El vicecanciller Manuel Coronel señaló que el proyecto del Gran Canal está en una fase vital para su construcción, que es la de crear una ley que legalice las operaciones constructivas y financieras
El proyecto del Gran Canal de Nicaragua se encuentra hoy día en una fase vital, la cual se desarrolla en la Asamblea Nacional para crear una ley que legalice el proceso constructivo y operaciones financieras que son necesarias, mientras se trabaja en otros dos elementos imprescindibles también: los términos de referencia de estudios de factibilidad y la arquitectura financiera, expresó este jueves el vicecanciller Manuel Coronel Kautz.
El alto funcionario, quien ha sido nombrado la Autoridad que estará al frente de la ejecución del proyecto del Gran Canal de Nicaragua, subrayó durante una entrevista en el programa televisivo Revista en Vivo que estos tres elementos deben estar listos a finales del mes de julio, los cuales son necesarios para continuar el proceso, que sería la concertación de negociaciones con países amigos que participarán en las labores de construcción.
Apuntó que desde antes del 2007 ya se tenía la idea de construir el Gran Canal, pero que Nicaragua no podría emprender sola una obra de esta magnitud, por falta de recursos económicos, por lo que era necesario hacerlo con países amigos, solidarios, aunque no todas las naciones amigas y solidarias estaban en capacidad económica para esta tarea.
Recordó que recientemente estuvo en una conferencia en Holanda, patrocinada por la Academia de Red de las Ciencias Marítimas sobre canales interoceánicos y le permitieron presentar el proyecto nicaragüense, en el cual tenía que tratar tres aspectos: pasado, presente y futuro de esa vía para el paso de buques del Atlántico al Pacífico y a la inversa.
Durante el foro se pudo apreciar la necesidad de una nueva vía, porque los barcos tenían que hacer seis y siete días de espera para pasar por el canal de Panamá, además de las limitaciones del porte de la nave, por lo que ya se requería otra vía que hiciera más factible el paso y mucho mejor si podrían cruzar buques de mayor calado, que son los que hoy se incorporan al comercio internacional.
Resultó que la presentación del proyecto en ese foro fue un éxito y, señaló, desde entonces existen más acercamientos de países que se muestran entusiasmado no solo porque se proyecta la construcción del canal, sino porque quieren participar en ella.
Entre esas naciones se encuentran Rusia, China, Venezuela y Brasil, aunque existen también posibilidades para otras naciones, porque la obra requiere de mucho trabajo y numerosas secciones complementarias.
Esta obra, especificó, está prevista que su construcción dure unos diez años y requerirá un presupuesto en torno a los 30 mil millones de dólares, la cual generará alrededor de 600 mil puestos de trabajo, por lo que se puede asegurar que todos los nicaragüenses estarán implicados en ella.
Podríamos decir que la construcción del Gran Canal de Nicaragua acabará con el desempleo en el país y cada nica podrá vivir mucho mejor, expresó con toda seguridad Coronel Kautz.
Reiteró durante la entrevista la importancia de realizar la obra con países amigos, porque no se puede dejar de tener presente el aspecto de la solidaridad, lo cual es vital para la convivencia y para realizar obras de esta envergadura.