Nicaragua

Nicaragua y Japón, un apretón de manos de 25 años

Ambas naciones mantienen un constante intercambio entre estudiantes, jóvenes y niños en temas diversos como educación física, idiomas, música y actividades recreativas

Redacción Central |

Centenares de voluntarios han llegado a Nicaragua para conocer, enseñar y aprender en una sociedad con tradiciones y cultura diferentes durante los 25 años de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) en nuestro país.

Dos décadas y media de constante intercambio entre estudiantes, jóvenes y niños en temas diversos como educación física, idiomas, música y actividades recreativas.

Sin duda, la cooperación entre los dos países se ha fortalecido en los últimos años gracias a la intensa faena del Gobierno Sandinista, logrando un flujo superior de reciprocidad cultural en el marco del respeto, la solidaridad y la hermandad.

Uno de los ámbitos más desarrollados ha sido la educación, y la enseñanza del idioma ha devenido fuente de entendimiento. Ejemplo claro es la Srita. Nozomi Iga, quien se desempeña como profesora de japonés en el Centro de Idiomas de la Universidad Centroamericana (UCA) desde el 2014.

Gracias a su trabajo, ahora ese centro de estudios cuenta con cinco maestros de la materia e imparten clases a unos 100 estudiantes. “Los profesores tienen mucha pasión por la cultura japonesa y los estudiantes también”, expresó Nozomi.

Además, señaló que aunque en el país no se utiliza su lengua, hay muchos jóvenes que ambicionan aprenderlo. “Ellos me dicen que mi  cultura enseña disciplina, respeto y hospitalidad”, comentó.

Por su parte, Nobuko Yamazaki es voluntaria de JICA y trabaja como profesora en la Escuela Nacional de Música Luis Abraham Delgadillo. Desde el salón azul en el Palacio Nacional de la Cultura, enseña piano a decenas de nicaragüenses.

“Durante seis años he observado cómo están avanzando mis alumnos, que antes eran niños y ahora son jóvenes. Este trabajo me gusta. He podido compartir la música y eso a mí me encanta”, explicó Nobuko.

También como parte del intercambio entre ambas naciones, Takashi Hamabata es uno de los más noveles colaboradores del JICA y se desempeña en el área de animación de actividades juveniles en la Asociación de Formación Vocacional y Protagonismo Social Infantil “Los Miguelitos” de Masaya.

Takashi enseña a los niños el idioma inglés.”Aprenderlo es muy importante para su futuro y por eso ellos tienen mucha energía para aprender inglés”, recalcó el joven, quien se siente animado por la atención que prestan los pequeños.

Las historias son disímiles. En El Sauce, desde hace un año y dos meses, colabora en la ONG “El Porvenir” la joven Kotoko Shimazaki, tambièn de origen japonés.

“El Porvenir” es una organización sin fines de lucro, con presencia en Nicaragua desde 1999. Su financiamiento viene de donantes particulares, iglesias, fundaciones, organismos y universidades. Esta ONG desarrolla proyectos de agua potable, saneamiento, reforestación y educación.

Kotoko ha encontrado en el pueblo leonés la oportunidad de servir a la población más humilde interviniendo en proyectos como construcción de pozos, letrinas y aseo personal.

“Hablo de la importancia de lavarse las manos. Antes de ser enfermera yo tenía costumbre de lavarme las manos, pero ahora puedo enseñar a lavar las manos porque es algo muy importante para prevenir muchísimas enfermedades”.

“Nuestro trabajo es compartir la importancia de la higiene y siempre construir pozos, letrinas, estufas”, manifestó Kotoko.

Nicaragua y Japón han trabajado de la mano desde hace 25 años. A través de la Agencia de Cooperación Internacional, se ha logrado crear un fuerte hermanamiento, el cual genera resultados positivos. Ambos pueblos lo agradecen.
mem/jos

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