varios libros sobre las actividades norteamericanas de injerencia y de subversión, precisa acerca de Maisto: “Estuvo también en Filipinas, cuando el derrocamiento de Ferdinando Marcos, en 1986. Ahí, fue el creador de NAMFREL (National Movement for Free Election)”.

“Maisto Estuvo en Panamá, cuando fue derrocado Noriega. Creó la Cruzada Civilista Nacional, sus acciones eran disturbios provocadores, quemar gomas, dispersar la basura, no pagar los servicios públicos, vestirse de blanco (eso le recuerda algo?), cacerolazos, pañuelitos blancos, manifestarse al mediodía pacíficamente y otras acciones, se basó en su experiencia en Filipinas, incluso viajaron de Panamá a tomar experiencia en Manila”.

“Él prepara los eventos pero no les disfruta en el terreno. Dejó de Embajador a Arthur Davis, que fue remplazado por Deane R. Hinton, que a su vez había sido expulsado por Mobutu de Zaire…”

“Estuvo en Nicaragua y Venezuela, fue embajador ante la OEA…”

Después de una pausa, concluye el investigador: “Estamos hablando de un programa, un proyecto golpista que tiene a sus cuadros especializados…”

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