Nicaragua

Presidente-Comandante Daniel en la Conmemoración del Centenario del Tránsito a la Inmortalidad del Poeta Rubén Darío (05/02/2016) (Texto íntegro)

La Fuerza Espiritual de Rubén fue la que le permitió trascender más allá de Metapa, más allá de León; trascender en el Tiempo, trascender en el Universo, afirmó el Comandante Daniel

Redacción Central |

Palabras de Monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León

Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República; querida Primera Dama, Doña Rosario Murillo; querido Cardenal Miguel Obando y Bravo; estimadísimo Amigo, Señor Alcalde Róger Gurdián Vigil; Autoridades Militares, de la Policía; [email protected] [email protected] [email protected], es realmente emocionante el momento que nos toca vivir esta noche. Estamos a las Vísperas de aquel Día Doloroso, y Glorioso a la vez, como el Misterio Cristiano de la Pascua, de la muerte de Rubén Darío hace 100 años.

Aquella noche, y aquel día, 6 de Febrero de hace 100 años, se vivió aquí en León el acontecimiento que quedó grabado de tal manera en el Corazón de [email protected] leoneses y de [email protected] nicaragüenses que no ha podido ser olvidado, y que hoy nos toca a nosotros revivirlo de una manera fuerte.

Mi deseo es, esta noche, testimoniar de parte de la Iglesia la satisfacción de unirnos a los Festejos que el Gobierno de la República encabezado por Usted, Señor Presidente, y la Primera Dama. Las Autoridades Municipales han preparado junto con la Sociedad leonesa, la Intelectualidad del País, e Instituciones ligadas especialmente a la Cultura, para Conmemorar estas fechas.

Repito, la Iglesia se une gozosa a estos Festejos, y aportamos como en aquel día lo que es propio nuestro, nuestra Acción de Gracias a Dios por habernos dado a [email protected] nicaragüenses en Rubén Darío, un Personaje que nos honra y nos motiva para que trabajemos, efectivamente, para que Nicaragua, aunque Pequeña en Territorio, siga siendo Grande en Riqueza Espiritual, en Intelectualidad, en Cultura, y en Calor y Cariño Humanos.

Señor, Dios Nuestro, gracias por habernos dado la posibilidad de experimentar este Centenario de tu hijo Rubén Darío. Te pedimos por él, para que lo tengas en Tu Gloria.

Imploramos, por los Méritos de Tu Hijo Jesucristo, que así como compartió ya la Muerte de Jesús, goce también de la Resurrección y de la Gloria del Cielo. Gloria de la cual es un reflejo la Glorificación y el Honor que hoy le rendimos nosotros en esta Tierra.

Que Tu Espíritu Divino, Señor, bendiga y proteja a nuestro País, a nuestras Autoridades, y que el Manto Amoroso de la Virgen Santísima, Nuestra Madre Purísima, nos acompañe, nos fortalezca, y nos ayude, para que vivamos la experiencia que hoy nos toca vivir positivamente, con el Compromiso serio de aportar lo mejor que tenemos, por el Bien de nuestra Patria. Amén.

Palabras de Róger Gurdián Vigil, Alcalde de la Ciudad de León

Comandante Daniel Ortega Saavedra, Presidente de la República; Compañera Rosario Murillo Zambrana, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía; Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo; Monseñor César Bosco Vivas Robelo, Obispo de nuestra Diócesis; Estados Mayores del Ejército Nacional y de la Policía Nacional; Compañ[email protected], Familias aquí presentes.

Es un Gran Honor para León, Primera Capital de la Revolución, recibir esta histórica visita de nuestro Comandante Daniel y la Compañera Rosario, del Cardenal Miguel, de estas dos grandes Instituciones que son Pilar de la Seguridad Nacional, la Policía, el Ejército; de [email protected] [email protected] [email protected] aquí presentes de nuestro Glorioso Partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Estamos hoy recibiendo esta visita en el Marco de la Conmemoración del Centenario del Tránsito a la Inmortalidad de nuestro Insigne Poeta Rubén Darío. Con gran agrado acompañamos al Comandante Daniel y a la Compañera Rosario, a depositar esa Ofrenda Floral en la tumba de nuestro Inmortal Poeta, al pie de la columna del Apóstol San Pablo, y con un León Doliente que simboliza a nuestro Pueblo que ahora, al arribar a un siglo, en aquellas exequias fúnebres de 1916, le entregó su Cariño y su Amor a aquel hijo de esta Ciudad que había expresado que ella le había enseñado la Luz y el Bien.
Sigamos ese ejemplo de Rubén, para construir esta Nueva Unidad Latinoamericana y Caribeña, esa CELAC, para seguir Prosperando con Justicia, con Equidad, y en la construcción de esta Nicaragua, Cristiana, Socialista y Solidaria. Muchas gracias.

