Nicaragua

En Nicaragua se cultiva el sol

La entrada en funcionamiento de una planta fotovoltaica en el departamento de Carazo, es el inicio del camino en el uso de esta tecnología para generar energía limpia en el país

Redacción Central |


La entrada en funcionamiento de una planta fotovoltaica en el departamento de Carazo, es el inicio del camino en el uso de esta tecnología para generar energía limpia en el país

La inauguración de una planta de energía fotovoltaica en la comunidad La Trinidad, del departamento de Carazo, introdujo en el país una nueva forma de generar corriente eléctrica, tecnología que podría contribuir al cambio de matriz energética que impulsa el Gobierno Sandinista en busca de fuentes renovables.

Y nada menos que el uso del sol mediante su “cultivo” se antoja acaso como una de las alternativas más viables para este fin. Si nos detenemos a pensarlo, el astro rey es la fuente primaria de energía de la Madre Naturaleza, y sin él la vida en la Tierra no sería posible.

Además, las plantas fotovoltaicas son una solución sencilla, confiable y de fácil mantenimiento para la generación de energía.

Así, la instalación de La Trinidad cuenta con 5,880 paneles solares, que aportan 1.38 megavatios al sistema eléctrico del país. El proyecto, realizado gracias a la cooperación del gobierno japonés, podría proveer de electricidad a unas mil viviendas cuyo consumo ronde los 150 kilovatios hora de energía eléctrica cada mes.

Este proyecto tuvo un costo de 11 982 000 dólares, de los cuales 530 000 fueron aportados por el gobierno nicaragüense, y constituye el más grande de su tipo en Centroamérica.

Entre los beneficios de esta planta no solo está la generación de energía eléctrica. Permite además preservar 2.8 kilómetros cuadrados de bosques, y reduce las emisiones de dióxido de carbono en 1 100 toneladas anualmente.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, comentó a raíz de la apertura de la planta que la energía generada entra a un circuito del Sistema de Distribución local, que está conectado al Sistema de Transmisión Eléctrica, lo que significa un aporte más a la capacidad que tiene Nicaragua de generar energía con fuentes renovables. Todo esto, sin la tradicional dependencia de combustibles fósiles para estas funciones.

Rappaccioli dijo que Finlandia, Noruega y Canadá son otros países a los que el Gobierno Sandinista ha solicitado inversiones para contribuir al cambio de la matriz energética del país, ya sea con préstamos concesionales o con donaciones como el caso de Japón.

Por su parte, el presidente de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica, Salvador Mansell, consideró que este proyecto no solo servirá para hacer un aporte más al sistema eléctrico del país, sino que también para educar sobre el funcionamiento de este tipo de tecnología.

Una tecnología eficiente

Gracias a las bondades del uso de esta energía, entre los años 2001 y 2012 se ha producido un crecimiento exponencial de la producción de energía fotovoltaica, doblándose aproximadamente cada dos años, indica la Red Mundial de Energía Fotovoltaica.

Si esta tendencia continúa, la energía fotovoltaica cubriría el 10% del consumo energético mundial en 2018, y podría llegar a proporcionar el 100% de las necesidades energéticas actuales en torno al año 2027.

A finales de 2012, se habían instalado en todo el mundo más de 100 gigawatts de potencia fotovoltaica, según un reporte del sitio energía-fotovoltaica.com. Gracias a ello la energía solar fotovoltaica es actualmente, después de las energías hidroeléctrica y eólica, la tercera fuente de energía renovable más importante en términos de capacidad instalada a nivel global.

Avances tecnológicos han permitido que el costo de la energía solar fotovoltaica se haya reducido de forma constante desde que se fabricaron las primeras células solares comerciales, aumentando a su vez la eficiencia, y logrando que su coste medio de generación eléctrica sea ya competitivo con las fuentes de energía convencionales en un creciente número de regiones geográficas.

En tanto, la tasa de retorno energético (cantidad de energía limpia que queda en el proceso de generación), es cada vez menor. Con la tecnología actual, los paneles fotovoltaicos recuperan la energía necesaria para su fabricación en un período comprendido entre 6 meses y 1,4 años, Si tenemos en cuenta que su vida útil media es superior a 30 años, producen electricidad limpia durante más del 95% de su ciclo de vida.

Cómo funciona la planta de La Trinidad

Según explicó Arlen Ruiz, coordinadora del proyecto de La Trinidad, la planta funciona haciendo una conversión de la energía solar a energía eléctrica.

La experta indicó que los fotones de la energía del sol son transformados con ayuda del silicio monocristalino, un material semiconductor. “El silicio tiene una conversión química y genera electrones que al final son energía”, dijo Ruiz.

Se hicieron divisiones de ocho paneles solares que están conectados a unas cajas que permiten seccionar la recepción de energía de los diferentes paneles, para luego ser convertidos en energía eléctrica.

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