Nicaragua

Aire festivo recorre Masaya en víspera de Los Agüizotes

Los festejos son en honor de San Jerónimo, Patrono de la ciudad

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Un aire de fiesta recorre Masaya que se preparada para festejar, como cada año, el desfile de los espantos tradicionales que se han dado cita para el último viernes de octubre, quienes en medio de los sustos y gritos de la población recorrerán las calles en la procesión de los Agüizotes.

En esta festividad que forma parte de nuestro patrimonio cultural podremos ver desfilar -ataviados con máscaras y disfraces de gran realismo- a muchas figuras de nuestra literatura fantástica como la llorona, la cegua, el padre sin cabeza y la bruja, entre otros.

Durante el festival de los Agüizotes, los pobladores de Masaya acostumbran a bailar una danza con el mismo nombre al compás de la música de los chicheros, en honor de San Jerónimo, el Patrono de la ciudad.

La procesión se originó en el pueblo de Monimbó, cuando miembros de la cofradía del Torovenado se percataron de la similitud  en los personajes de las danzas y decidieron sacar esos personajes para que desfilaran en una procesión, señaló don  Silvio Ortega Centeno, miembro del Consejo de Ancianos de la Cofradía del Torovenado.

Afirmó que por acuerdo de ese Consejo pueblo se estableció la procesión de Los Aguizotes el último viernes de octubre, y dos días después, o sea, el último domingo de octubre, la procesión de Torovenado.

Al terminar esa procesión, San Jerónimo es colocado nuevamente en su nicho, lo que indica el cierre de las actividades en su honor, pero no de los festejos que continúan con otras danzas y costumbres de los masayas.

Sobre la significación histórica de este festival, el padre Miguel D’Escoto dijo que en el acervo cultural de todos los pueblos hay episodios imaginarios de  pánico, de terror, que es una forma de manifestar de algún modo el miedo que lo hace sufrir.

Eso significa la danza del Torovenado; por un lado el toro es la representación de la opresión y el imperio, en cambio el venado encarna las ansias de liberación, la astucia del pueblo, destacó  D’Escoto.

Los pobladores de Masaya, particularmente los de la comunidad indígena de Monimbó iniciaron los festejos que preceden el desfile de Los Agüizotes llevando en sus manos un candil o una vela para realizar la tradicional Vela del Candil.

Centenares de pobladores marcharon junto a la Cofradía del Gran Torovenado del Pueblo por las calles de la comunidad, para hacer el recorrido con las estaciones en casa del mayordomo y de los organizadores donde se exhiben las máscaras y los trajes que se vestirán la noche del viernes.

Como cada año, Masaya, la cuna del folclore nicaragüense se convierte en el escenario de la procesión de los Agüizotes, un evento importante a través del cual rescatamos nuestra cultura y tradiciones, así como los mitos que antiguamente nos causaban terror.

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