Palabras de Daniel

[email protected] nicaragüenses, Juventud nicaragüense, Familias nicaragüenses, gracias a Dios, que nos da el privilegio de estar aquí desde la Nicaragua Natal de Rubén, en esta bella e histórica Catedral de León, aquí, con dos Tesoros que nos ha mostrado Monseñor Bosco Vivas, rescatados por el Archivo Arquidiocesano: la Fe de Bautismo de Rubén, y el Testimonio, la Constancia del Tránsito a la Inmortalidad de Rubén. Dos Documentos Históricos.

En esta noche del 5 de Febrero de este Año 2016, en Vísperas del 6 de Febrero, aquí acompañando a Rubén, junto a ese hermoso León que lo guarda, y ahí con la Banda Presidencial que venimos a colocar ante Rubén después de la Victoria del Pueblo en el 2007… 2006, 2007, ya con la Banda después del 10 de Enero.

En este sitio que visitamos también con ese Hermano Latinoamericano y Caribeño, el Comandante Hugo Chávez… lo recordaba también Monseñor Bosco Vivas. Aquí estuvimos también con el Comandante Hugo Chávez cuando visitamos León y estuvimos en la Plaza de Sutiaba, entonces visitamos a Rubén.

Aquí, acompañados de Su Eminencia el Cardenal Miguel que recién, gracias a Dios en estos días, ha llegado a sus 90 Años de Vida dedicada a la Paz y a la Reconciliación.
La Paz por la que clamaba Rubén en su paso de tránsito allá en los Estados Unidos, allá en Nueva York, y decía: “Yo voy gritando pace, pace, pace. Así clamaba el italiano. Así voy gritando yo ahora. Alma en el Alma, Mano en la Mano. A los Países de la Aurora”. Y ese grito sigue siendo un grito que hoy más que nunca reclama la Humanidad.

Aquí, con la Compañera Rosario; con el Compañero Alcalde de esta Primera Capital de la Revolución, León; con los Mandos del Ejército de Nicaragua, [email protected] que trabajan por la Defensa de la Soberanía y la Unidad de nuestro Pueblo, de nuestra Nación; por la Paz.

Y el General Julio César Avilés al frente de su Estado Mayor. Y los Mandos de la Policía, y la Comisionada General Aminta Granera al Mando de su Estado Mayor. Estados Mayores para luchar por la Paz como lo clamó Rubén entonces. La Paz que continúa hoy más que nunca amenazada, en primer lugar, por el armamento atómico.

En estos días recibimos al Presidente de la Organización Mundial que tiene que ver con lo que es el desarrollo, el desarrollo para la Paz de la Energía Atómica. Y precisamente como tiene que ver con el desarrollo para la Paz, tiene que ver con lo que son los desarrollos para la guerra que no han cesado en nuestro Planeta, de la Energía Atómica.

Y le decía que, hoy más que nunca Nicaragua está comprometida en la Lucha por esa Paz, por la que clamaba Rubén, en nuestro Planeta, cuya principal amenaza es la existencia de los arsenales atómicos; arsenales que han crecido desde finales de la II Guerra Mundial cuando en un acto de terrorismo se utilizó, y se ha utilizado por primera vez, y por única vez, el armamento atómico en contra de dos Pueblos, los Pueblos de Hiroshima y Nagasaki, de destrucción, muerte, dolor, como decía Rubén. Más de 250,000 muertos de un solo golpe en esos bombardeos… ¡actos de terrorismo! ¡Crímenes de Lesa Humanidad!

Y yo le decía al Presidente de la Comisión Internacional, que nosotros somos firmantes del Tratado de Tlatelolco, y que en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños también Declaramos a toda nuestra Región, Zona de Paz. Y que es cierto, hablábamos de los riesgos que existen de que se produzcan accidentes, o bien que se tomen nuevamente decisiones de utilizar el armamento atómico; porque la Agenda de la Comunidad Internacional, y sobre todo de los Países en Vías de Desarrollo nos ha tenido prestando mucha atención al tema del Calentamiento Global.

Y recientemente se llevó a cabo la Reunión de París, donde se firmó un Acuerdo que Nicaragua lógicamente no podía firmar… ¡Nicaragua no firmó ese Acuerdo! Quedó constancia, quedó claro, y se razonó, se fundamentó por qué Nicaragua no firmaba ese Acuerdo.

Sencillamente, porque las metas que allí se trazaron son una gran mentira, porque esas metas quedan simplemente para ratificar que se sigue imponiendo, y se siguen imponiendo los intereses de los Países que establecen la Agenda también, y con su práctica han destruido y siguen destruyendo el Planeta, y siguen envenenando el Planeta.

Y donde ya cuando se habla de que no hay que rebasar en 2 grados el Calentamiento Global, ya en nuestros Países y sobre todo en esta cintura de la América Inmortal como la llamó Neruda, que es la Región Centroamericana, y en todas las Islas del Caribe ya se sienten los daños, los embates del Calentamiento Global donde la temperatura va más allá de los 2 grados.

