Opinión

Cuando la Historia es escrita sólo por los pueblos

La realidad latinoamericana ha dado signos positivos de avanzar por el camino que los pueblos han decidido andar, la determinación, la autonomía y la convicción son principios que cobijan la travesía hacia la libertad

Redacción Central |

Para analizar estos cambios trataremos de analizar objetivamente algunos puntos de la realidad, remitiéndonos al caso específico de Honduras.

El 28 de junio del 2009, el Presidente de Honduras José Manuel Zelaya Rosales y su gobierno eran victimas de un acto de Golpe de Estado por parte del ejército hondureño confabulados con la clase de poder económico de ese país.

Rápidamente este hecho conmovió al mundo entero y estremeció las conciencias de todos los hombres y mujeres que pensamos que este tipo de actos habían quedado en la triste historia de la humanidad.

Mientras los usurpadores del gobierno en Honduras intentaban aplacar las manifestaciones populares con el uso de la fuerza bruta, las armas y la violencia. Los ciudadanos hondureños se manifestaban abiertamente en las calles en un evidente signo de rebeldía contra lo que creían injusto e inconstitucional.

Ante esto es evidente que la correlación de fuerzas en la región ha cambiado, la opinión internacional no tardo en manifestarse en repudio a los hechos. Se emitieron comunicados, declaraciones, denuncias, retiro de embajadores por parte de otros gobiernos, se organizaron manifestaciones en lugares recónditos de nuestra geografía latinoamericana en clara expresión de solidaridad con los ciudadanos hondureños, en fin, el mundo condenaba los hechos.

La Latinoamérica moderna ha dado pasos significativos en la construcción de una verdadera identidad latinoamericana, las reuniones de jefes de estado celebradas en Managua en los días subsiguientes al golpe dan prueba fehaciente que existe un movimiento alternativo en el seno de nuestros países, la contundencia diplomática de condena contra los golpista da a entender que por primera vez mantenemos los mismos ideales y convicciones de lucha, nuestras fronteras han sido borradas, nada es mas importante que la justicia, el ser humano y la verdad.

Es importante anotar que los mandatarios y representantes del G-Río, SICA, CA4, OEA y ALBA enviaron un mensaje claro al mundo “Latinoamérica ha roto sus cadenas y camina junta por la senda de la libertad continental”.

Ante estas reflexiones, me pregunto: ¿Qué habría sucedido en otros tiempos? ¿Se habría logrado un consenso tan homogéneo entre las naciones latinoamericanas?

Las respuestas a estas preguntas están en la historia, la verdad es conocida por todos, nada hay oculto entre el cielo y la tierra.

Las críticas y anotaciones de los mandatarios latinoamericanos, dejaron importantes ideas que vale la pena retomar, no los mencionaremos a todos por que el espacio es reducido pero trataremos de retomar en esencia los que se discutió:

Presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías:

“Es el momento de actuar consecuentemente y no perder tiempo y desenmascarar a aquellos que condenan, pero después aplauden por debajo de la mesa, como ha sucedido tantas veces en nuestra historia común”,

Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz:

“El Gobierno de los Estados Unidos debe actuar en correspondencia con sus pronunciamientos y asumirlos con toda seriedad. Creo en la sinceridad que puede demostrar el presidente Obama y su Canciller, pero tienen que demostrarla con hechos, no con palabras”,

“También serán responsables, como cómplices, los medios de comunicación masiva que se prestan a los propósitos golpistas y para confundir al pueblo. Menos mal que de algo nos enteramos por el vital trabajo de Telesur (aplausos). Serán responsables, igualmente, las agrupaciones oligarcas que intentan legitimar un acto criminal de esta envergadura; y los sectores reaccionarios del hemisferio que apoyan a los transgresores de la constitucionalidad”,

Presidente de República Dominicana, Leonel Fernández:

“Los líderes estamos comprometiendo nuestro prestigio para que haya democracia en Honduras, para garantizar que esto no vuelva a ocurrir. La gravedad de un hecho atroz como el que perpetraron los militares en el hermano país centroamericano estriba, entre otras razones, en que puede tener un efecto contagio”.

