Nicaragua

Ineter ha mejorado notablemente monitoreo sísmico en el país

Especialistas afirmaron que los terremotos no se pueden pronosticar, pero se eleva el monitoreo en el país para captar los primeros movimientos

Estaciones de monitoreo instaladas por el Ineter
Especialistas de Ineter afirmaron que los terremotos no se pueden predecir, pero la actividad previa sí se puede monitorear y ahí está la clave para reducir lo daños que pueden ocasionar a la población, la cual puede moverse a lugares seguros, aunque la mala calidad de materiales de construcción y el crecimiento urbano desordenado pueden ser causas en Managua de una tragedia mayor que en 1972. | end.com.ni

Redacción Central |

Especialistas afirmaron que los terremotos no se pueden pronosticar, pero se eleva el monitoreo en el país para captar los primeros movimientos

Especialistas de Ineter afirmaron que los terremotos no se pueden predecir, pero la actividad previa sí se puede monitorear y ahí está la clave para reducir lo daños que pueden ocasionar a la población, la cual puede moverse a lugares seguros, aunque la mala calidad de materiales de construcción y el crecimiento urbano desordenado pueden ser causas en Managua de una tragedia mayor que en 1972.

El ingeniero Fabio Segura, del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), expresó en el Foro Nacional sobre Riesgo Sísmico en Managua que si bien los peligros geológicos son latentes en todo el país, ya hay avances significativos en la tecnicidad de la red sísmica y que la capital es un sitio que hay que vigilar constantemente.

Subrayó que tras el terremoto de 1972 hubo avances en la red y que, incluso, aún se están instalando estaciones, la más reciente colocada en Siuna el pasado domingo y la cual ya detectó los primeros sismos en la zona.

Datos del Ineter señalan que las estaciones reportaron los enjambres sísmicos recientes, el de la laguna de Apoyo en el 2000; los de Ticuantepe, Ometepe y muy recientemente Apoyeque en Managua.

Segura puntualizó que los enjambres sísmicos por lo general son de baja magnitud pero dentro de ese grupo puede haber uno de gran magnitud que puede generar daños, como fue en el caso de Managua.

El comportamiento de los sismos en la región centroamericana desde tiempos de la Colonia a la actualidad ha llegado a los seis grados en la escala abierta de Richter, lo que puede dar una tendencia de un pronóstico probable, apuntó el doctor Armando Ugarte Solis.

Subrayó que el estudio elaborado en 2009 señala que la mayoría de los sismos son locales y que los daños estructurales pueden ser mayores por el tipo de construcción existente.

En el caso del movimiento de fallas en la capital, las Tiscapa, que provocó el terremoto de 1972, Cofradía y Aeropuerto, son las más probables a activarse según detalla el estudio, que agrega que las magnitudes podrían variar entre seis y 6.8 grados.

Ugarte explicó que se habla de probabilidades de la magnitud, estimaciones, pero también se evalúa el tipo de suelos, así como el 75% de las construcciones con piedras sin refuerzo podrían colapsar.

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