Julio Iglesias previo a su concierto en Nicaragua

El afamado cantante español Julio Iglesias ofrecerá un concierto en Nicaragua, un país que tenía deseos de conocer, donde aprecian su obra.

Julio-Iglesias
Julio Iglesias

La presencia de Julio Iglesias en Nicaragua es una ocasión para saber del artista español que se presenta en una gira por numerosos países de varios continentes y que se afrontará a diversos públicos, por espacios de dos horas en cada uno, con sus 70 años de edad y que requieren de una disciplina individual y exigencias profesionales que se imponen en estas circunstancias.

En  una entrevista realizada en Miami, Estados Unidos, se pudo percibir que el afamado Julio Iglesias pertenece a la estirpe de artistas que hacen de su entrega un arte exigente, sin desmayo, con un ritmo de trabajo que asombra y que causa la impresión de tener tiempo para todo, aunque nadie sabe cómo lo consigue.

Julio Iglesias posee a sus 70 años un excedente vital casi temerario, infatigable, que a pesar de sus más de 300 millones de discos vendidos y el viaje infinito de país en país cantando son muestra de un talento que da siempre en la diana y una fuerza de seducción y de voluntad que nunca le han dejado, tanto en jóvenes como los que tienen años para peinar canas o pocos pelos.

Los medios de difusión de muchos países iberoamericanos coinciden en que Julio Iglesias ha cautivado a público de diversas generaciones de todo el mundo, con un timbre seductor, que ha logrado a través de los años de bohemia, amores plenitud de experiencias y el convencimiento de que la felicidad es un producto de fabricación casera.

El próximo 22 de febrero el cantante español más universal se encontrará con el público de Miami en el American Airlines Arena y otras ciudades de Florida, así como en los estados de California, Arizona, Nuevo México, Nueva Jersey, Texas y Nevada. El 24 de abril cantará en el Carnegie Hall de Nueva York.

Una gira de conciertos que le llevará también por Latinoamérica, donde se presentará en México, Panamá y Nicaragua, donde muchos pobladores siguen sus canciones y sus últimas grabaciones. Después continuará por Europa, con actuaciones, entre otros países, en España, Inglaterra, Francia, Holanda, Suecia e Irlanda del Norte.

Son más de 80 conciertos, sobre lo cual precisó que lo bueno no es la cantidad de actuaciones, sino que tiene ganas de hacerlos, porque si no cantara se moriría física y psíquicamente, porque el cantar le da la alegría de saber que está vivo.

Señaló que a los 70 años salir a un escenario no es tan fácil, porque son al menos dos horas de concierto donde hay una grandísima intensidad y está solo en el escenario, porque se entrega pasión y emoción, a la vez que da toda tu vida ahí.

Refiriéndose a su entrega a esta labor, señaló que es total y absolutamente disciplinado hasta el masoquismo, porque su disciplina está hecha de hierro, es severo, un estoico con su deber.

Julio Iglesias reconoció que nunca esconde que el éxito forma parte integral del tejido de su vida, frente a los que creen que es un espejismo al que no hay que prestar atención, pero que ese triunfo es producto del sacrificio personal.

Ese éxito es una maravilla, porque le permite tener luces en los ojos, porque es un éxito que tiene el sacrificio al lado, un éxito honrado, afirma Julio Iglesias, quien recibió en abril de 2013 el trofeo Guinness Récords al artista latino que más discos ha vendido en el mundo.