Nicaragua

El diálogo es el primer paso para alcanzar la paz

El Presidente Daniel Ortega resaltó que para llegar a un consenso es imprescindible sentarse a conversar sin odios ni desestabilizaciones

201301
El diálogo es el primer paso para alcanzar la paz |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

“Ni se tiñe con sangre de hermanos”, así reza uno de los versos de nuestro himno nacional. “Es bueno pensarlo, decirlo, reafirmarlo, pero qué difícil es practicarlo, es el reto que hemos tenido a lo largo de toda la historia nicaragüense y cuántos esfuerzos para alcanzar la paz en diferentes periodos de nuestra historia”, afirmó el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, al iniciar su mensaje de paz al pueblo nicaragüense.

Lograr lo que hoy hemos alcanzado en el país requirió de grandes esfuerzos. Recordó el Comandante que después de ese inmenso baño de sangre de finales de los años 80 del siglo pasado, se lograron los acuerdos de paz de Esquipulas, luego los de Sapoa acá en Nicaragua con el Cardenal Miguel Obando y otros líderes religiosos encabezando la comisión de paz, desplegándose en todas las comunidades y los territorios, para que pudiese consolidarse el fin de la guerra, lo que no significaba la reconciliación.

Si se busca la paz es primordial establecer un diálogo, resaltó el Comandante en relación a las recientes protestas instaladas en las calles de nuestro país y que tienen, a su juicio, el único interés de desestabilizar y empañar la imagen de Nicaragua ante el mundo.

Relató Daniel los tantos esfuerzos de acuerdos de paz que ha protagonizado Nicaragua y en los que ha estado presente, como bandera primordial, el diálogo, para lograr los posteriores acuerdos.

Rememoró que siempre ha sido el diálogo el primer paso para luego alcanzar la paz, pero, como siempre, hay quienes no lo aceptaban entonces ni lo aceptan ahora.

Esta es historia reciente que la juventud desconoce, y más cuando no vivieron los horrores, lo que es el dolor, el terror de la guerra, como sangran la familia y la Patria cuando se impone la guerra.

Para alcanzar la paz hay que dar el primer paso dialogando, reiteró. Cuánto nos hubiésemos ahorrado si hubiésemos podido dialogar antes de la guerra que tanto dolor trajo a nuestro país en los años 80.

Hasta que finalmente se llegó al diálogo, afirmó el Comandante. Y este es momento oportuno para recordarlo.

En ese sentido, Daniel rememoró aquella primera reunión entre la comisión del Gobierno de Nicaragua, encabezada por el Jefe del Ejército General Humberto Ortega, la comisión de la resistencia nicaragüense y el Cardenal Miguel Obando con sus acompañantes como promotores del diálogo.

El religioso hace pasar a la delegación del Gobierno que le ofrece su propuesta para iniciar el diálogo, las negociaciones y los posteriores acuerdos para poner en práctica el plan de paz entre las fuerzas que se estaban enfrentando.

Al terminar, el Cardenal hace pasar a la representación de la resistencia y al ver que se demoraban en acceder al lugar, se preocupó y le preguntó. Cómo respuesta obtuvo que “ellos no querían respirar el mismo aire que habíamos respirado dentro los sandinistas”. ¿Hasta dónde el odio enferma?, se preguntó el Comandante Daniel Ortega.

Una batalla sangrienta entre nicaragüenses en la que murieron más de 50 mil hermanos víctimas de esa guerra, tanto de un lado como del otro. De la misma familia había miembros de bandos diferentes, recordó.

Es bueno que esto lo conozca la juventud nicaragüense, los estudiantes que han estado en estas protestas y a la parte que también participó enarbolando las banderas del diálogo y la paz.

Continuó recordando que no fue hasta los años 90 que se dieron los primeros pasos para la reconciliación y con los dirigentes de la contrarrevolución se logró llegar poco a poco a un arreglo.

“Ya cuando llegamos al Gobierno en 2007 se da la oportunidad para dar el gran salto para la reconciliación, algo que parecía imposible, pero que se logró gracias a la alianza establecida con los trabajadores, empresarios de todos los niveles, campesinos, la fuerza laboral de la zona franca y el resto de las instituciones del Gobierno y del país”, rememoró.

No obstante, ese diálogo tampoco estuvo exento de críticas. Todos los procesos políticos y sociales tiene seguidores y detractores, no se puede obligar a todos a pensar igual, se busca el consenso, pero siempre habrá una minoría que no esté de acuerdo. “Pero si somos democráticos tenemos que respaldar el consenso”, resaltó.

El Presidente afirmó que esa menor parte que está en desacuerdo no puede entrar en actitudes confortativas y destructivas, porque se convierten en un factor de desestabilización en el país.

ale/ybb

también te puede interesar