Desde el año 2000, solo se han incautado 968, cifra mínima comparada con las 75 000 ocupadas por el Ejército en la década de 1990
Desde que el Ejército de Nicaragua, en la década de 1990, incautara, ocupara y destruyera cerca de 75 000 armas, circula en el país poco armamento de nivel restringido, en tanto del año 200 a la fecha solo se han ocupado 968, muestra de la reducción de este fenómeno, indicó el Jefe del Estado Mayor, General Óscar Balladares. elpueblopresidente.com
AumentarDesde que el Ejército de Nicaragua, en la década de 1990, incautara, ocupara y destruyera cerca de 75 000 armas, circula en el país poco armamento de nivel restringido, en tanto del año 200 a la fecha solo se han ocupado 968, muestra de la reducción de este fenómeno, indicó el Jefe del Estado Mayor, General Óscar Balladares.
El directivo explicó sobre este fenómeno, según El Pueblo Presidente, al dar detalles sobre la incautación de 13 fusiles AK-47 y 1 fusil M-16 que realizó la Policía Nacional el pasado 15 de octubre, operación realizada contra cuatro hombres que iban a bordo de un autobús de la ruta Managua-Estelí-Jalapa, los cuales siguen bajo investigación.
“El hecho de que los hermanos de la Policía Nacional hayan incautado esas armas que estaban en tránsito hacia el norte del país, o quizás más allá de la frontera, eso significa que el sistema de inteligencia y el sistema de seguridad del país está funcionando, por tal razón esto debe ser, desde el punto de vista positivo, un elemento que nos debe de alegrar y dar seguridad a los ciudadanos de este país”, expresó Balladares.
Asimismo, aseguró que lo único que debe preocupar a la población es que este tipo de armas llegue a manos de criminales y delincuentes, pero que esto no pasará nunca porque la Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua se mantienen alertas garantizando seguridad máxima a la ciudadanía.
El Jefe del Estado Mayor pidió asimismo tiempo para que la Policía haga las investigaciones adecuadas sobre las personas que cargaban este armamento y el destino del mismo, proceso en el que también está involucrado el ejército.