Nicaragua

Nicaragua, los herederos de Miskut

El cacique procuró a sus descendientes un nombre y un hogar

Familia Misquita
Familia Misquita | Wikipedia

Aurora Rondón |

Los miskitos, uno de los pueblos originarios que conforman la población nicaragüense son descendientes de Miskut, un héroe de esa antigua cultura que les legó el nombre y les dio un hogar.

La denominación de miskitus la recibió esa comunidad indígena de los conquistadores europeos, al cometer una incorrección gramatical, cuando se referían al cacique del grupo con la voz miskit- u, que significa “la gente” de, “la casa” de Miskut.

Alrededor del año 1 000 d.C., Miskut encabezó una migración de ese pueblo desde un lugar no precisado hasta la zona de la desembocadura del río Coco y la laguna de Cabo Gracias a Dios, en un punto que llamaron Sitawala.

De aquí el cacique distribuyó a sus descendientes en un territorio conocido como la Mosquitia, que abarca la parte sur oriental de Honduras y el noreste de Nicaragua, y continuó la extensión de sus dominios por toda la franja caribeña hasta Panamá.

Los miskitos conforman un pueblo acuático por excelencia cuya vida es inseparable del  agua -dulce o salada- una realidad que muestran más de 300 comunidades, ubicadas en forma estratégica junto al agua, que les provee todos  los recursos para vivir.

Esta comunidad indígena constituye la mayor población en Nicaragua con 120 mil habitantes aproximadamente, también es el grupo mayoritario en la vecina Honduras, al estar conformado por más de 30 mil pobladores.

Llegada y asentamiento

Los miskitos arribaron a la zona que ocupan en la actualidad, en la costa del Caribe de Honduras y Nicaragua hacia el siglo XVII, cuando fueron desplazados desde más al norte por otros pueblos.

De acuerdo con los investigadores, las migraciones mesoamericanas debido a la crisis de los imperios preaztecas del centro y sur de México presionaron a los pueblos MISUMALPAS, conformados por miskitos, sumos y matagalpas, que se habían asentado allí, mucho tiempo atrás.

La llegada de mesoamericanos al Pacífico de Nicaragua se inició en el 1 200 d.C., con varias migraciones desde el sur de México; el arribo de los miskitos al Caribe, es producto del mismo fenómeno mesoamericano de expansión, en su dimensión caribeña.

En la época de la Conquista, los miskitos derrotaron a los colonizadores de España, pero se aliaron con los británicos, que crearon el Reino de la Mosquitia y le dieron  rango de Protectorado, un régimen encabezado por reyes de esa etnia, vigente entre 1839-1860.

Con el tiempo, Inglaterra perdió interés en la zona y tanto el Estado de Nicaragua como el de Honduras negociaron a través de Tratados, la incorporación del territorio de la Mosquitia a sus soberanías nacionales, Honduras en 1860 y Nicaragua en 1905.

Se estableció legal e institucionalmente el régimen de autonomía tanto en la Región del Atlántico Norte (RAAN), como Sur (RAAS), un derecho que fue reconocido oficialmente a partir de 1987 en la legislación nicaragüense, para los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de la Costa Atlántica.

En Nicaragua, Bilwi es el principal centro indígena miskito, con una población urbana de más de 25 000 habitantes, es la ciudad cabecera de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), donde gran parte de los pobladores habla tres idiomas.

La mayoría poblacional de ese pueblo originario en esas regiones propicia que tenga el control de los gobiernos locales, en los municipios de Prinzapolka, Waspam y Puerto Cabezas.

Mitos y realidades

La cultura miskita tradicional es muy rica en música, que las comunidades utilizan en sus danzas durante las celebraciones, también se destaca la cultura lírica ligada al agua y el amor y los conocimientos científicos que aplican a la vida y el trabajo.

Los miskitos poseen uno de los ecosistemas más ricos y limpios del mundo, constituido por una plataforma submarina de 39 mil kilómetros cuadrados, en la que pescan tiburones y langostas, capturan ostiones y almejas, y tradicionalmente, cazan tortugas y también al manatí.

La relación estrecha de ese pueblo con el agua se expresa con amplitud en sus mitos y leyendas, uno de los cuales explica el origen del Wangki, que en idioma miskito es el río Coco y el surgimiento de  los bosques de pinos, que ellos consideran una herencia.

En tiempos antiguos vivía en la Mosquitia con su hijo, el espíritu subterráneo Niki Niki, el joven se perdió, el padre  llorando fue a buscarlo, mientras iba regando las semillas de flor de pino con las que lo alimentaba, para que el aroma de la planta lo hiciera volver.

El joven no regresó nunca, pero las lágrimas del padre desde Awasbila hasta la orilla de la playa del mar Caribe inundaron el cauce que habían abierto con sus pasos en la tierra donde se formó el río e hicieron germinar las semillas de las que surgieron los pinares.

Durante décadas, el pueblo miskito elaboró recursos de sobrevivencia que lo ayudaron a desarrollar las artes, las tecnologías y otros conocimientos, entre los cuales destaca el astronómico.

Ellos llamaban Kati al ciclo lunar, donde la luna era el principal personaje, tenía que ver con el transcurso del tiempo, y para medirlo, crearon un calendario solar de 13 meses parecido al que conocemos hoy.

Según el etnólogo Edward Conzemius, el recurso les permitía conocer el universo y distinguir los ciclos reproductivos de animales y plantas, también el comportamiento de los vientos, las mareas, las corrientes marinas y el mejor tiempo para cosechar.

Con sus conocimientos, este pueblo originario creó un instrumento de medición llamado Pyu que usaba para computar el tiempo o para expresar cantidades. Según  estudiosos de esa cultura, era similar al Quipu de los pueblos andinos.

Con la llegada de las autoridades sandinistas al poder, los miskitos tienen derechos a la educación, a la salud con atención y vacunas gratis, pero ellos siguen cultivando plantas medicinales en sus jardines, para no olvidar sus conocimientos de  la farmacopea.

Algunas casas de la comunidad hierven el agua, otras emplean un método particular de purificación –heredado de sus antepasados-  que consiste en introducir en el recipiente donde se almacena el líquido, una “piedra de rayo”.

Esa agua la utilizan para preparar bebidas fermentadas como la chicha de maíz, de yuca y coco, así como las tradicionales bebidas agrias llamadas Buña, de yuca, batata, pijibay y ñame.

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