
Según un informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, los habitantes de ese lugar tienen un muy bajo poder adquisitivo
Los habitantes del territorio de Costa Rica, donde ese país construye una carretera ilegal, denunciada en múltiples foros por Nicaragua, y por el cual pasan cada año millones de dólares en mercancías destinadas al comercio con Centroamérica, enfrentan múltiples problemas sociales y tienen muy bajo poder adquisitivo.
Así lo revelan datos acopiados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
Informes de organismos internacionales y locales contradicen la visión triunfalista de la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, acerca de las supuestas mejoras propiciadas por su gobierno en la zona fronteriza de Costa Rica con Nicaragua.
La Cruz, municipio guanacasteco limítrofe con el país vecino, ocupa el puesto 69 de 81 en cuanto al índice de desarrollo humano y es el menos desarrollado de la identificada como Región Chorotega, situada en el extremo oeste de Costa Rica.
Ese cantón abarca alrededor de mil 383 kilómetros cuadrados, en los cuales abundan las viviendas en mal estado y el analfabetismo asciende a 6,23 por ciento.
Apenas 62,5 por ciento de los 19 mil 181 pobladores del territorio tiene acceso a los distintos servicios de telecomunicaciones, como Internet, telefonía celular o fija, televisión por cable o una computadora, corroboró también en mayo el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.
La Cruz carece, incluso, de una organización reconocida por la Junta de Protección Social que tramite ayudas paras las personas limitadas en sus capacidades, pese a que el 9,37 por ciento de su población presenta alguna dificultad de esta naturaleza, agrega el diario La Nación.
Pese a estos datos, durante una visita a la zona con motivo de los festejos por el aniversario 188 de su anexión a Costa Rica, Chinchilla halagó los supuestos logros alcanzados y en particular, la remodelación del puesto fronterizo y aduanero.
(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Prensa Latina)