Nicaragua

Carlos Fonseca Amador: hombre de su época y de su pueblo

En tiempos de guerrilla fue guerrillero, capaz de desplegar su capacidad intelectual en función de la liberación de Nicaragua

Carlos Fonseca Amador
Comandante Carlos Fonseca Amador |

Félix Rodríguez |

En numerosas ocasiones la genialidad no basta, muchos genios se adelantan o se retrasan. Preferible es ser un hombre de su época y de su pueblo como lo fue el Comandante Carlos Fonseca Amador.

Creció con preocupaciones políticas en su natal Matagalpa, que lo impulsaron a la búsqueda de mecanismos que modificaran el orden imperante establecido por los Somoza a favor de algunas familias acaudaladas y de los centros de poder mundiales.

Estudiante aplicado y ávido lector, Carlos transitó sus enseñanzas primaria y secundaria hasta matricular economía y posteriormente derecho. Los años de Instituto y de Universidad lo consagraron en la lucha cívica, pero las dictaduras son reacias a las palabras.

Por ello, en tiempos de guerrilla fue guerrillero, capaz de desplegar su capacidad intelectual para conseguir la unidad de las fuerzas revolucionarias en función de la liberación de Nicaragua.

No pudo ser otro el camino escogido que la lucha popular revolucionaria, cuando casi toda América Latina era un hervidero de rebeldía inspirada en la Revolución cubana.

Todavía en los años 60 del siglo pasado ningún movimiento social se había impuesto mediante los mecanismos electorales burgueses implantados en la República.

La convicción de la lucha armada para solucionar los problemas de su Nicaragua amada nació antes que la Unidad Popular, con Salvador Allende al frente, se impusiera en los comicios chilenos el 4 de septiembre de 1970.

Incluso para muchos revolucionarios el desenlace de aquel gobierno, derrocado por un golpe militar, justificaba y daba como única posibilidad del triunfo la vía de las armas. Muy lejos estaba la región de los triunfos mediante procesos electorales de Hugo Chávez (Venezuela, 1998) y de Evo Morales y Rafael Correa, ya entrado el siglo XXI.

Pero juzgar el pasado con la ventaja del presente, es por lo menos cuestionable.

El propio Fonseca Amador expresó en julio de 1964, ante el juez, que estudió por un tiempo más o menos largo, en forma minuciosa, la experiencia del movimiento revolucionario de Nicaragua. Así como las luchas revolucionarias de otros pueblos.

Inspiración lógica, por supuesto, fue la del General de Hombres y Mujeres Libres Augusto César Sandino. No por gusto propuso en 1961 que la estructura armada del movimiento que junto a otros compañeros organizaba se nombrara Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Llegamos a la conclusión de que la tarea inmediata de nosotros no podía ser otra que emprender la lucha armada contra el gobierno. Entonces resolvimos preparar los pasos para convertir hechos en realidad, explicó Carlos en el tribunal el 9 de julio de 1964, tras ser detenido el 29 de junio anterior cuando entró clandestinamente por segunda vez al país, desde Honduras.

Después de deportaciones, otras entradas ilegales y la vida en el exilio, incluidos cinco años en Cuba, Carlos Fonseca Amador regresó a Nicaragua en 1975. Redactó entonces Síntesis de algunos problemas actuales.

Sin sustraerse de los problemas para conseguir la unidad se integró a la guerrilla rural, donde escribió Notas sobre la montaña y Notas sobre algunos problemas de hoy, ambos en octubre de 1976.

Camino a una reunión con otros compañeros del FSLN, cayó herido en las piernas el 7 de noviembre de 1976, en la región de Zinica. Quedó inmovilizado y algunos testigos oculares dijeron que en la madrugada del día siguiente, el 8 de noviembre, fue asesinado.

Inspiración para la juventud

Su muerte sobrevino menos de tres años antes del triunfo popular, el 19 de julio de 1979, por el que sacrificó su existencia.

“¡Cuánto orgullo, cuánta alegría, estoy seguro siente Carlos! Porque Carlos vive en el Corazón del Pueblo nicaragüense, y sobre todo, vive en la Juventud nicaragüense. Y cuánto orgullo, les decía, tiene Carlos en estos momentos en el que ve multiplicado su Ejemplo, cuando, con todas las Tareas que desarrolla la Juventud, con ese Espíritu Cristiano, Socialista y Solidario, no ha hecho más que tomar el Ejemplo de Carlos, tomar las Palabras de Carlos; recoger la carabina de Carlos, (…)  estamos construyendo una Nicaragua en Paz, Estabilidad, en Homenaje a nuestros Héroes y nuestros Mártires, y en Homenaje al noble Pueblo nicaragüense”, señaló el Presidente Comandante Daniel Ortega durante el homenaje por el aniversario del nacimiento de este Héroe Nacional hace 78 años, el 23 de junio de 1936.

Carlos entregó su vida para que Nicaragua pudiese, para que este Pueblo pudiese aspirar a la Paz, a la Estabilidad, a la Seguridad, y al Bienestar para todas las Familias nicaragüenses, añadió el Comandante Daniel.

“Le decimos al Comandante Carlos Fonseca, con esta Juventud comprometida y en Rutas de Prosperidad, que vamos adelante, trabajando duro para realizar los Sueños de los Héroes, de los Mártires… sus Sueños, y los Sueños, y los Derechos de todas las familias nicaragüenses”, expresó la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, después de la ceremonia en junio pasado en honor al natalicio del que póstumamente recibió el título de Comandante en Jefe de la Revolución Popular Sandinista.

Para Tomás Borge, su amigo desde la época de escolares, Fonseca Amador fue un hombre que siempre supo hacernos compartir, aún en los momentos más difíciles, su fe inquebrantable en el triunfo.

De él aprendimos que todo revolucionario debe ser profundamente humano, él fue el ejemplo de la entrega total, sin condiciones, a la causa del pueblo, a la causa de la Revolución, subrayó Tomás.

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