Nicaragua

Familias del cerro El Chipote viven una nueva realidad

Ya los habitantes de esa zona, donde el General Sandino estableció su cuartel, no sufren las penas de antaño y tienen acceso a los programas sociales impulsados por el Gobierno

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Las embarazadas de los rincones más alejados del municipio son atendidas |

Redacción Central |

A casi 83 años del tránsito a la inmortalidad del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, la zona donde instalase su cuartel, en lo más profundo del norte del país entre la vegetación del cerro El Chipote, es habitada en la actualidad por familias que han visto restituidos varios de sus derechos.

El cerro El Chipote, a 11 kilómetros del casco urbano de Quilalí, es un lugar de difícil acceso debido a la geografía local, sin embargo, llegar hasta allí ahora es posible gracias a las carreteras y caminos construidos en los nuevos tiempos.

Ya los habitantes del cerro no precisan de candiles para iluminarse y disfrutan de la energía eléctrica debido a los paneles solares instalados en las viviendas. Por otra parte, el temor de ser víctimas de persecuciones y de no poder labrar la tierra son pesadillas que quedaron en el pasado desde hace mucho.

Según Willis Morán, esa era la idea de Sandino, que hoy las familias fuesen libres y cultivaran la tierra para tener el sustento, mejorar la economía propia y la de la comunidad.

“Nosotros producimos café, frijoles, maíz; y ese era el sueño, que viviéramos libres y que tuviéramos la educación que hoy tenemos”, agregó Morán, quien dice sentirse orgulloso de habitar la tierra en la cual Sandino dirigió su lucha.

Mientras, Felipe de Jesús Morán, reconoció que es gracias al Gobierno Sandinista que en sitios como ese y en Nicaragua toda se retomaron los ideales del General de Hombres y Mujeres Libres.

Bajando el cerro, en el casco urbano de Quilalí, las familias también aplauden los programas sociales, entre ellos la casa materna que atiende de manera gratuita a embarazadas procedentes de los rincones más alejados del municipio.

“Me siento bien porque es un bien para nosotros y para nuestros bebés”, comentó Keyling Centeno, quien fue llevada al lugar para ser atendida durante su parto. Ayudar a traer al mundo una nueva vida es un proceso delicado, por lo que ese servicio es muy valorado por la comunidad.
mem/tgp

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