Nicaragua

Chef alemán se declara enamorado de Nicaragua

Tras recorrer más de 25 naciones, Jim Kolvenbach decidió construir un nuevo presente y conquistar sus propios sueños en la tierra Única y Original

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Jim, el chef alemán que viajó por el mundo y se enamoró de Nicaragua |

Redacción Central |

Aunque llegó por casualidad a Nicaragua, en 2004 el chef alemán Jim Kolvenbach decidió establecerse en nuestro país.

Vine a Nicaragua por primera vez en 2001, y me trajo la casualidad. Tenía muchas vacaciones, tenía muchas horas extras en mi trabajo, recuerda el artista de la cocina, que actualmente es propietario de “Asa2 en la carretera”, ubicado en el kilómetro 15.5 carretera Nueva a León.

Explica que ese año decidió a viajar por tierra con un amigo a la India, pasando por Turquía, Irán y Pakistán, pero el ataque terrorista a las Torres Gemelas les hizo cambiar de opinión.

Había buenas ofertas de vuelos, y decidimos ir a Honduras, que tiene lugares bonitos pero la gente es como muy deprimida. La cosa ahí no es tan segura. Cuando entramos a Nicaragua, en ese momento había mucha más pobreza que hoy, pero la gente vimos que te invitan a sus casas, no tienen miedo, son más abiertos, destaca.

Señaló que en su primer viaje a Nicaragua, durante los gobiernos neoliberales, vio mucha pobreza y un fallido sistema de educación.

En estos años hay más infraestructuras, sistemas de salud, hay menos pobreza extrema, y hay más crecimiento del PIB, reconoce el residente por más de treinta años en la ciudad alemana de Hamburgo.

En su primera visita al país recorrió León, ciudad de la cual recuerda los faroles amarrillos de la calle, la gente sentada en sus sillas mecedoras en los andenes de la ciudad; y muchos turistas caminando y recorriéndola en bicicleta.

A partir de entonces comencé a venir a Nicaragua, todos los años, tres meses o cuatro meses, seis meses. En 2004, decidí que me iba a quedar. Esa decisión fue así nomás. Tenía el pasaje de regreso y tenía empacada mi maleta, y de último momento dije: No!, no me voy. Mejor me quedo”. La vida me hizo quedarme aquí, afirma.

Reconoce que la seguridad y estabilidad económica han sido muy importantes para decidirse a vivir en Nicaragua y abrir un negocio.

Me movieron las ganas de vivir; aquí hay muchas cosas. Primero el clima, la gente, las condiciones que da el Estado. Si viajas tres horas, ya estás en la montaña, hay muchas cosas diferentes, y eso es maravilloso, resalta.

Señala que expresa sentir mucho aprecio por la Revolución Sandinista, con la que se siente conectado por siempre haber sido un joven inquieto y partidario de los movimientos de izquierda.

En Nicaragua hay una Revolución abierta a los extranjeros, con ese siempre espíritu internacionalista. Incluso mi cumpleaños es el Día de la Alegría (17 de Julio), y siempre salgo a celebrar con la gente. Me gusta ir a la Plaza los 19 de julio, y me vinculo mucho con ese sentimiento, indica.

Su primer trabajo en el país fue en la Casa de Cultura de León en un viejo bar restaurante llamado Culti-Bar. Posteriormente inauguró junto a su esposa nicaragüense “Asa2 en la carretera”, donde prepara deliciosos platos como hummus, ensaladas de calamar, caldo de cordero, brisket, costillitas de cerdo ahumadas y chorizos parrilleros.

Entre nuestras bebidas destaca la limonada con hierbabuena y jengibre; el zacate de limón, té verde y limón y jugo de naranja, y a las personas que vienen aquí, les encanta, afirma su esposa Ligia.

El restaurante promueve un estilo de vida saludable al ofrecer productos libres de pesticidas.

Tras recorrer más de 25 naciones, el alemán Jim Kolvenbach decidió construir un nuevo presente y conquistar sus propios sueños en la tierra Única y Original.
mem/ele

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