Y mientras tanto, se dan estos debates, se asumen estos compromisos, mientras el Planeta entero está expuesto al exterminio total en cuestión de segundos. ¿Por qué? Porque el armamento atómico que está en los arsenales de los Países que tienen armamento atómico, que es a la vez un elemento que provoca a que otros Países también quieran tener armamento atómico y quieran hacer pruebas atómicas, todos ellos hechos condenables, lógicamente, porque nosotros no compartimos, bajo ningún punto de vista, que se inviertan recursos para la muerte, en el armamento atómico.

Y hay tantas bombas nucleares en el Planeta, tantas ojivas nucleares, tanto armamento atómico, tanto veneno radiactivo acumulado en los almacenes de la muerte de los Países Desarrollados que son los poseedores de ese armamento atómico, hay tanto veneno acumulado ahí, suficiente como para destruir mil veces al Planeta.

Yo diría, es cierto, hay que luchar contra el Calentamiento Global, pero para poder dar esa batalla contra el Calentamiento Global, el Planeta demanda de un mínimo de Seguridad, y el mínimo de Seguridad es hacer que desaparezca el armamento atómico del Planeta. Y tendríamos seguridad [email protected], podríamos hablar de Paz [email protected]

Porque, ¿cómo se puede hablar de Paz con armas atómicas resguardadas por las Potencias? Simplemente ahí está la amenaza de la muerte, y una amenaza de muerte que exterminaría totalmente a la población de nuestro Planeta.

Son realidades que vivimos en este Mundo y que nos llevan a aferrarnos a la Fuerza Espiritual de Rubén. Porque esa Fuerza Espiritual de Rubén fue la que le permitió trascender más allá de Metapa, más allá de León; trascender en el Tiempo, trascender en el Universo. Y, en el Alma de Rubén estaba ahí bien marcado, su Amor por la Paz, su Amor por la Vida, y su Amor por la Dignidad.

Aquella conversación, aquel Poema de Rubén donde están conversando el toro que va al redondel, que va al coso, y el buey, que no va al coso, el buey que está ahí tranquilo. Y están conversando, y el toro se queja porque va a la muerte, sabe cuándo se abren las puertas del coso y él va y lo esperan ahí los toreros, lo embanderillan primero, lo aguijonean; y luego, al final viene la muerte del toro.

Y el toro dará la pelea, pero el toro está, y con toda razón, reflexionando sobre la muerte, y diciéndole al buey que su situación es terrible porque va a la muerte.

Suerte la tuya buey, le dice, claro en las palabras bellas de Rubén, mágicas de Rubén… Suerte la tuya buey, que estás tranquilo, nadie te va a lanzar a la muerte. Y le dice el toro al buey cuando el buey le responde: ¿Y qué es más terrible que la muerte? Efectivamente, ¿qué es más terrible que la muerte? Entonces le dice el buey: ¡La impotencia, la impotencia!

Y los que tienen el armamento atómico, y los que envenenan el Planeta quieren tener a nuestros Pueblos impotentes… ¡más terrible que la muerte!

Hoy más que nunca necesitamos de esa Fuerza Espiritual, de esa Fortaleza Espiritual de Rubén… Fuego de nuestros Volcanes, Fuego de nuestras Raíces Indígenas, Fuego de la Identidad que se fue forjando entre las raíces del Pueblo español y de los Pueblos Indígenas. Él bien lo decía.

[email protected] [email protected] nicaragüenses, queridas Familias nicaragüenses, esta noche del 5 de Febrero del Año 2016, en Vísperas del Tránsito a la Inmortalidad de Rubén, de su Centenario de ese Tránsito a la Inmortalidad, no le decimos a Rubén, sino que simplemente Rubén lo sabe, que está en [email protected] y cada [email protected] de [email protected] nicaragüenses, unos conociéndolo más, otros conociéndolo nada más de referencia.

Quizás habrán nicaragüenses que no han leído siquiera un libro de Rubén, pero habrán escuchado alguna vez un Poema de Rubén, y saben lo que significa Rubén, la Potencia que tiene Rubén, la Fuerza y el Orgullo que nos da a [email protected] [email protected] nicaragüenses. Porque Rubén nos heredó a [email protected] nicaragüenses, a [email protected], a [email protected] nos heredó esa inmensa Fortuna, que es la Fortuna de la Dignidad; el Honor de poder decir: “Rubén nació aquí, en un rinconcito allí en Metapa”.

Rubén llegó después a León, y aquí se bautizó, aquí creció… Y luego, Rubén voló. Voló por todo nuestro Planeta, y sigue volando, y seguirá volando en la Conciencia, en el Alma de todos nuestros Pueblos.

Buenas noches, [email protected] [email protected] nicaragüenses, buenas noches, queridas Familias nicaragüenses.
ros/ros

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