El mensaje es claro y es claro también que lo que sucedió en Honduras no es un hecho que debe tomarse como aislado, hay muchas pruebas que dan a entender que hay intereses ocultos detrás de los sucesos, intereses que nos recuerdan el pasado pero que aun hoy permanecen mas vivos que nunca UN GOLPE DE ESTADO EN PLENO SIGLO 21 ES INADMISIBLE.

La verdad y las noticias

Muchos seguimos de cerca el desenvolvimiento de los hechos por televisión y por radio, es increíble que en la época de la revolución tecnológica, estemos a merced del dictamen de “verdad” que los poderosos medios de comunicación decidan.

Mientras observábamos la represión contra el pueblo hondureño por la señal de Telesur, que dicho sea de paso fue el único canal de televisión que mantuvo la permanente cobertura de los acontecimientos, el canal de noticias CNN en evidente parcialización y apoyo a los golpistas cuestionaba la veracidad del golpe como si las imágenes que mostraban al ejercito reprimiendo y golpeado ciudadanos podrían tener algún espacio para la duda.

El día 29 de junio la corresponsal de Telesur, Adriana Sívori era apresada de forma abrupta e ilegal y llevada a un lugar desconocido con la franca intención de acallar la voz que contaba la verdadera historia de los acontecimientos, contraponiéndose a la corresponsal de CNN, que emitía juicios sobre la afluencia de simpatizantes restando claramente valor a la manifestación civil ante el golpe de estado.

Es importantísimo destacar que CNN, fue el único canal de televisión que abiertamente dio espacio al pronunciamiento del golpista Roberto Michelleti, legitimando ante la opinión mundial el atroz hecho que éste perpetro, y que aun hoy mantienen cobertura parcializada dando espacios abiertos a los ilegales miembros del ilegal gabinete que el golpista Michelleti conformó dejando de un lado la cobertura de las masivas manifestaciones que se movilizan desde el interior del país y que son bloqueadas por las fuerzas armadas.

La información en los últimos tiempos ha sufrido las más sofisticadas transformaciones, desde la utilización de códigos y mensajes subliminales hasta el manejo de los colores y la imagen misma. En las pantallas de CNN podía leerse en evidente manipulación “Honduras tras el Golpe”, dando a entender semánticamente que ya todo había pasado que algo nuevo comenzaba, llamaban también a los golpistas como “el nuevo gobierno” y calificaban al verdadero presidente como “el presidente depuesto” con clara intención de colocar en el conciente colectivo legalidad al hecho del golpe.

En el balance que podemos hacer sobre la información que se vertió, claramente se definen las partes en pugnas que históricamente y por su naturaleza propia se enfrentan, el valiente David contra el gigante Goliat.

Por un lado están quienes siempre han instrumentalizado el poder emancipador de la información para desinformar, confundir y provocar indiferencia y apatía bajo la famosa frase de Goebbels “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad” y por el otro quienes motivados por la justicia, la verdad y la unidad intentan y luchan por ganar espacios y lograr cambios perecederos en las conciencias humanas.

El escenario que hoy la humanidad y el ciudadano latinamericano enfrenta es real y demanda acción inmediata.

El nuevo hombre y mujer de hoy se convierten en una pieza clave para estas batallas, la lucha de ideas y el ejemplo deben de ser nuestra bandera.

Los cambios que desde hace años se vienen realizando en nuestro continente son contundentes, hay muchas palabras para describirlos y ninguna para descalificarlos. Nosotros somos responsables de llevar la información a quienes aun no la escuchan y más responsables todavía de llevarla a quienes no la creen.

Desarmar al enemigo significará desarmar al sistema. Un medio que manipula y utiliza subterfugios como la moda, las drogas, los vicios, el valor de lo que tienes es lo que vales, el amor al dinero, el lucro, la avaricia y la envidia entre otros, debe de ser condenado y desenmascarado por todos.

El revolucionario de hoy no busca ni desea la guerra, pero es capaz de defender con su vida sus convicciones y sus principios.

¡Hasta la victoria siempre!

Yali Streber

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