Monimbó ...fibra de manos y corazones sensibles.
...telares libres, hamacas que acurrucan las almas y barro moldeado con afán de revolución...
...bravura e insurrección popular,
...bombas de mecate en el arte de la liberación, rebeldía de porvenir,
...sangre desbordada con sentido y honor, por amor...
No era casual que Camilo estuviera allí, mucho menos con la atención que demostraba y en compañía de su madre. Él estaba en Monimbó porque la valentía lo condujo al origen y porque sabe que su sonrisa será más amplia cada día, con sus esperanzas de pueblo que se materializan, se concretizan y se hacen carne en los beneficios que impulsa nuestro proyecto revolucionario.
Ese niño de nombre Camilo, abrazaba su bandera, nuestra bandera rojinegra con entusiasmo cálido y fecundo, demostrándonos que la batalla por la defensa de nuestras victorias es un acto voluntario y profundamente humano, que sigue firme y presente en las transformaciones sociales y de la conciencia que protagonizamos, en la distribución equitativa de las riquezas, en el trabajo honrado y dignificante, en la salud y la educación gratuita-universal, en la movilización por la soberanía alimentaria, en la nutrición como garantía de la consecución de la vida, en el crédito solidario y el combustible accesible, en las campañas de alfabetización, en la eficiencia de los recursos y en el fomento de fuentes de energía para el impulso de la economía, en el desarrollo de valores humanos, en las potencialidades de nuestros saberes y sensibilidades, en las inversiones públicas con sentido social, en la participación activa que es la mejor forma de experimentar y por consiguiente de vivir auténticamente, en las luchas compartidas con otros pueblos del mundo por el bienestar y la felicidad.
Nos debe llenar de gloria saber que Camilo está en las calles para corroborar que salvaguardamos su presente promisorio y que no esta allí para pedir, mendigar y dar lástima, por el contrario esta allí para compartir la celebración de los(as) guerreros(as) de la luz de Monimbó-Nicaragua, que se enfrentan con audacia a los pecados capitales: la arrogancia, la codicia, el egoísmo, la humillación, el apego y la exclusión con la única arma permitida, el amor por la humanidad.
La mirada de Camilo sabe que el pasado de robos neoliberales, de odios importados, de egoísmos exacerbados, de modelos decadentes, de guerras fraticidas, de discriminación y pobreza han quedado atrás.
Porque en cada batalla se triunfa sobre el odio, y lo que quedan sólo son oleadas de derrotados, desvergonzados y prófugos, que no aguantan más el peso de sus culpas, el peso de sus insensibilidades, el peso de su incapacidad para convertir el placer pasajero en felicidad perenne, el peso de sus pesadillas de codicia desmedida que les atormentan, el peso de sus males interiorizados y jamás superados, el peso de sus derroches indiscriminados.
Desde Monimbó-identidad de hermandad, en Monimbó-orgullo nacional, por Monimbó-Patria y Libertad- hemos rendido reverencia a las vivencias de heroísmo, hemos celebrado las conquistas de trabajo digno, paz y sabiduría indígena ancestral, hemos celebrado y continuaremos celebrando la autoridad popular, la inmortalidad de nuestros(as) hermanos(as) luminosos(as), desde Monimbó hemos vibrado en la participación de un combate más.
Y es que eres Monimbó-maestro, con tus hijos(as) de luz, porque nos enseñaste fielmente como mantener el espíritu arrojado, cómo saber ganar y reconocer la derrota no con desánimo sino con perspectiva de aprendizaje, cómo empuñar el ardor que nace en el pecho, cómo definir trayectoria resplandeciente, cómo depositar confianza, dignidad, soberanía para la independencia.
Monimbó eres el fuego que devora del campo de nuestra conciencia la ignorancia y el individualismo como hierbas malignas del capitalismo, para dar paso a la germinación de la semilla del Poder del Pueblo. Viva Monimbó-Rescate solemne, Viva Monimbó-Fortaleza intachable, Viva Monimbó-Resistencia oriunda y férrea contra la dominación, Viva Monimbó-Relanzamiento cabal de la Nicaragua Libre.
Nuestro asidero, nuestra señal inequívoca de democracia, nuestro combate creativo, nuestro influjo de vida para las duras batallas del presente siempre será Monimbó, para los campesinos, niños heroicos, colaboradores históricos, artesanos, estudiantes, jóvenes, mujeres, trabajadores(ras), para todo el pueblo será Monimbó.
Multipliquemos por miles los espíritus libertarios de Monimbó, para que vayan de retro las tiranías, las oligarquías, enfermizas y criminales, las pasividades dañinas, triunfando con la legitimidad de la resistencia por la justicia social, que es trascendente, es sagrada y por ende humana.
VIVAN LOS 30 AÑOS DE REVOLUCIÓN!!
VIVAN LOS 30 AÑOS DE LIBERACIÓN DEL OPROBIO!!
VIVA NICARAGUA LIBRE!!