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Los republicanos consiguen el control del Congreso de Estados Unidos

Duro revés para Obama que tendrá que gobernar con mayores tensiones

Congreso de Estados Unidos
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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Los republicanos consiguieron el control de las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos, lo que representa un duro revés para el presidente Barak Obama, quien tendrá que gobernar sus dos últimos años con grandes tensiones.

Estas elecciones, en las que se renovaban los 435 escaños de Cámara de Representantes y un tercio del Senado, compuesto por 100 senadores, estuvieron marcadas por el descontento con el presidente Obama, quien ha invitado a los líderes de ambas cámaras a un encuentro en la Casa Blanca este viernes.

Esta es la primera vez desde 2006 que los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso.

Cuando Obama inauguró su presidencia en 2009, el Senado y la Cámara de Representantes eran demócratas.

En 2010 los republicanos asestaron un duro golpe a su Presidencia arrebatándole la Cámara Baja, este 4 de noviembre  consumaron su avance para tomar el control absoluto del Congreso.

Pero también la elección de los gobernadores dejó sinsabor en las filas demócratas, pues los republicanos incrementaron el control sobre 33 de los 50 estados.

Según encuestas a pie de urna divulgadas por varios medios, ocho de cada diez estadounidenses que acudieron a votar el miércoles se mostraron insatisfechos con la labor del actual Congreso, y la mayoría desaprueba la gestión del presidente Obama.

El presidente, persona non grata para muchos de los candidatos de su partido, el demócrata, quedó en una especie de cuarentena, recluido en la Casa Blanca junto a un equipo reducido de colaboradores cada vez más cuestionados.

A Obama le quedan ahora dos años en la Casa Blanca con un Congreso totalmente controlado por los republicanos en el que le será muy difícil sacar adelante sus grandes promesas aún por materializar: la reforma migratoria, el cierre del penal de Guantánamo o el aumento del salario mínimo.

Los analistas especulan que una de las primeras medidas de Obama tras estas elecciones de mitad de mandato presidencial, podría ser el anuncio de una remodelación de su equipo para afrontar su último período en la Casa Blanca, en los que intentará alejarse de la imagen de presidente sin capacidad de influencia ni persuasión.

Ahora el curso se reinicia con una agenda nutrida para Obama y el nuevo Congreso: desde las negociaciones para frenar el programa nuclear con Irán hasta una reforma del sistema migratorio con la que a Obama le gustaría rubricar su legado.

El margen de maniobra es estrecho, pues si desde enero de 2011, cuando el Partido Republicano se convirtió en el grupo mayoritario de la Cámara de Representantes, ninguna ley de calado se ha aprobado en EE UU., ahora con el mando sobre las dos cámaras poco se puede esperar.

Pero los entendidos y constitucionalistas expresan que existen resquicios para que el presidente gobierne.

“Puede hacer cosas por su cuenta,  usar los poderes ejecutivos, el poder de la presidencia”, expresó  Julian Zelizer, historiador en la Universidad de Princeton, investigador en el laboratorio de ideas New America y autor de varios libros sobre la presidencia.

Zelizer se refiere al recurso a decretos presidenciales, que no requieren la aprobación del Congreso. ¿El problema? Abren el flanco a las críticas por abuso de poder. “Es controvertido y no se prolongarán necesariamente más allá de su presidencial”, explica el historiador. Su sucesor puede revocarlos.

Un ámbito en el que históricamente los presidentes han ejercido su influencia al final de su mandato es la política internacional. Mediante el sistema de división de poderes, la Constitución de EE UU deja maniatado al jefe de Estado en cuestiones internas, pero su influencia es mayor en el exterior: él es el comandante en jefe.

Sin embargo, la demografía sigue siendo favorable a  los demócratas de cara a 2016, aunque los resultados de la noche del martes lanzan una contundente señal de alarma al Partido Demócrata, con el reto de frenar lo que los principales diarios estadounidenses ya bautizan como la “ola republicana”.

Para el profesor Zelizer, otra de las cosas que Obama puede hacer por su cuenta “es usar el poder del púlpito”. Es decir, su talento oratorio y persuasivo.

“Puede exponer cuál es problema con el Partido Republicano y por qué el Partido Demócrata es bueno. Y puede crear condiciones favorables para las próximas elecciones presidenciales”.

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