
Una comisión interinstitucional del gobierno nicaragüense pretende cerrar el cerco a la comercialización de los huevos de tortuga paslama, altamente cotizados en el comercio local
Autoridades encargadas de velar por los recursos naturales explicaron que se ha recrudecido el control, tras detectarse una masiva sustracción de huevos en el refugio La Flor, a 22 kilómetros de San Juan del Sur.
Las fuerzas del Ejército, Policía, Ministerios del Ambiente, Recursos Naturales y de Transporte e Infraestructura, alcaldías, la Procuraduría y el Instituto de Turismo juntas esfuerzos en el empeño por frenar la depredación de esa especien en peligro de extinción.
A pesar de esa restricción, comerciantes de mariscos reconocen el auge de las ventas, al punto de expender decenas de huevos diariamente en varios de esos establecimientos de Managua.
Sanciones a chóferes de ómnibus y centros turísticos que permitan ese trasiego se suman a las acciones para frenar que más de la mitad del desove de las tortugas paslama vaya a parar en boca de los comensales.
REDACCIÓN CENTRAL LA VOZ DEL SANDINISMO.AGENCIA PL