Nicaragua

Popularidad de Obama sigue en picada

A una semana de las elecciones legislativas en Estados Unidos, se aprecia como posible la victoria republicana por el control del Senado

Barak Obama
Barak Obama |

Redacción Central |

El presidente Barak Obama sigue cosechando perdidas de popularidad a una semana de que se celebren las elecciones legislativas en Estados Unidos y una última encuesta revela que más de dos tercios de los ciudadanos  (68 por ciento) se muestra enfado con la dirección que lleva el país.

El entusiasmo de los electores se plantea como elemento clave en las legislativas del próximo 4 de noviembre, en las que se renovará un tercio del Senado y los 435 escaños de la Cámara de Representantes.

Los analista prevén que la batalla se centre en el Senado, actualmente controlado por los demócratas, y donde los republicanos parecen contar con posibilidades de obtener la mayoría.

La baja popularidad de Obama  ha hecho que los candidatos demócratas no quieran al presidente en sus eventos de campaña y apenas lo mencionen en sus promesas electorales.

En contraste, el presidente y sus acciones de gobierno están en casi todos los discursos de los candidatos republicanos. No hay un solo candidato que no culpe a Obama de los problemas que enfrenta Estados Unidos.

Las predicciones electorales apuntan a que hay grandes probabilidades de que los republicanos se hagan del control de la Cámara de Senadores, que no tienen desde el 2006.

Si ganan los republicanos,  a partir de enero la confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo se ahondaría y obligaría al presidente Obama a gobernar durante los dos últimos años de su presidencia usando el poder de los decretos presidenciales.

Esos dos años podrían ser de un presidente que administra solo cientos de miles de burócratas que trabajan en las 15 secretarías de la rama ejecutiva y de las agencias gubernamentales, pero fuera de eso, todas las demás decisiones y propuestas que tuviesen que pasar por el Congreso serían virtualmente nulas.

Estudiosos del Poder Ejecutivo estadounidense señalan, sin embargo,  que los gobiernos divididos cuando el Congreso es dominado por un partido político y el Ejecutivo por el otro partido, sacan lo mejor de un presidente, ya que lo obligan a negociar más, a convencer más al electorado.

también te puede interesar