Nicaragua

Arzobispado de Managua despidió al Nuncio Apostólico en Nicaragua

Durante la eucaristía el clero de la Diócesis de Managua agradeció a Monseñor Henryk Jozef Nowacki por los cuatro años y medio que le sirvió a la iglesia nicaragüense

Despiden a Nuncio Apostólico con Santa Misa
Arzobispado de Managua despidió al Nuncio Apostólico en Nicaragua. | El 19 Digital

Redacción Central |

Durante la eucaristía el clero de la Diócesis de Managua agradeció a Monseñor Henryk Jozef Nowacki por los cuatro años y medio que le sirvió a la iglesia nicaragüense

El Arzobispado de Managua despidió este sábado al Nuncio Apostólico en Nicaragua, Monseñor Henryk Jozef Nowacki, con una Santa Misa Pontifical oficiada por Monseñor Leopoldo Brenes Solórzano, en ocasión de la fecha de culminación de su misión en nuestro país.

Brenes expresó que la presencia del Nuncio Nowacki en Nicaragua vino a llenar de fortaleza a la Iglesia Católica nicaragüense, en especial al Arzobispado de Managua, con quien el representante del Papa desarrolló una relación de hermandad y amistad.

Durante la eucaristía el clero de la Diócesis de Managua agradeció a Monseñor Nowacki por esos cuatro años y medio que le sirvió a la Iglesia nicaragüense, donde encontró un hogar, una casa, porque encontró en la persona del Arzobispo Leopoldo Brenes a un hermano y a un amigo, así como en todos sus sacerdotes.

El cariño de este pueblo le llegó a su corazón (al Nuncio) y él siente que ha crecido sacerdotalmente, no es el Henryk Nowacki que vino hace cuatro años y medios, es un hombre totalmente distinto a partir de una experiencia en Jesucristo que le ha transmitido este pueblo católico de Nicaragua, manifestó Monseñor Brenes.

El Arzobispo de Managua señaló que el pueblo católico nicaragüense logró transmitir verdaderamente una experiencia de fe en el Nuncio Nowacki, un hombre que viene de otras experiencias, sin embargo no hay duda que en los cuatro años y medio marcaron la vida de él y a nivel personal les unió una amistad grande.

Agradezco al Señor por este gran don de Dios de estar entre nicaragüenses para hacer mi misión de diplomático como Nuncio, pero también del Obispo, para así experimentar el cariño del pueblo, la cordialidad del pueblo nicaragüense, un gran pueblo, pueblo que ama su tradición, que cree, que es fuerte con la fe y por eso así me sentía bien entre ellos. Que Dios los bendiga, que les da la fuerza, que les de la luz para seguir adelante, expresó Henryk Jozef Nowacki.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-El 19 digital)

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