Nicaragua

Llaman a detener deforestación sin piedad en Reserva de Biosfera Bosawás

Líderes indígenas llamaron a cesar la deforestación de esa región para evitar males mayores, incluso irreversibles, que alcanza ya 150 mil hectáreas de bosque

Redacción Central |


Líderes indígenas llamaron a cesar la deforestación de esa región para evitar males mayores, incluso irreversibles, que alcanza ya 150 mil hectáreas de bosque

Líderes indígenas de los nueve territorios Mayangnas ubicados en la Reserva de Biosfera Bosawás llamaron a detener la deforestación sin piedad que se realiza en esa región, la cual alcanza 150 mil hectáreas de bosques, porque provocarán daños irreversibles, así como serias afectaciones al medio ambiente y la estabilidad natural de esa zona.

Con ese objetivo acordaron declarar en estado de emergencia esos territorios, como una medida ante el despale sin piedad de la zona boscosa, que lleva a un estado crítico el patrimonio natural, apuntó el presidente de la nación mayagna, Aricio Genaro.

El líder indígena apuntó que las autoridades mayangnas expresaron su preocupación a homólogos de Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, situación que puede agravarse si no se toman medidas de inmediato y caer en daños irreversible en pocos años.

Genaro expresó a la prensa que declararon emergencia en los nueve territorios, porque la destrucción del bosque ha sido sin piedad y que es necesario el saneamiento de los territorios afectados para poder encontrar una salida al problema creado por la deforestación.

Entre los aspectos más preocupantes señaló el incremento desde 2009 de la presencia de colonos en esos territorios, calculándose que se encuentra asentadas unas 106 familias, con un total de 630 personas, las cuales han arrasado unas 15 mil hectáreas.

Los indígenas mayagna sauni-bu estiman aproximadamente la presencia de 85 familias invasoras, con una población de 550 personas, quienes han destruido unas 20 mil hectáreas de bosque.

Así ocurre en otras áreas dentro de la Reserva de Biosfera Bosawás, donde los distintos grupos tienen su denuncia, como es en el territorio mayagna Sauni Bas, donde se calcula la existencia de unas 327 familias mestizas, que suman mil 800 personas. En este lugar se calcula que el daño del bosque alcanza 30 mil hectáreas, en las que el despale tuvo como objetivo crear áreas para la siembra y cría de ganado.

Los líderes indígenas consideran que el número de familias que deberían ser desalojadas ante un inminente proceso de saneamiento de las comunidades mayagnas, suman más de dos mil 500, las cuales tienen una población ascendente a unas 11 mil 480 personas, muchas de ellas procedentes de los municipios de Siuna, Waslala, Río Blanco, Rosita, Paiwas, Matagalpa, Mulukukú, Estelí, Boaco, Chontales y La Cruz de Río Grande.

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